Fartet, prohibiciones y porquería

Zona del Charco de la Vaca

Zona del Charco de la Vaca

Hace ya casi cinco años que comenté la increíble preocupación que parecía tener la administración con la erradicación de los chiringuitos en la costa, pero no así con la limpieza de la porquería. Porque hay y sigue habiendo peores cosas que los chiringuitos en nuestras costas, como la contaminación.

Sin embargo, con lo que he visto hoy ya me he quedado de piedra. Si bien los ecologistas siempre han vigilado con recelo a las empresas que han sido contratadas para limpiar lugares como el Mar Menor en las inmediaciones de Los Urrutias, manteniendo un pulso constante con las soluciones que estas y la administración proponían, parece que esta última ya ha tirado la toalla. Zonas que hace años se seguían intentando limpiar, aunque fuera con técnicas comparables a matar moscas a cañonazos, ahora ostentan unos cuantos carteles anunciando que están protegida por la cría del pez fartet (Aphanius iberus) y prohibiendo el baño. [...] (continuar leyendo)

Actualizar DNS de cPanel desde Bash

Hoy Dyn ha dejado de prestar de manera gratuita su servicio de DNS dinámico. Avisaron con un mes de antelación y yo que ya llevaba tiempo dándole vueltas a cómo poder utilizar un dominio y un hosting propio para eso, me puse a investigar y tuve suerte.

En los foros de cPanel encontré un mensaje con un script en Bash para actualizar desde consola nuestros registros DNS —que por motivos de licencias no puedo reproducir aquí—. Utiliza la api de cPanel para gestionar los dominios y es ideal por ejemplo para crearnos un subdominio y llamar al script periódicamente desde el cron de una máquina con Linux. Incluso una Raspberry Pi con una distribución a medida, al no necesitar de librerías extrañas. Está bien pensado, comprobando en cada ejecución si la IP actual es la misma que la anterior para ahorrar actualizaciones innecesarias y hasta puede mandar un correo electrónico en caso de errores.

La configuración para un ejemplo podría ser:

CONTACT_EMAIL="perico@delospalotes.com"
DOMAIN="delospalotes.com"
SUBDOMAIN="micasa"
CPANEL_SERVER="cpanel.delospalotes.com"
CPANEL_USER="usuario de cpanel"
CPANEL_PASS="contraseña de cpanel"

Y fuera dependencias de servicios de terceros.

Bandadas de Twitter

A veces lo llamo el pajarito azul y otras el pajarraco azul. Según los motivos que me dé. Prefiero ser neutral y dejarlo en pájaro o sencillamente en el nombre comercial del que dicho pájaro es logotipo: Twitter.

Me hice una cuenta a finales de 2008, motivado por una promoción del registrador de dominios NameCheap. A pesar de que a comienzos de ese año le estuve dando vueltas pero no acaba de encontrarlo útil —nunca he sido un visionario—, en estos más de tres años he acabado por encontrarle provecho. Sobre todo a raíz de venirme a Madrid. Ciudad de la que a través de Twitter he recibido buenos consejos, ideas, alguna amistad y hasta gente interesada o maleducada. Porque en Twitter, como en todos sitios, en Badoo, y en lo que fue el messenger «hay gente pa tó» —sea de quién sea la expresión.

El fuerte crecimiento de Twitter vino gracias al uso por parte de los famosos. Una vía sencilla y directa de comunicación con su público. Normalmente sólo en vía descendente, de famoso a fan. Unas veces tan bien usada para hacer publicidad y otras tan desafortunada para meter la pata, o bien hacer una campaña publicitaria sin importar el honor ni el qué dirán mientras se hable de ello. [...] (continuar leyendo)

Criticarse el ombligo

Noche de fin de semana. Un bar cualquiera. Un pequeño grupo de personas tomando algo. Entre ellas, las hay que son amigos de hace años y también quienes se acaban de conocer por compartir amistades, pero todas tienen en común que son de fuera de la ciudad en la que están por razones de trabajo.

Hace aparición la pregunta habitual de «a qué te dedicas» y a continuación otra nunca antes escuchada: «¿y no te da pena?». Dudas entre dar una respuesta a la cartagenera, con la retranca que la talla merece, o disimular que te ha sentado como un tiro y ser diplomático. Ni que lo hubieras explicado entre lágrimas o enfadado. Finalmente, y para que no se diga luego de la mala leche cartagenera, eres cortés.

Sin embargo, un rato después recibes por la antena derecha una conversación sobre a lo que se dedica quien te ha hecho la pregunta de antes. [...] (continuar leyendo)

Excursión por La Pedriza

El pasado sábado me enrolé a una excursión por La Pedriza con los compañeros. Ya la conocía en parte por haber estado hace un par de años, pero siempre es una buena ocasión para aprender y divertirse. Y más cuando hace un buen día, el recorrido es diferente y sobre todo se va con gente que sabe un montón de la naturaleza, está en forma y va preparada.

Como no podía ser de otra manera, la improvisación tuvo también su lugar. Sobre el papel llevábamos un itinerario más corto. Pero entre que hizo un día magnífico, íbamos con ganas de investigar y las rocas estaban ahí tan solitarias, rodeadas de nieve en algunos casos y nosotros con un ritmo que nos permitía tener tiempo de sobra… pues también hubo alguna trepada, algunos pasos técnicos, algunos resbalones, algunos roces en las mochilas por no agacharnos lo suficiente para pasar por debajo de algunas piedras,.. Lo típico.

He dejado el track en Wikiloc con una descripción más detallada del itinerario y algunas fotos que dan fe del buen tiempo que tuvimos:

Intento de estafa con el agua

Llaman al timbre de casa. Un par de operarios con la camioneta detrás. Dicen venir de la compañía del agua, que les han notificado la existencia de una posible avería, que tienen que investigarla, que necesitan autorización porque también se verá afectada la fachada de la vivienda.

«¿Pero qué avería? No hay pérdida de presión en el suministro ni rastro de agua por la calle». Pero ellos insisten en que la compañía ha detectado fugas y que hay que investigarlas. Les contestas que lo investiguen en el asfalto, en la acera, donde quieran, pero que la fachada de la casa no la toquen. Ellos erre que erre, que necesitan tu consentimiento.

En uno de esos tira y afloja te das cuenta de que en la camioneta llevan dirección de otra provincia, de una ciudad a más de una hora de camino. Ahí hay algo extraño. [...] (continuar leyendo)