Continúa el doble rasero de Demarcación de costas

En la Región de Murcia este verano está quedando patente una vez más la doble vara de medir para Demarcación de costas. Si bien el año pasado la novedad era la guerra contra los chiringuitos a pesar de que hubiera playas llenas de porquería, este año no sabemos muy bien en qué andarán ocupados los de costas. Pero por lo que parece ni se les ve ni se les espera, como diría aquel.

En los últimos días, por ejemplo, están siendo noticia las playas de Puntas de Calnegre repletas de algas, de las que al final se van hacer cargo el Ayuntamiento de Lorca [murcia.com], y la de Punta Brava de las llamadas babosas [laverdad.es] en el Mar Menor, aunque estas ya han sido vistas en menor cantidad otras veces [cabotinoso.es] en dicha laguna.

Mientras tanto querremos tener un turismo de calidad en nuestras costas, al que creo que para nada le gustarán las playas llenas de algas amontonadas en la orilla echando peste —Calnegre no es el único sitio donde pasa—, sin duchas para darse un enjuague de todo el cuerpo —salvo las de los pies—, sin unos accesos en condiciones en puesto de los tercermundistas como pasa por algunas calas o Calblanque, ni la laguna salada más grande de Europa que es posible que también sea la más contaminada.

En mi opinión la Administración, desde la local hasta la estatal, pero sobre todo la estatal por ser quien tiene las competencias de las costas, debería de ver más allá de andar buscando chiringuitos cerca de la orilla o casas que no estén lo suficientemente distanciadas de los mojones de costas. Olvidarse un poco sólo de la recaudación. Podría fijarse en la cantidad de embarcaciones de solo a motor que circulan por el Mar Menor consumiendo combustible a raudales por esos fueraborda de tropecientos caballos junto a motos de agua que dan acelerones cerca de los bañistas y se pasan por el arco del triunfo las reglas de preferencia con cada velero que se cruzan. Y ya sobre limpieza de las playas con el fondo lleno de cieno y supervisión de los vertidos que se hacen no digo nada…

Blanca, la familia crece

Voy a probar a sumarme por hoy a la moda esa de las fotos de perros y/o gatos, en contra de lo que se piense alguna de mis mal pensadas amistades esto no es para el tráfico clandestino de perros.

Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece Blanca, la familia crece

Hace un tiempo la bichón maltés Blanca fue pillada infraganti con y por el hijodemilpadres Chico. Se les veía ya venir porque él es pura polvorilla, de mirada libidinosa según todas las mujeres que lo han visto, y ella muy juguetona y atractica, y al final pasó lo que tenía que pasar por más que estuvieron al tanto de los ahora padres. Ese ha sido el resultado. Un perrillo y dos perrillas igual de cariñosos que la madre.

Demasiados nidos y poco sitio

Halcón Peregrino en una concentración de cetreros en el castillo de Niederburg, en Kranichfeld, Alemania (06-09-2009)

Halcón Peregrino en una concentración de cetreros en el castillo de Niederburg, en Kranichfeld, Alemania (06-09-2009)

En la edición digital del diario La Verdad me ha sorprendido hoy una mininoticia relacionada con la presencia del Halcón Peregrino en «la punta de Aguilones», al Sur de la Dársena de Escombreras. No por la presencia de halcones, puesto que es frecuente que estas aves nos sorprendan resistiendo en emplazamientos cercanos a ciudades y/o industrias, entre otros, dada su distribución cosmopolita, sino por la cantidad de nidos —cuatro— en una localización que no da en principio para tanto por sus dimensiones. En la noticia sólo citan las declaraciones de alguien que por lo que intuyo es partidario de la infraestructura portuaria de Escombreras. En lo último no me voy a meter pero en los datos que se dice sí.

Según escribió Félix Rodríguez de la Fuente en su libro El Arte de la Cetrería sobre la biología del Halcón Peregrino, página 41 de la segunda edición:

En estas áreas, dominadas por una pareja sedentaria, no puede instalarse ningún otro congénere, bien sea para aposentarse o para cazar. Su extensión suele estar determinada por la abundancia de caza. Si el terreno es favorable y las presas abundan, pueden localizarse de uno a tres kilómetros de distancia. En regiones menos afortunadas, llega hasta los cinco o muchísimos más.

Y como del bolsillo de todos se paga el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, que pone a nuestra disposición el SIGPAC, he buscado lo que en la noticia llaman «la punta de Aguilones» y calculado con las herramientas de dicha aplicación web sus dimensiones. Todo ello confiando en que funcionen bien las medidas.

Busco en el mapa […] (continuar leyendo)

Garrofero

Los otros días por San Javier me encontré por azar con la palabra garrofero escrita en el indicador de la Calle Garroferos como prueba la imagen.

Calle Garroferos, en San Javier

A lo largo de los años me he encontrado con gente que me ha recriminado que esa palabra está mal dicha y que no existe. Yo tengo la costumbre de utilizarla por gran parte de mi familia que así ha llamado a la Ceratonia siliqua de siempre, alias algarrobo. ¿Mi familia es de pueblo y del campo? Pues sí, y a muncha honra como diría Súper Perrete. Además la RAE la acoge en su diccionario indicando que es como en Murcia se llama al algarrobo, y como muestra de su uso es por ejemplo el llamar a la calle del cartel garroferos en puesto de algarrobos en San Javier.

Según tengo entendido la palabra garrofero viene del catalán en donde creo que es garrofer, al igual que pasa con otra palabra como pésoles, que mucha gente de la Región utiliza para referirse a los guisantes, que en catalán es pèsols. Y sobre el por qué de esas palabras pues imagino que tendrán su justificación en los movimientos migratorios por el Levante a lo largo de nuestra historia. Además como ahora está de moda todo esto de la identidad de donde cada cual es pues nada mejor que seguir utilizando nuestras palabras, que ya tendremos tiempo de ir a otras zonas y no quieran hablarnos en el idioma común que nos debiera unir a todos los españoles. :-P

Operación Zorro (1ª y 2ª parte)

Hace casi un par de años puse un fragmento de este episodio de El Hombre y La Tierra, pero el vídeo desapareció. Sin embargo hoy me ha dado por buscarlo a ver si andaba por otro sitio el fragmento antes de recurrir directamente a la mediateca de RTVE —donde por cierto no está—, cuando he dado con las dos partes en Tu.tv.

El Águila Real contra Maese Raposo dirigido y narrado con la famosa oratoria de Félix Rodríguez de la Fuente . Queda claro por qué se le llama «Real» aunque no sea igual de impactante que un documental de hace algo menos de tiempo sobre los kirguises. Pero que nadie sufra, que iban tuneadas para no dañar a los zorros. :-)

Duran en torno a una hora los dos juntos: […] (continuar leyendo)

Habas ecológicas de Balsicas

Como lo oye señora. Ecológicas y de secano. Con abonos naturales y agua de lluvia. Cultivadas en un roal de tierra a las afueras de Balsicas,  que no concreto más para que no acudan los linces que cada mañana echan mano al coche y se recorren los bancales dándole vuelta al género. :-P Fruto de una meticulosa selección de simiente por parte de mi señor padre.

«Venga rubias, que me las quitan de las manos», como diría mi amigo Juan José. :mrgreen:

Treinta años sin Félix

Enrique Fernández Porras preparando un episodio con Félix Rodríguez de la FuenteHoy hace treinta años que en la avioneta en la que sobrevolaban en Alaska una carrera de trineos con perros Félix Rodríguez de la Fuente, su ayudante Alberto Mariano Huéscar, el cámara de RTVE Teodoro Roa y el piloto Warren Dobson, tuvo un accidente que les costó la vida. Yo no había nacido por aquel entonces, pero recuerdo cómo fui creciendo viendo sus documentales en La 2, y por lo que me han contado en mi familia, fue un personaje muy querido por todos. Hay hasta quien tiene libros de él y yo un día espero lograr hacerme con el de El Arte de la Cetrería, que en Cartagena la archiconocida librería Escarabajal de tanto bombo y platillo no ha sabido ni dedicarme un tiempo a buscarlo. Menos mal que existe Diego Marín no muy lejos.

Lo he etiquetado en cetrería, pero también recuerdo de mi niñez y de un presente cercano haber visto documentales de él sobre otras aves, mamíferos y reptiles, y no sólo por nuestra España, también por África, Sudamérica y Norteamérica, donde cesó su vida. Aunque sin duda Fauna Ibérica fue mi favorita.

Me acuerdo de que empecé a coleccionar unas entregas de un libro más cinta de vídeo VHS. Típica colección que empezaba siendo barata pero que luego comenzaba a ponerse cara de más con nuestra perdida peseta. Me quedé en el tomo seis, donde mis padres me dijeron que ya estaba bien de darle dinero a SALVAT. Años más tarde seguí descubriendo nuevos episodios a través de algún documental suelto de TVE, alguna cadena autonómica o cintas de vídeo que guardaba algún familiar grabadas directamente de la tele, hasta que con la llegada de Internet pude dar con otros cuantos. El Valle de las Águilas, El Águila Real, Operación Zorro, El Proyectil Viviente, El Hosquillo —que luego visité—, Los Señores del Bosque, El Juego de la Caza, El Buitre Sabio, Las Rapaces Nocturnas y por supuesto El Lobo. Y muchos más títulos entre los que cada cual tiene sus preferencias. Varios de ellos los ha ido emitiendo TVE a cuento del aniversario de su fallecimiento y poniéndolos en su web. Programas ejemplares que los niños de hoy día tendrían que ver en puesto de tanta telebasura y dibujos horrorosos que sólo enseñan idioteces, que cuando RTVE borre siempre quedará YouTube con algunas escenas impresionantes como estas: […] (continuar leyendo)