Las misiones ¿de paz?

Cruz al mérito militar con distintivo rojoEstá de moda esto de mandar soldados a misiones de paz. Esas misiones que los políticos nos pintan como que los soldados no van a ninguna guerra, que sólo se trata de prestar ayuda humanitaria y reconstruir el país, a las que no sé por qué no mandan a cocineros y albañiles en su lugar. Dos ejemplos de hoy mismo: «Un atentado suicida mata a cinco niños y dos soldados alemanes en el norte de Afganistán» y «Soldados españoles matan en Afganistán a varios insurgentes». Por no hablar ya de las canalladas que hizo la clase política con el accidente del Yakolev o el de los Cougar, dejando a mandos, pilotos y todo lo que haga falta como de torpes, irresponsables,.. o incluso mandando patólogos militares a recoger restos de personas con tal que los periodistas dejasen de hablar de ello cuanto antes. Pero luego los políticos con las manos bien lavadas. De hecho la noticia de hoy en la web del Ministerio de Defensa, relacionada curiosamente con Afganistán, es: «El equipo de reconstrucción español en Afganistán inaugura una emisora de radio y televisión en qala-e-naw», que eso es lo que más nos importa a los españoles y familias de soldados que están allí, no si los han atacado.

El dinero mueve demasiadas cosas, incluido el que cuando un militar cae en acto de guerra se pase a considerar oficialmente como en acto de servicio para que así la pensión que pueda quedar de viudedad sea menor. Pero también, el tener soldados en un conflicto armado considerando que están de servicio y no en una guerra hace que las dietas que se les pagan sean más bajas. Así que vemos como, cuando un familiar pierde a un ser querido en una guerra en el quinto pino, posiblemente porque lo hayan atacado, encima de la pérdida del ser querido tiene que ver como le dejan una pensión menor de la que debiera recibir. Y para tratar de encubrir esta, malamente hablando, putada, entonces los políticos se inventaron hace unos años lo de conceder condecoraciones como la cruz con distintivo rojo —propia de caídos en acto de guerra— a quienes a la hora de indemnizar y dar pensiones consideran como caídos en acto de servicio, como si hubiera sido estando en un sitio en paz, como el caso de Germán Pérez Burgos y Stanley Mera, aunque con los seis fallecidos en atentado en el Líbano la condecoración fue amarilla. Algo similar a como pasó con los distintivos amarillos y rojos para los agentes del CNI en Irak y los participantes en Perejil, respectivamente.

No es nada nuevo esto, si ya cuando en Flandes se las gastaban a los militares. Pero hoy en día que se supone que tan avanzados estamos, pues que luego haya despilfarros de dinero con seguridad para nuestros políticos —que no les falta de nada—, chupatintas por la patilla y que los gobiernos no tengan la valía de reconocer en qué conflicto armado están sus soldados con tal de evitar críticas de las oposiciones y periodistas… Como si fuera del honor y de la medalla de lo que van a comer las familias de los caídos en acto de guerra, perdón, quise decir servicio. Vergonzoso.

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