Confundiendo alambradas y muros

Con esto del vigésimo aniversario de la conmemoración del derribo del Muro de Berlín ha estado de moda hablar sobre la crueldad de este tipo de construcciones y similares, como alambradas también, y me ha tocado la moral la hipocresía con la que alguna gente opina sobre el tema comparando este muro a otras barreras similares en apariencia, que estamos de acuerdo, aunque no en motivos en lo que discrepo bastante.

Cada cual puede opinar lo que le venga en gana sobre estas barreras físicas entre personas, países, civilizaciones, culturas,.. Como los tocapelotas de la BBC comparando los otros días el famoso muro con las alambradas de Ceuta y Melilla y otros muros que me dan más igual, francamente. Estos que llaman a ETA «grupo separatista». A los ingleses, de los más racistas que han existido como prueba de ello dará para siempre el casi total exterminio de los indios que hicieron en lo que ahora es Estados Unidos, me gustaría verlos a mi ahora teniendo frontera con Marruecos y sufriendo las avalanchas de inmigración ilegal que tenemos nosotros. Electrificada la iban a tener como poco. Y las playas de la península también. A estos a veces parece que se les olvida que España es una importante vía de entrada a Europa de la inmigración ilegal, que es un muro fronterizo entre países, entre la UE y Marruecos y que uno que sea legalizado aquí puede también ir a pasearse por las puertas del palacio de su mismísima reina. Que el problema también les afecta a ellos aunque indirectamente.

Nunca olvidaré la anécdota que un día contó un señor en una tertulia en televisión. Contó que por Madrid se cruzó con una mulata que se acababa de bajar de un taxi que no sabía llegar a una librería determinada de la capital, que le preguntó a él y que él sí que sabía ir y dado que estaba en su itinerario la invitó a acompañarle. A mitad del trayecto la mujer se puso a criticar la conquista española de América, a lo que el hombre replicó:

  • Si usted hubiera estado en África ahora estaría posiblemente en algún país en guerra o alguna tribu pasando hambre por los bienes de los que alguna multinacional les ha privado inmerecidamente.
  • Si usted hubiera estado en Norte América estaría ahora posiblemente en un barrio marginado de las grandes ciudades, si es que hubiera sobrevivido usted a la esclavitud legal hasta hace no tanto.
  • En cambio por haber estado usted en América del Sur ahora está aquí en el centro de Madrid buscando un libro.

Unas comparaciones rebuscadas las que le hizo este señor, lo sé, y también sé que me he desviado del tema como de costumbre. 🙄

Así que mucho conmemorar poniendo tropecientas fotos y criticando los de ahora pero es que no todos son por el mismo motivo que ese. Ni si quiera los actuales comparten las mismas razones entre ellos. El Muro de Berlín lo hicieron los soviéticos para evitar que se les siguiera marchando población, llegando incluso a disparar contra sus compatriotas que querían atravesarlo de manera ilegal. Al revés que el de EEUU-México y las alambradas Ceuta-Marruecos y Melilla-Marruecos. Que estéticamente son feos, que son un símbolo de separación entre personas, claro que sí, pero construidos necesariamente para protegerse de la inmigración ilegal, no para retener a los ciudadanos por parte de su patria. Y quien piense lo contrario supongo que estará de acuerdo con cuando va a urgencias y se la encuentra saturada de inmigrantes que en demasiadas ocasiones acuden por algo que no es nada urgente, que algunos hasta van a urgencias para pedirle al médico no que le recete, sino que le dé determinados medicamentos por ejemplo para un resfriado o para sus padres que se ha traído de Marruecos porque allí la sanidad pasa de ellos. Al igual que cuando ve a un inmigrante sin papeles deambulando por la calle se lo lleva a casa y le busca un trabajo y una cama en puesto de mirar para otro lado. No soy racista, yo mismo desciendo de inmigrantes, pero ni vinieron de fuera ni se fueron con la legislación empollada para exigir más que los del propio país como nos hacen aquí sobre todo la morería que nos viene. En la ciudad tendemos a acomodarnos y despreocuparnos por los problemas que llevan teniendo muchos pueblos con el exceso de inmigración, pero con el tiempo también nos vamos enterando de lo que va el tema.

Mucha Alianza de Civilizaciones, que supongo que dentro de ella estará que las mujeres europeas se arrodillen ante los musulmanes y reconozcan que ellas valen la mitad, en imdemnizaciones también, que ellos. Que a cuento de esto me acabo de acordar de una consulta de pediatría de hace no tanto en el que antes era el Hospital Naval del Mediterráneo con una pediatra y un moro (Natural del África septentrional frontera a España; Que profesa la religión islámica) con su morico:

— Desnude al niño para que lo reconozca —la pediatra—.

— No. Tú mujer. Eso es cosa de mujeres —el moro—.

— Usted es su padre, hágalo usted.

Y el padre moro siguió negándose hasta que entonces la pediatra le dijo que no reconocería a su hijo y así el padre cedió. Pobre hombre, ¡se le debieron caer los cojones o algo por el estilo ante semejante gesto!

A mi los gobiernos que tratan de dificultar la salida de personas de su país nunca me han gustado. Hay gente que no entiende cómo se puede ser de derechas sin ser fascista —lo que tiene no saber el significado de fascismo—, y yo no entiendo cómo se puede defender un régimen de gobierno que no te deja salir de tu país porque te de la gana como si se trata de un movimiento de libertad y avance. Para gustos los colores. El que más y el que menos conoce ejemplos como el de aquella alumna rusa de la Licenciatura en Derecho de la Universidad de Murcia que frente a la cansina clase de un profesor que estaba desviando la lección de ese día en virtud de hacerle publicidad al comunismo le preguntó que si él había vivido bajo un régimen comunista, y rogándole que de lo contrario dejara de hablar sin saber. Por ello yo ya dejo de criticar al comunismo porque no lo conozco de primera mano, pero insisto en que me parece hipócrita comparar el Muro de Berlín con Ceuta y Melilla como que son lo mismo. En apariencia sí, en funciones no. Si el rey moro se dejara de tantas riquezas y repartiera entre sus súbditos lo mismo no harían falta alambradas ni sus gendarmes aceptarían los sobornos para mirar a otro lado. Y sí, sobre la Monarquía nuestra opino igual, aunque da un poco de tranquilidad en estos momentos con una imagen mejor que la del diablillo de cejas arqueadas. 😛

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *