El Standby de los aparatos eléctricos

En el nuevo blog creado recientemente de Ahorro diario acabo de ver una entrada sobre evitar el standby, algo que hoy en día seguro que a casi cualquiera le suena. No voy repetir el consejo y la explicación que dan sobre el asunto del ahorro que supone en la energía eléctrica, pero hay otra consideración no menos importante que es el evitar posibles averías, como señalan también en la Wikipedia.

Los dispositivos eléctricos no son para toda la vida, ya que dejando al margen roturas debidas por ejemplo a las de un ataque nuclear —que no es frecuente 😀 — y la pillería de los fabricantes para que un día se rompan y volvamos a comprarles, están los percances que ocasionan las subidas y/o cortes de luz.

Un simple corte de luz no tiene por qué dañar una televisión, equipo de música, frigorífico, etcétera —aunque puede que el disco duro de un ordenador si—, pero si estos cortes se producen de manera intermitente y en poco tiempo, por ejemplo cuando hay lluvias, si podrían llegar a ser dañinos. Pero aquí es justo donde entra el factor realmente dañino como son las subidas de tensión.

Los fabricantes lejos de ser idiotas permiten un umbral en la tensión, de manera que aunque el aparato nos indique en la típica pegatina que tiene en la parte trasera que funciona a 220V, suelen soportar hasta unos 240V o incluso más, ya depende del fabricante y la calidad del producto. Pero en algunas situaciones supuestamente adversas, como puede ser el hecho de vivir junto a un gran centro comercial, o un almacén de gran tamaño, u otras instalaciones que de repente puedan dejar de consumir una gran cantidad de electricidad —como cuando apagan a la vez gran número de lámparas y máquinas—, los vecinos pueden registrar una subida de tensión. La manera más sencilla de detectar este efecto es por ejemplo notar que las bombillas empiezan a iluminar de tal forma que parecen como focos, emitiendo más luz de lo normal. O al igual, cuando estos grandes consumidores de electricidad entran en funcionamiento, podemos tener una bajada de tensión, que entonces ocasiona que las bombillas alumbren menos que una vela. Por supuesto no hay que olvidar posibles roturas en pletinas o demás elementos que tanto por nuestra casa como por las instalaciones exteriores de la compañía eléctrica puedan darse.

Así de primeras puede sonar a algo extraño, o que no tiene por qué ocasionar apenas daños, pero por ejemplo en mi casa estuvimos padeciendo de estos fenómenos durante varios meses, porque una de las pletinas de la instalación de Iberdrola que pasa por fuera de casa se quemó, y como ya se sabe lo difícil que es conseguir que una gran compañía te haga caso y deje de mirar para otro lado… pues hasta que no pasó más de medio año no nos hicieron caso. Mientras tanto se fundieron cuatro aparatos de aire acondicionado y un frigorífico en un solo viaje, acompañados más tarde por las resistencias del calentador eléctrico y los transformadores de un teléfono inalámbrico y un ordenador portátil. Hasta que nos pusimos serios Iberdrola se dedicó a mandarnos a un supuesto electricista que nos increpaba diciéndonos que no teníamos ni idea de que era eso de una subida de tensión mientras medía durante escasos cinco minutos el voltaje —a ver si por azar coincidía su presencia con una subida—.

Las subidas de tensión se pueden evitar y/o tratar de que rompan lo menos posible. La solución elegante se tendría si el usuario se gasta un auténtico dineral en instalar un estabilizador de tensión para toda la casa, ya que a Iberdrola cuando se la lleva a juicio por esos motivos siempre alega que en los momentos de las averías sus medidores no detectaron subida de tensión alguna. Luego hay otras más económicas, como puede ser la instalación de un detector de picos, que cuando detecta subidas de tensión corta el suministro de electricidad hasta que ésta no vuelva a valores entorno a 220V, o la puesta de SAIs entre la toma de corriente de la pared y el aparato, muy usado sobre todo en ordenadores, que además en caso de corte de luz continúa alimentando con unas baterías. Mil y una soluciones que el usuario ha de pagar de su bolsillo mientras Iberdrola continúa enriqueciéndose cada vez más.

Así que, siempre y cuando sea posible, es muy recomendable evitar dejar los aparatos en standby que ahorraremos en factura de la luz y en posibles averías ocasionadas por la incompetencia de las compañías. Con los aparatos que solamos encender con frecuencia o de difícil acceso, pues instalarle unas regletas con interruptores que faciliten la desconexión de la red. Y cuando nos vayamos de vacaiones fuera de casa tratar de desenchufar todo lo que no tenga que estar en marcha.

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