El Tour de capa caida (por los periodistas)

El año pasado ya consiguieron levantar a más de uno del asiento, que tenía la forma de tantos años viendo etapa tras etapa. Pero este año parece que pretenden que el ciclismo pierda toda su belleza. No es ninguna novedad que los ciclistas toman de todo, es absurdo engañarse pensando que si nosotros compitíesemos no nos tomaríamos nada. Si fijan el nivel máximo de hematocrito a un determinado valor, pues todos a aumentarse el nivel pero sin sobrepasar este valor, porque si no al final ocurriría que unos irían muy preparados en cuanto a medicina deportiva se refiere, y otros irían en gran desventaja, ¿no?

Pero más curioso resulta que cada vez son más los aficionados que achacan la culpa de todo esto a la prensa, a supuestos pactos entre prensa, patrocinadores e incluso la propia organización del Tour. ¿Cuando se ha visto decir a un presidente del Tour que lo mejor que podía pasar en estos días era el abandono de un corredor? Puede desear y pensar eso, pero no debe de manifestarlo porque representa a una organización, de franceses acomplejados y redimidos porque hace años que no ganan su propia carrera, de acuerdo, pero es una organización.

Ahora no sería de extrañar en absoluto que le buscaran también las cosquillas a Alberto Contador, y así ir quitando gente de puestos de cabeza hasta dar con algún frances (Stephane Goubert, en el puesto 26 a 1h y casi 2 minutos), porque ya cuando Bahamontes los gabachos han tenido manía a los ciclistas españoles. Este año hasta creo que les puede haber jodido de manera especial el que en casi todas las escadas de montaña afloraban los españoles como pulgas , y de cualquier pais menos de Francia.

En todos los deportes de alta competición los deportistas toman cosas, potingues o como se quiera llamar, pero no por ello se debe mirar a los médicos deportivos como una especie de persona sin escrúpulo alguno y con el bolsillo cargado de jeringuillas. La medicina deportiva es mucho más que eso, y si las organizaciones como la de Tour quieren llevar el asunto más controlado pues que apliquen más controles previos al Tour, no esperándose hasta casi al final para ir ivitando a que se marchen a corredores que han dado positivo en anti-dopings de clásicas anteriores.

Y ya caso aparte es lo de Rasmussen, o como algunos dicen Transfussen, alrededor de lo cual hay un gran misterio, de si un equipo puede realmente tener tanto coraje y valía como para sancionar a uno de sus corredores justo cuando ya casi ha superado las partes finales para ganar el Tour. O de si realmente hay otros motivos ajenos a la opinión pública, y Rabobank ha preferido apartarlo de esa manera a que sea el Tour quien en lugar de invitar al equipo a marcharse lo expulse.

Lo más cierto de todo es que sea/n quien/es sea/n, están haciéndole daño a este honroso deporte 🙁

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