Las mujeres y las obras

obra¿Nunca os habéis parado a observar ese ansia por hacer obras que tienen las mujeres?. Es algo así como si tuvieran un acuerdo secreto con las empresas de reformas y con algunas que mejor denominar de chapuzas. Sobre todo las que son madres y en especial cuando están en edad de tener nietos. Es algo muy fácil de notar, sobre todo justo después de despedir a visitas o al volver de haber visitado a alguien.

El ansia de las abuelas es superior con creces a las de las que sólo son madres. Las abuelas pueden llevar ya veinte años, o más, deseando cambiar la encimera, la puerta del patio, el suelo, el lavabo,.. Tirar algún tabique para agrandar el salón o incluso poner unos cuadros que tengan de cuando la boda. Pero con ellas también los ñapas han de andarse con ojo, que tienen más tiempo libre para vigilarlos e ir recordándoles las indicaciones sobre la marcha. Por ello son las clientas más frecuentes pero también las más difíciles de contentar, que ellas ya tienen que ir cogiendo inspiración para que se les ocurra otra futura obra. […] (continuar leyendo)