El gran potorro

Nunca me gustó Gran Hermano. Reconozco que la primera edición tuvo su interés. Apenas lo vi pero las chicas de clase no hablaban de otra cosa y los demás seguimos el hilo, de modo resumido eso sí. Recuerdo sobre todo al tal Ismael que ganó y estuvo por ello rondando infinidad de programas durante un tiempo. Pero también al de «quién me pone la pierna encima» y la mujer con la que tuvo sus escarceos, que estuvieron sacando dinero de los programas de la telebasura aún durante más tiempo que el ganador.

Sin embargo del resto de programas no sé ni los nombres de los ganadores, aunque sí el de mi paisana que más tarde enseñó las pechugas en la revista típica y de la que cuentan que ahora va inaugurando discotecas y apareciendo por fiestas. Pero de la edición de ahora la ordinariez de una de las concursantes me ha llamado la atención al haber sido mencionada en tertulias de radio. Hay gente a la que le hace gracia que al ser extranjera haya aprendido tan bien el mal uso de la lengua, sobre todo con cierta palabra malsonante, pero a mi ni gracia ni pena. Es mi opinión.

Tiene que tener la rubia un potorro de grande que ni el de la que pasa la droga en Malviviendo, que por cierto tiene más mérito y con menos dinero que este comistrajo de programa. Creo que con tanto publicista y demás creativos de estas cosas que hay hoy en día podríamos tener programas de mejor calidad. Tampoco hay que ser ningún genio para superar a esto. Pero ya sabemos que para gustos…

2 pensamientos en “El gran potorro

  1. Como dices Dayer, para gustos…. para mi lo peor es haber oído que esta tipeja representa a los “jóvenes” de hoy día… y yo, desde luego, no me doy por aludida, pero no veo que los que son más jóvenes que yo se vean reflejados tampoco. A la muchacha, al final, todo le acaba yendo o saliendo del mismo sitio…
    Saludos

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