El rebuche de las orzas de la miel

Los otros días andaba una de mis abuelas trajinando chismes, y no muy lejos de ellos estaban unas cuantas orzas en las que se guardaba la miel. Para sorpresa de ella, que se puso muy contenta, moviendo las orzas se encontró con que a todas les quedaba algo de miel en su interior. Inmediatamente me avisó para que se las sacara del lugar y las pusiera más a mano para sacar ella esa miel, que como alguna gente diría, era el rebuche de las orzas, jeje.

Pero rebuche en este caso no había que tomárselo como algo despectivo, en unas buenas orzas de barro la miel se puede llegar a conservar años -dice mi abuela- y esta en los dos o tres años que llevaba así estaba, desde la última vez que se recogió miel. Así que al final de la operación se llenaron unos cuantos tarros 🙂

A ver si un día me acuerdo de donde guardé una pegatina de las de mi abuelo para los tarros de miel Dayer, que no las recuerdo muy bien pero eran muy graciosas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *