La búsqueda de los vaqueros normales

La búsqueda de los vaqueros normales por sfera, zara, pull & bear, spf,..Seguro que no soy el primero ni el último que ha ido, e irá, a buscar unos vaqueros normales por Sfera, Zara, Pull and Bear, Springfield,.. Pero si estáis pensando en ir posiblemente podéis ahorraros el intento, porque la verdad que cada vez es más chungo. No ya estas rebajas, ni cosa de este año, no, eso da igual aunque con los años cada vez se vuelve más complicado encontrar lo que ya va pareciendo esconderse como un tesoro.

Con esto de las rebajas me parece muy normal lo de pensar un día… «¡pijoendiole! voy a ver si me agencio unos vaqueros», pero ah, es el comienzo de una búsqueda en la que o bien cedes a eso que no logras entender que llaman moda o a las clavadas de precios que las marcas famosas del sector te quieran meter. También puedes siempre pasarte por la belle place —el mercadillo— o Carrefour a ver si lo que encuentres no se pasa de cantoso pero tampoco de anticuado, aunque lo más frecuente entre la juventud es acercarse por el centro o algún parque de estos comerciales que ahora tan de moda están, y echar un vistazo por las típicas franquicias antes mencionadas, entre otras.

Ahí es cuando empiezas a sentirte que se ve que eres un desfasado, un carca, un anticuado… Porque vaqueros ves a montones pero no te afloran las típicas dudas de entre cuales llevarte, más bien las de si hacer un ranking de a ver cual pone a la venta género más extraño. A mi me gustan los vaqueros algo holgados, que no tengan que llevarse arriba del todo, y que el bajo lo tengan algo ancho o normal, cada uno tiene sus pegas y sus inconvenientes, y en parte son gustos de la influencia de las modas. Pero una cosa es moda y otra las polleces.  Cuando diseñan los vaqueros para estas tiendas ¿en qué piensan los iluminados del arte de modelar los tejidos?.

Vaqueros con el culo a la altura de las rodillas; otros que aún siendo de tu talla sientes que ahí podrías meter a cuatro hermanos gemelos si los tuvieses; otros con pinta de que cuando los lleves un rato te tienen que apretar el paquete que mejor que nada te alegre la vista ni tu cuerpo engorde lo más mínimo; otros con un bajo tan acampanado que sabes que vas a andar quitándole un trabajo a los barrenderos por el que nadie te va a pagar a ti en el momento ni cuando los laves, además de que al tiempo vas a tener un comido en el pantalón que va a quedar horroroso, por no hablar ya de cuando tengas gente muy cerca como es en una discoteca donde te pisarán y tendrás que esperarte a que levanten el pie para que te puedas marchar…

Eso en lo referente a formas, porque ya cuando entramos en adornos la cosa se dispara superando cualquier límite de la imaginación. Con manchas de enrobinado —óxido para los diseñadores, gente fina— que parece que te los has puesto para lijar las rejas de la casa, agujeros para que así no temas porque nadie te pregunte si son nuevos además de lo que te vas a acordar del diseñador cuando llegue el invierno, manchas blancas que parecen más añadidas por ti involuntariamente que parte del «diseño», arrugas incorporadas ya de serie que yo creo que ni aún tendiéndolos a secar hechos una bola y sin dar la vuelta salen tan pronunciadas, botones gigantes en los bolsillos traseros para que no te pases mucho tiempo sentado que parece que fuesen invento de algún jefe cruel de una industria para que no te escaquees sentado, bolsillos a montones por los lados que casi nunca usarás de lo incómodos que resultan llenos al andar, bolsillos a veces en los que ni las manos te cogen que parecen anti-carteristas aunque a duras penas puedas meter en ellos la cartera,..

¿Pero para qué tanta cosa rara? Entonces te vas al Corte Inglés, a Cortefiel o a algún otro sitio donde también tengan vaqueros y te viene la otra cara de la moneda, o del billete mejor dicho. Empiezas a ver, por ejemplo, de marcas como Levi’s que tienen un mismo vaquero con el bajo ancho, normal y de pitillo;  apretados de culo, normales, algo caídos o directamente de esos cagaos;  y todo eso en tonos desde muy oscuros que casi parecen negro hasta muy desgastados. Y dices… «así da gusto, ¡cagoensandiole!», hasta que miras más de cerca el pantalón y te fijas en esas pequeñas —de tamaño de impresión— cifras, que ya estando rebajadas en torno a un 50% indican 50, cuando no 60, ¡¡¡EUROS!!! Ahí es cuando te imaginas a cualquier padre, como el tuyo, con ese humor característico que la mayoría de ellos tienen, diciéndote si lo tuvieses al lado «ah ¿pero es que llevan música?», o ya reproductor de Blu-ray y todas esas cosas modernas. Que claro, te llegan a costar hasta tres veces más que unos de una de las tiendas mencionadas al principio y que aunque el dinero sea tuyo no hay que derrocharlo en los tiempos que corren.

Así que te vuelves para casa preguntándote una vez más en qué se basan los que diseñan los vaqueros que vistes en las franquicias del principio, que si es que tienen afán con dominar la venta en el sector de vaqueros a la fauna y los skaters o a quién. Porque el fundamento del pantalón vaquero se supone que era el de un pantalón barato y hecho para recibir guerra, usarlo a diario,.. no para desfilar en una pasarela de creatividad vaquera ni para dificultarle la vida al usario.

3 pensamientos en “La búsqueda de los vaqueros normales

  1. Joder, que razón tienes.Las tiendas que habré recorrido yo para encontrar un jodido pantalón normal.En fin, acabo optando por comprar uno caido pequeño, y a apretujarlo con un cinturón…Putas modas tontas de bolsillitos y pantalones-pañales, y sus exorbitados precios.

  2. Éste articulo fué escrito, con toda la razón en el año 2009…. hoy marzo de 2012 seguimos igual o peor…. yo aún no me he dado por vencido y me compro los vaqueros por ebay… algo insólito… es lo que han conseguido… en USA los vaqueros de toda la vida se llaman “boot cut” y con paciencia se pueden encontrar pantalones normales y no como los que venden ahora que te cortan la circulación a la altura del tobillo de lo estrechos que son.

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