La educación hay que llevarla siempre consigo

Sin tratar de ser machista lo de la educación es algo así como el dicho ese de cómo ha de ser la mujer ideal. Hace poco senovilla se refería a la educación en un ámbito más concreto como es la enseñanza en las aulas con el trato de usted, sobre rescatar algunos aspectos de la enseñanza de antes que en el fondo parece ser que no eran tan malos. Y digo parece ser, en contra de la moda de ahora de que lo antiguo es malo, porque ahora a los alumnos les han ofrecido la mano y se han cogido el brazo entero, o algunos hasta al maestro entero como esos que se ponen a pegarle al docente.

Hoy ya me he quedado perplejo con lo del concejal de Mahón que insulta a la Infanta Elena. «Puta berganta» para quien no sea aficionado a conocer el idioma que habla y esté peleado con los diccionarios viene a ser algo como «puta sinvergüenza», así que de sutileza nada, por más que digan algunos que eso es «una forma de expresión de la cultura popular». Con esa cultura popular apañados vamos. Claro, como la moda actual es meterse con la Familia Real parece ya que hubiera una competición a nivel nacional —de los diecisiete miniestados que componen España, perdón— de a ver quien es el que logra caer más bajo, más alto en el ranking de dicha competición porque ellos van al revés del mundo, separando. Es muy curioso esto porque encima el insulto viene desde un político, que sabe, o debe saber, de sobra las reglas de nuestro sistema, aunque lo mismo haya necesitado de semanas para dar con una palabra que suene un poco más disimulada que decir directamente «sinvergüenza», aunque para disfrazar «puta» ya no le llegaron las neuronas.

Pero esto es lo que hay ya hasta cuando los que nos deben de representar son en muchos casos unos catetos y sobre todo maleducados. Porque este concejal no sé si tendrá si acaso la EGB o será todo un catedrático prestigioso, pero la educación se le olvidó al subirse al escenario. Eso o que no le da el intelecto para conocer de qué va el derecho a la libertad de expresión pero también el derecho al honor, dejando al margen ya las leyes especiales para la falta al honor a la Familia Real. Aún y con estos representantes que tenemos esparcidos por toda la geografía nacional habrá quien se extrañe de que haya gente que acude a declarar a los juicios en bermudas y chanclas, nacionalistas de ideología y acciones más propias de nazis, hijos que pegan a sus padres, alumnos que amenazan a profesores y/o los llegan a agredir,.. Atrás quedaron ya hace mucho esas célebres personas como Quevedo que sabían tocar los cojones pero con elegancia, con inteligencia. Apañada va la gente de Mahón con el figura este, que creo que ya sé por qué se metió a la política en puesto de vivir del cante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *