No es lo mismo ir que venir de Murcia

O mejor dicho, de la comarca de la Huerta de Murcia. Porque varios años de conversaciones, estudios y vivencias con gente de tal comarca y del resto de la Región de Murcia han avalado que no es lo mismo ir desde el resto de la Región a Murcia que viceversa.

Somos muchos los del Campo de Cartagena así como buenos amigos del Bajo Guadalentín, Mar Menor o Vega Alta del Segura, que con facilidad cogemos el coche o nos subimos al autobús o al tren para ir a Murcia. Ya sea para ir a rondar a una moza, ver a un buen amigo, cena con varios amigos, salir de fiesta o comprar en el IKEA o alguna tienda peculiar. La carretera tiene sus peligros y las distancias cuestan dinero. Pero lo solemos hacer de buena gana.

Sin embargo son poquísimos los de la Huerta de Murcia que no tienen inconveniente en ir a visitar los feudos. Especialmente si se trata de mujeres. Esta extraña pereza se junta con los habituales miedos de toda mujer. No importa el voltaje de las relaciones, si la gran mayoría de con quienes se ha quedado es de fuera, si allá se ofrece alojamiento gratis pero en la capital no, si es verano y la falta de aire en las calles murcianas es insoportable, etc. Siempre encuentran una excusa para intentar persuadir a los de fuera de que tienen que moverse ellos. Y si no pues no hay encuentro. Porque, por ejemplo, el Puerto de la Cadena se hace mucho más difícil para el murciano que para el cartagenero. Con excepciones, por supuesto, como las de un buen amigo que aunque diluvie o sean las tantas de la noche no duda en desplazarse a donde sea necesario, y hasta invitar si es preciso, con tal de estar con unos amigos o alguna chati —todos somos seres vivos.

Los de la Huerta de Murcia —comarca— me pondrán a caer de un guindo, pero los del resto de la Región sabemos que es cierto. 😛

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