post-Creamfields

Después de diez días retomo las escrituras en el blog, y no, no es que me halla costado recuperarme del festival diez días jejeje. Pero entre otras fiestas, salidas en bici, helados y tal fuí dejando la crónica del festival… y ya hoy he tenido que ponerme 🙂

Como era de esperar, con más de media hora de retraso hizo aparición Giovanni Guissepe en el Golf del año catapúm. Pronto lo cargamos hasta los arcos, como diría cierto personaje gúmico amigote nuestro jeje, y partimos seguidos del DJ Pela y Rafa, en su supercorsa Litte Motor Edition. A lo largo del trayecto hicimos dos paradas, la primera a los 5 minutos, como mandan los cánones, a echarle petróleo al coche jipiesco y tomar unos carajillos en el Tanagas. De paso a pillar, como no, lo último en de los grandes éxitos del momento.

En el TanagasEn el Tanagas II


Y ya partimos de manera oficial hacia Villaricos, en Cuevas de Almanzora, en Almería para los menos empollones de geografía, amenizando el viaje con variadas conversaciones, porque el paisaje poco variado era, todo lleno de secarrales en los que Giovanni no paraba de sugerir creaciones de ambiciosos resorts turísticos, con todo lleno de grandes avenidas ampliamente iluminadas (ni que tuviera una empresa de farolas jaja). He comentado anteriormente que hicimos dos paradas, y así fue, aunque la segunda fue involuntaria. Íbamos en nuestro humilde y pobre coche, subiendo de un cambio de rasante, cuando en el horizonte cercano avistamos unos cuantos señores vestidos de monos de color verde, los cuales se ve que también nos avistaron bien y nos hicieron señales para que parásemos. Sospechosos ellos de que seríamos un grupo de demacrados jipiescos buscavidas que iban a llenarse el cuerpo de todo tipo de sustancias prohibidas a lo largo de una noche de desmadre, no encontraron nada que consideraran malo, a pesar de que Giovanni les advirtió de que toda la droga iba en el maletero. Pero por lo visto estos hombres estaban preparados para cosas mucho más fuertes, y no se inmutaron ante el tortillón preparado por la señora Carmen ni el taperware de patatas a lo pobre. Así que seguimos ya la recta final a pocos metros de los Campos de Crema.

De camino

Una vez llegamos a la zona, con las típicas colas, venga polvareas de coches pasando, la grúa municipal echando viajes a toda pastilla asegurando futuros ingresos a las arcas del Ayuntamiento, etc, probamos suerte a aparcar en el llamado Parkin 1. La verdad que al principio nos acojonamos porque ningún coche echaba hacia él, todos continuaban hacia el otro que se veía abarrotado, por más que los policías les decían que no siguieran jeje. Aparcamos los carros, nos dimos unas vueltas para ir tomando contacto con la zona e hicimos expedición para adentrarnos entre la multitud hasta llegar a la playa, que había que remojarse los cataplines. Del baño cabe destacar la delicadeza que algunas, a pesar de saber a lo que van, transportan hasta los lugares más insospechados. En una medio playa, medio cala, con sólo un par de alcachofas de ducha, estuvimos media hora de cola para que se ducharan 6 muchachas. Hasta ahí parece algo de una novela de suspense, que se resuelve en el momento que se ve que cada una lleva su gel para el cuerpo, el champú acondicionador con desenredante de doble efecto para el pelo, body milk,.. ya decía yo que me parecía raro que fuera cerveza la espumilla que llevaba el riachuelillo que iba desde la ducha hasta la orilla del mar jeje. Después de darnos la miaja de enjuague, eso sí, nosotros como el resto de muchachos, a lo ecológico, regresamos a los coches para montar el tinglao para cenar. La verdad que en el Parking 1 (lo que parecía haber sido un campo de fútbol algún día), se veían todo tipo de cosas jeje.

El rancho serio

Después de llenar los buches, como era de esperar ya nos fuimos para adentro, pasando por donde estaba Fran Attack, o Paco Ataque para los amigotes, que anda que vaya concepto de junto al puente que tiene el chaval jejeje. Por cierto que desde donde él estaba yo creo que hice la mejor foto de todo el festival 😀 (la pongo sin reducir para los amantes de fondos de pantalla). De camino hacia la puerta del recinto ya vimos la cream de la cream, con los de los puestos de hamburguesas y salchichas, que parecían todos primos o algo por el estilo, con la misma pinta y cara de mala leche (Giovanni a ver si pasas tú las fotos de este testimonio jeje). Y el que estaba vendiendo tabaco… ya sin comentarios jeje.

idea de Juanjo, a tamaño originalThe ProdigyJohn Digweed

Tras la masificación y apretujamiento con The Prodigy (la gente sólo sabe saltar hacia los lados y los tienes que recibir con el codo… qué le vamos a hacer… y vaya sudada también, como diría carbonizate jeje), John Digweed y a Trentemoller con DJ T.O.M salimos afuera para repostar condumio, que las horas habían pasado, mucho caminar y calores jeje. Estaba el camino hacia el parking más oscuro… pero bueno, entre risas, paciencia y algún topazo con señales de prohibido estacionar conseguimos llegar, y volver, que era lo que creíamos que iba a ser más difícil aún. Y a continuar la fiesta ya de camino al final.

Cuando ya estaba todo el pescao vendío con James Holden en una sesión que empezó con las mezclas que se le iban más de la cuenta, y con Miss Kittin dentro de la carpa esa estilo circo con una humedad del 500%, nos piramos de recogida al cochecito leré, a dormirla lo que se pudiera, yo, o a hablar con alguna, los demás jajajaja (que repelús nada más verla leches jeje). Y de vuelta después para las casas, pasando para atajar por algunas supuestas carreteras de la zona jeje (no sé para qué el prohibido adelantar, si van unos todoterreno picándosela lo mismo).

Esas buenas carreteras de Villaricos!!!precausiónnn amigo conductoL….

2 pensamientos en “post-Creamfields

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *