¿Productos mejores que antes?

Últimamente se han puesto de moda los productos que utilizan como reclamo publicitario el estar hechos, supuestamente, de manera artesanal, con materias primas ecológicas, respetando la receta original, el medio ambiente, con un mayor porcentaje de pureza y demás inventos de los expertos en vender la moto. Y con tanto nuevo producto que parece ser la repera uno se pregunta con más frecuencia qué narices han estado vendiendo hasta ahora.

Aunque, en honor a la verdad, hay varias técnicas a pesar de tener una estrategia común. Por ejemplo están los fabricantes que irrumpen en el mercado con altos precios y tratando de vender máxima calidad en todos los sentidos. Pero a uno los que más gracia le hacen son los que llevan toda la vida vendiendo productos a precios altos y ahora, para vender aún más caro, reinventan los productos iguales que los anteriores, que no retiran de la venta, pero «ahora con auténtico chocolate», un compuesto que blanquea, animales alimentados con lo que se supone que debieran de haber comido siempre, alimentos más frescos, aceite de olvida donde antes por mero ahorro era de girasol cuando en el mejor de los casos, etcétera, etcétera. Porque no conozco a nadie que si le dan a elegir prefiera un chocolate con grasas peores, una pasta de dientes que limpie pero que no blanquee, comer ternera alimentada con piensos de animales triturados en lugar de pasto, pan rancio, productos con aceite de coco rico en grasas,..

A veces dudo de si los fabricantes duplican y mejoran sus productos entre los de siempre y la línea sana hecha con cariño o en realidad se trata todo de lo mismo y no dejan de ser maniobras para que la comida siga siendo una manera de distinguir entre clases, entre el que es más pobre y compra mirando el dinero y el acomodado al que presuntamente le sobran los cuartos y sólo gasta primerísimas marcas, en vestuario inclusive.

Antes la novedad era que el producto pasaba a ser mejor. Ahora además del que se supone que es mejor se sigue comercializando el anterior, que pensando a la inversa ¿debiera de ser entonces peor? ¿y quién es entonces capaz de vender dos tipos de galletas si según su publicidad las nuevas están más ricas y son más sanas que las anteriores? Una cosa es poner a la venta un nuevo sabor de yogurt y otra dejar al resto de los de la marca como que son incomibles. Así va este negocio ahora.

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