Han creado superratones

Como casi siempre, en una Universidad de Estados Unidos han hecho un descubrimiento, esta vez relacionado con el crecimiento de la masa muscular. Han logrado privar a los roedores de la miostatina, para que así el crecimiento de los músculos no se vea limitado, y gracias a un exceso de folistatina estos crezcan en mayor medida, llegando a conseguir así unos músculos cuatro veces más grandes de lo normal.

ver imágenes (a petición de aDrelita para no verlas directamente 😛 )

Las fotos han abierto un poco de dilema moral acerca de lo que le hacen padecer a los ratoncillos, además de que no se dice nada al respecto sobre si el ratón sufre de dolencias o tal, pero lo cierto es que a cualquiera que tenga sobre todo disfrofia muscular… que le digan que no han investigado más en lo suyo por no hacer sufrir a unos ratones 😮

Sin duda una buena noticia para las personas que padecen distrofia muscular, que poco a poco, van saliendo posibles soluciones 😀

Los Villares, un pueblo de expertos

Pues si, aunque por un solo voto de diferencia, en LosVillares el NO a la instalación de una antena en el centro del pueblo ganó al SI [noticia recogida por uno de los medios]. Y es que para nada sirven los artículos y estudios que se recogen en todocancer.org por parte de la OMS, la Unión Europea, Sanidad y Consumo, Ciencia y Tecnología, del defensor del pueblo ni de la OCU ni de nadie. En este pueblo por lo visto hay 38 expertos en el tema que han valorado negativamente la instalación de esta antena, o bien 38 mentes que se han sabido comer bien.

Este debate no es nada nuevo, pero resulta muy curioso como hay muchos casos de personas que públicamente se quejan de la instalación de este tipo de antenas cerca de sus viviendas, pero luego tienen una red Wi-Fi en ella encendida día y noche [véase un ejemplo]. Pero claro, será lo que tiene el desconocimiento del tema y el quejarse por quejarse sin haberse documentado correctamente, porque ambos tipos de comunicación son por microondas y posiblemente sea peor estar durmiendo a un par de metros de un punto de acceso, o con el móvil encendido bajo la almohada, que a 20 metros (por ejemplo) de una estación de telefonía móvil.

[…] (continuar leyendo)