visita a Berna

No podía faltar una visita a la capital, de entre las muchas ciudades que tiene Suiza, y a pesar de ser algunas como Lucerna de la que dicen mil mavarillas, o Interlaken (Entrelagos) de la que dicen que sobre todo en verano está preciosa con sus lagos bien visibles. Quizás tampoco hubiera estado mal descartar Zürich, pero esta ya dice toda la gente que es muy industrial y que no tiene el encanto de Berna o las otras.

Marktgasse hacia Kornhausplatz con la Torre del Reloj (Zytglogge) al fondo

-[álbum de Suiza en Invierno]-

Por supuesto teníamos que ir en tren a Berna, y había dos posibles trayectos. Ir a Brig y desde ahí a Berna, o bien ir primero a Laussane y desde allí también a Berna. ¿Y cual elegimos? Pues el de Brig, que para eso está bien pegado a las montañas, además de que Laussane ya la vimos el verano del año pasado e intuíamos que nos iba a resultar en tren más aburrida que pasando por Brig. Y así fue.

Primero tuvimos la anectoda del tren que ellos llaman Transalpino, o bueno lo llamarán así supongo que los italianos, porque se trata de un tren que va de Ginebra a Milán, y que iba lleno hasta los topes de gente por lo que a algunos nos tocó ir de pié. Encima iba a toda máquina, y nunca mejor dicho en esto de los trenes, pues además de no parar en casi estaciones (de Sion a Brig paró por primera vez en Brig, y gracias dimos, a pesar de que en su itinerario salían varias estaciones), pasaba por las de entre medio bien ligero… vivan los cambios de vía a toda velocidad… jeje

Luego ya después de bajarnos del Transalpino en Brig entonces vino el frío, un frío parecido al que se puede sentir si una noche de pleno invierno se va uno a pasearse por el puerto, y es que el frio que hacía en la estación de esta ciudad no era normal, que se metía por todas partes. Pero bueno, tuvimos suerte de que allí estaba ya parado esperando a tener que empezar su jornada el InterCity que iba a Berna.

El camino a Berna para mí fue lo mejor de ese día, con unos paisajes increibles,y que aunque he metido en fotos y mas fotos creo que es imposible llegar a representarlos igual que como eran en la realidad. Con las estaciones de Goppenstein y Kanderstep, llenas de nieve por todos lados, cableado y postes incluidos. Pero entre pueblo y pueblo abetos y venga abetos repletos de nieve y conservando a pesar de ello sus hojillas. Luego por supuesto me vino a la mente un detalle muy curioso, que con la de curvas y túneles que atravesamos, y todos eran de doble vía, para que luego aquí a la Región de Murcia nos la tengan sin doble via, sin electrificar y encima de cementerio de trenes del resto del país 🙁 (así nos llegará el AVE, cuando otro tren totalmente distinto sea la novedad jajaja).

Después de tantos paisajes de nieve y mas nieve, llegamos a Berna. Es cierto que allí domina el Alemán, pero ya no sólo los funcionarios se conocían el francés, también en todos los comercios si se les hablaba en francés ellos cambiaban sus palabras rápidamente a francés, salvo en el Cafèe Roma, que nos antendió una chica asiática y hablándonos en italiano (tiene cojones la cosa jeje). Estuvimos viendo por fuera la Torre de los Prisioneros (Käfigturm), la del Reloj (Zytglogge), la Catedral (Münster), un gato que no tenía pinta de pasar hambre alguna, el foso de los osos (símbolo de Berna y muy graciosa la pareja), la casa por fuera en la que Einstein vivió unos años (no había tiempo para todo), algunas fuentes y sobre todo tiendas. Incluso los tranvías que tienen por el centro pasando cada dos por tres, junto con autobuses y un tren a vapor que alquilaban grupos de gente para pasearse.

Así que después de varios andurreos por la ciudad, y eso que hacía un buen frío en Berna, emprendimos el regreso y también por Brig, pues las ganas de querer volver la nieve hasta que anocheciera tiraban con gana. Así que con el posterior transbordo en Brig y tal volvimos a Sion.

En general Berna me gustó bastante, una ciudad con una pinta muy alemana, con edificios de aspecto total de la segunda guerra mundial que aún conservaban en uso, además de que casi todos los sitios a los que se querían ir se encontraban muy cerca sin necesidad de coger coches 😀

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