Las otras tardes, uno de mis compañeros Antonios, que se llaman así unos cuantos, me comentaba que le habían denegado la Matrícula de Honor en su PFC. Primeramente me sorprendí, porque a mí aún no me ha llegado la cartita que te comunica la decisión, aunque posiblemente sea una que falle en contra de concedérmela por mi proyecto.
Y es que la asignación de las matrículas en los PFCs primero precisa de que el tribunal del proyecto lo crea oportuno, calificándote de Sobresaliente 10 con propuesta de Matrícula de Honor. Después es entonces cuando viene lo complicado, que de entre todos los proyectos presentados y el bajo cupo disponible de matrículas, te la den a tí, pues siempre se suelen proponer más de las matrículas disponibles que hay. El sentido común tiende a apuntar a que una Comisión de personal docente se reuna para analizar todos los proyectos con esta propuesta, y que elijan los mejores según consideren ellos. Pero la realidad es bien distinta. En estos casos con más propuestas que matrículas disponibles, la Comisión condece las matrículas por orden de expediente académico, de manera que o tienes un expediente lleno de buenas notas, o la llevas clara para que finalmente te la concedan, sin importar la dificultad de cada uno.
