La policía va a impedir el botelleo en la Rambla de Benipila

El pasado jueves el Ayuntamiento de Cartagena publicó en su web una noticia sobre cómo va a afrontar estas próximas fiestas de Carthagineses y Romanos en materia de seguridad, y entre lo  dado a conocer está:

NO HABRÁ BOTELLÓN EN LA RAMBLA

El concejal de Seguridad ha manifestado que el botellón en Cartagena está prohibido y por ello, aumentará el dispositivo en la Rambla para evitar la aglomeración de jóvenes que se reúnen durante las fiestas en la zona.

Según el concejal la zona que se ha habilitado en los antiguos terrenos que ocupaba el campamento, junto al coso multiusos donde se celebrará el Circo Romano, reúne las condiciones necesarias para que los jóvenes puedan reunirse y disfrutar de música y actividades relacionadas con las fiestas.

A la espera de saber cómo se tomará la noticia la gente que acuda a las inmediaciones de la rambla la primera noche de las fiestas, ya hay montado un buen revuelo como por ejemplo en los comentarios de la noticia en la que la edición digital de La Verdad dio a conocer tal novedad.

Ya son una buena cantidad de años los que los vecinos cercanos a la Rambla de Benipila se vienen quejando del escándalo y rastros que deja el botelleo —en Cartagena se llama botelleo, no botellón— con todo lleno de meados, olor insoportable por la zona, cristales rotos, gente borracha dando gritos —no sólo en Alemania venden bebidas que parecen colonias— y gentuza robando botellas de los demás o incluso atracándoles con sus cuarenta primos a la espalda. Pero este año parece que de una vez por todas el ayuntamiento va a tomar cartas en el asunto y de manera tajante, aunque ya veremos qué ocurre cuando aparezcan una veintena de policías, o los que sean, a querer mover del sitio a 3000 personas; tendrán que ponerse pronto y disuadir a la gente de la rambla nada más vaya llegando. No obstante la idea de habilitar lo que era el antiguo campamento, donde ahora ponen la plaza de toros portátil, para hacer el botelleo no termina de convencernos a los jóvenes porque todos, o muchos, recordamos lo que era antiguamente ir andando desde la ciudad hasta donde estaba el campamento, con esos caminos oscuros —aunque también ocurría por el día— en los que de repente aparecían parejas, tríos, cuartetos,.. —esta gente se reproduce más rápida que los conejos— de quinquis con navajas y desvalijaban a quien pillaran. Ahora lo mismo con educación para la ciudadanía las costumbres de esos individuos han cambiado y en puesto de robar a la gente pasen a ayudar a la sociedad a mejorar. Quien sabe.

Lo cierto es que este año quien quiera hacer botelleo parece que va a tener que darse una caminata hasta llegar al antiguo campamento. Pero por la fiesta posterior que no se preocupe nadie, que si se le hace tarde para ir al campamento seguro que estarán los dueños de cierto pub que hay cerca de allí, los mismos que los del monopolio de discoteca que hay sin salir de la ciudad, frotándose las manos. :mrgreen:

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