Otro salvapatrias que se aburre

Normalmente la fama de los abogados siempre se corre de boca en boca. Poco importan los grandes luminosos, dejarte explotar por estas empresas de moda que se anuncian por todos los medios o que te montes un despachito con todos los lujos y la placa brillante en la puerta. A la gente le gusta tener referencias de a donde va. Como en todo pues los hay mejores y peores profesionales y hay que saber a donde se acude.

Pero estos días está siendo noticia el asunto del Cristo de Monteagudo. Un abogado cuyo nombre no voy a contribuir a publicitar que se cree un salvapatrias está tratando de que éste sea retirado de su lugar, y la población como era de esperar está que trina. De salvapatrias nada, usted lo que es claramente es un genio de la publicidad. Le importa un bledo tener a la ciudadanía en contra, saber que no lleva las de ganar, porque la realidad es que se está hablando mucho de él. Una enorme publicidad y a un precio muy bajo parece, aunque se las dé frente a algunos periódicos como de que tiene miedo de la gente. Ingeniosa manera de hacerse publicidad.

Desconozco si el hecho de lograr su iniciativa le llevará también a él, o a otros de su misma ideología de darse a conocer por las causas en puesto de por su mera profesionalidad, a intentar también que desaparezca la Catedral de Murcia y demás templos de la Región como los Santuarios de la Fuensanta, Calasparra, Caravaca de la Cruz y la Santa, además de otros símbolos como el Sagrado Corazón de Jesús que hay frente a Totana o incluso la Semana Santa de Cartagena y de Lorca. Pero que esta gente que por lo visto tiene falta de clientes y el aburrimiento le lleva a hacer estas peticiones espero que tengan por seguro que los tribunales podrán darle la razón, pues hay jueces para todo, pero que a los totaneros por ejemplo por seguro que no podrá quitarles su cristo, ni a los cartageneros nuestra Semana Santa.

El arte y la cultura en España ha estado muy ligada al cristianismo, le pese a quien le pese, y no podemos ahora en cuestión de unos años destruir todo ese arraigo. Pero entre los iluminados y los que parece que confunden los conceptos de aconfesional y laico apañados vamos.

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