Los «frikis» y los que dicen serlo

Ahora no parece, sino que ya está claro que ser «friki» —descripción frikipédica—está de moda. Pero decir que se es aún lo está más. Antes a la gente se le llamaba simplemente rara, pero ahora existen infinidad de términos para definir a esta gente rara, normalmente enfermedades que cuando no se dan pues ya se deja en friki. Aunque también antes nadie quería ser raro, y ahora casi es al revés —aún tengo una pequeña esperanza.

Ayer por ejemplo, coincidencias y gustos de amigos, me encontré con unas usuarias de IRC, de chatear —a mi desde que voy al Chamones que no me den el cambiazo con la palabra 😀 —, de hablar por escrito en tiempo real con alguien. Me impactó bastante la chulería con la que me dijeron de repente que es que ellos eran frikis. La manera con la que me hablaban de eso como si fuera un mundo especial, sólo entendible para unos pocos. Algo más complicado de entender que el cálculo infinitesimal o los modos de propagación de los campos electromagnéticos. Tuve que hacer memoria de cuando precisamente diez años atrás yo conocí eso del chat y en directo me cercioré de que eso ya no es lo que era antes. El capazo de gente que he conocido que usaba/usa los chats, y muy puntual ha sido la que ha dicho que se ha considerado propiamente gente rara. Todo ello sin entrar ya en la pobre educación con la que me hablaron en cuanto no se les seguía el juego —ayer. Cosas del alcohol espero por el bien de sus futuros, aunque no de sus hígados.

Y es que […] (continuar leyendo)

Buenos deseos para el 2010

Ya se acaba este año de 2009. Quedan unas cuantas horas, pero tampoco es plan de ponerse cenizo aquí contando el tiempo como si el 1 de enero fuera a acontecer el fin del mundo.

Para mi la verdad que ha sido un buen año. Siempre puede haber habido años mejores, pero también peores. En este año que acaba he conocido a bastante gente, alguna incluso que me sorprendió y aún lo sigue haciendo. También volví a ir a Suiza en verano a visitar Euseigne, como otros años hiciera, y de paso algunos lugares que tenía ganas de ver —Glaciar Aletsch, Castillo de Chillon—. En la carrera aunque no ha sido el que mayor cantidad de asignaturas he aprobado sí que a sido en el que he acabado con las que quedaban, pero no me ha dado tiempo a terminar un proyecto. He vuelto a hacer varios trayectos en Talgo, recordando en alguno de ellos mis viajes de pequeño. He estado un par de veces en Palma de Mallorca. He visto torear al Fandi en directo. Me he pegado unas cuantas fiestas por Mundaka Club consiguiendo oir buena música sin tener que salir de la región, como Oxia, Wally López y hasta una fiesta boogie. Aunque con todo ello no me ha gustado el hecho de que no he tocado la bicicleta todo lo que me hubiera gustado.

Pero sobre todo lo mejor que he tenido este año, como en los anteriores, ha sido salud. Porque ahora nos olvidamos muy a menudo de las cosas importantes, las que de verdad valen, y nos pasamos el tiempo preocupándonos y molestándonos por idioteces. Aunque a veces no son tan idiotas algunas cuestiones.

A todos mis amigos, también por supuesto a los cuatro lectores de admirable paciencia que me leen, os deseo que para este año que va a entrar os dejéis lo malo fuera. Que de este año que acaba sólo os quedéis con lo bueno, que lo malo ya irá apareciendo para darnos pesadumbres. Que seáis muy felices, vuestros objetivos se cumplan y que no dejéis que nadie os chafe vuestras ilusiones.

Un cordial saludo.

«La tierra no pertenece a nadie» ¿y el agua?

gota de agua — Flickr de zaxl4Ayer nuestro líder del Gobierno, y desde hoy voy a tener que empezar a pensar que también espiritual, dijo que «la tierra no pertenece a nadie, salvo al viento». Lo cual se da un parecido a unas palabras de hace muchos años:

En una ocasión una nube le dijo a un lago: eres un arrastrado siempre lamiendo la tierra. Yo desde lo alto lo veo todo, y tengo sabiduría de las cosas. Cuando el lago fue a contestarle, ya no estaba, se la había llevado el viento…

Esto último lo dijo el gran héroe indio Caballo Loco. Pero a mi el hecho de que diga discursos aparentemente inspirados en los de otra gente ya me da igual. Me importa más la hipocresía. El tener el valor de decir ante la comunidad internacional que la tierra no pertenece a nadie cuando luego aquí en España permite que el agua sí que tenga dueño, como bien lo sabemos los levantinos. […] (continuar leyendo)

Ciertas cosas mejor pedirlas por escrito

Mano y plumaMis padres de siempre me han dicho que hay que tener mucho cuidado con lo que se escribe porque deja constancia. Pero al igual me han aconsejado que cuando alguien me pida algo un tanto disparatado, o de dudosa legalidad, lo pida firmado y por escrito.

Trasladar este consejo a la actualidad de hoy es muy fácil. Por ejemplo el asunto de moda de Aminetou Haidar, del que no voy a posicionarme en esta entrada pero que viene que ni pintado como ejemplo de cara a la depuración de responsabilidades.

Según la denuncia presentada por la presunta afectada, es decir su versión, al piloto del avión en el que vino a España se le obligó a dejarla subir al avión a pesar de que no se permite viajar a la gente sin documentación, pasaporte en el caso de ella. Además una vez llegó a España el policía que está en el control de pasaportes no la quería dejar pasar y fue sustituido en el puesto a cambio de otro que sí le permitió el acceso al país. Es decir, un buen par de errores por no decir otra palabra más cercana al vocabulario judicial de los que ahora todos se lavan las manos.

El piloto dice que […] (continuar leyendo)

No me salen las cuentas

En estos últimos días llevo viendo una serie de noticias, tanto en los informativos de televisión como en los periódicos y curiosidades que me mandan por correo electrónico que me hacen pensar en que las cuentas fallan. No me salen las cuentas sobre la cantidad de neuronas que se entienden entre sí de nuestros gobernantes y sus acérrimos seguidores, si es que aún les queda alguna que funcione.

¿Tienen que pagar más los pasajeros obesos?

Será cuestión de que hoy en día a cualquier cosa se le considera noticia, de lo que dicen de que cada vez hay más gente con obesidad en el mundo o que con el progreso también cada uno vamos más a lo nuestro y nos volvemos más insolidarios. Pero hoy he visto una noticia, con foto incluida, de esas que dan que pensar sobre el debate que hay con los pasajeros obesos.

¿A dónde estamos llegando? La polémica más famosa está en los aviones, pero seguro que es perfectamente trasladable al tren y al autobús. Los trenes tienen los asientos bastante anchos, pero a una persona con el nivel de obesidad como la de la foto de la noticia ¿dónde lo sientan? El reposabrazos de los asientos no se puede levantar ¿lo llevan en el coche de cafetería todo el trayecto como por ejemplo casi las trece horas del Talgo Lorca-Sutullena a Montpellier por los mismos 100 € del resto de pasajeros? Porque anda que ya en autobús como no sea en los asientos del fondo siempre que estos sean de los que tienen el reposabrazos desplazable… Y en los aviones se junta el tema del peso y de que quieren cobrar más billete por eso de que se requiere más espacio. Hay aviones modernos que tienen el reposabrazos móvil, pero otros que no, lo que conlleva en el caso de estos últimos el tener que cambiar asientos.

Yo no sé lo qué será más justo desde el punto de vista legal ni social. Pero desde mi punto de vista el tratar de cobrarle a una persona con obesidad el doble de billete por el hecho de que ocupa el doble de espacio me parece una salvajada. Lo asemejo como a que debieran también pagar el doble de seguridad social por el alto riesgo que tienen de padecer enfermedades cardiovasculares, o a que quien tiene un hijo tonto debe de pagar el doble de impuestos dado que al sistema educativo le va a costar más tiempo enseñarlo —que no educarlo porque eso ya no se lleva— que a uno listo. Una cosa es pagar más por querer lujos, pero pagar más por ser obeso… «Hay gente pa to», como dijo aquel torero.