Respeto a los templos religiosos

Quizás forme parte del progreso, pero hoy por la Catedral de Palma he visto unos cuantos ejemplos de escasez de respeto a los templos.

  • Gente haciendo fotos casi en modo de disparo en ráfaga, fueran cámaras de fotos desde las más cutres a las réflex o móviles, a ver cual tenía un flash más molón. Ello a pesar de que en la entrada así como en los folletos de guía y a lo largo del recorrido estaba el típico dibujo de una cámara de fotos tachada —¿prohibido hacer fotos?—.
  • Gente metiéndose en un confesionario y haciéndose fotos en lo que parecía un concurso de a ver cuántos eran capaces de coger todos juntos entre risas y muecas, que por supuesto inmortalizaban alguna que otra cámara de fotos.
  • Gente tocándolo todo, al más puro estilo de Santo Tomás, si no lo veo no lo creo, pero no por devoción, más bien por ese nervio típico de la gente a la que no le aguantan las manos en los bolsillos.
  • Gente espatarrada por algunos bancos, como si estuvieran en su propia casa echados en el sofá dejando pasar el tiempo mientras incluso algunos se rascan allá donde se juntan las piernas.

Y más detalles que me alegro de no haber visto de gente que paga dinero por acceder a un lugar que no le interesa en puesto de aprender algo más de cultura y modales. 😆

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *