Las infinitas aplicaciones de Facebook. No para qué sirve la red social en si, no, sino la utilidad de esos añadidos que llaman aplicaciones, que cuantas más recibo más tiendo a pensar de que han cogido a un par de millones de chinos y los han puesto a convertir en aplicaciones todos esos típicos correos electrónicos de cuestionarios tipo test y hojas de Excel.
Quizás el principal problema radique en que yo creía que mis amistades de Facebook se aburrían menos, porque casi a diario recibo unas cuantas, a ver cual con menos utilidad aunque algunas dicen que son muy usadas por los que están en el trabajo —typical spanish—. Casi seguro que toda persona que tenga una cuenta en Facebook sabe de lo que hablo, que gracias a Dios menos mal que di con la opción para bloquear siempre las invitaciones de una aplicación concreta.
El nombre de unas cuantas de ellas: cómo eres en la cama, con quien te casarás, qué nivel Friki tienes, qué tipo de besador eres, cómo te gustan las mujeres, qué pose del kamasutra te identifica más, a qué edad te vas a casar, cuánto sabes sobre sexo, quién fuiste en tu otra vida, qué carrera estudias o deberías de estudiar, cuál es la profesión ideal para ti, y un eterno etcétera.
Tienden a infinito, sin duda, y ya la verdad que no descarto verme algún día una que sea como ese famoso test que va en una hoja de Excel sobre bebidas alcohólicas, de a ver cuantas se consiguen identificar por una foto en miniatura. A esa posible aplicación podrían titularla por ejemplo cuánto de barman tienes o descubre tu afición vicio por el alcohol. Tantas aplicaciones de esas y la gente que te invita a todas las que pilla ya llega a ser muy cansino, pero que nadie diga que se aburre en Facebook.
Pero bueno, todo sea porque Facebook se mantenga, que con los tiempos que corren y el aumento de usuarios que está teniendo hace poco leí que necesita 100 millones de dólares, y con algunas aplicaciones parece ser que obtiene ingresos.
¿Cuántos amigos en el famosísimo estado «no disponible» tienes conectados ahora? Porque lo mejor de todo es que no suele ser casualidad. Los que más se justifican de manera razonable, porque están desde el trabajo, escribiendo algún trabajo, van y vienen,.. Pero por cada persona en esa situación hay siempre un capazo de gente que es que es su estado nada más conectarse es ese y lo mantienen hasta que se vayan, estén 5 minutos o 5 horas, que lo justifican con un «no sé, lo tengo puesto por defecto» y que si las apuras dicen que es porque si no les habla mucha gente… Admirable la confianza que tienen con sus contactos entonces.
Ya depende de lo mal pensado que sea cada cual. 🙄
¿A quién se le ocurrirían este tipo de páginas tan pesadas que en ocasiones hasta llegan a saturar algún ordenador que sea algo viejo? Hace un tiempo lo hablaba con Juanjo a mitad de tarde en la cantina mientras nos tomábamos un carajillo.
¿Por qué la gente pone tantas cosas en
No conocía yo la
Con el paso de los tiempos esto del ligoteo a través de Internet también ha ido cambiando, no tengo muy claro si a peor o a mejor, pero desde luego la delicadeza del lenguaje yo creo que hasta ha empeorado. A veces le veo algo de relación también con lo de