Quien conozca de la historia de Cartagena sabe a lo que me refiero. En España tenemos cierta tendencia a envidiar multitud de costumbres e ideas de otros países, muchas de ellas no para tanto, pero la costumbre de recordar hechos y personajes influyentes de la historia no estaría de más aquí.
De estatuas en los últimos tiempos nos estamos sirviendo bien en Cartagena, aunque lo de la cola de ballena y El Zulo —alias el cagón de 700 000 euros según se dice— me parecen un poco fuera de lugar. Sobre todo el dineral del cagón para homenaje de las víctimas del terrorismo, con la de artistas que habrá que por menos dinero hagan algo más bonito para rendir tributo a los sufridores de esa gran lacra. Pero nuestra historia se extiende más allá de los últimos siglos como fe de ello dan el por fin accesible Teatro Romano y su museo, el nosesabequépasará Anfiteatro-Plaza de Toros, Decumano, Augusteum, Casa de la Fortuna, Museo Arqueológico Municipal, Museo Nacional de Arqueología Subacuática,..
Al parecer a ninguno de los alcaldes […] (continuar leyendo)
