Ahora no parece, sino que ya está claro que ser «friki» —descripción frikipédica—está de moda. Pero decir que se es aún lo está más. Antes a la gente se le llamaba simplemente rara, pero ahora existen infinidad de términos para definir a esta gente rara, normalmente enfermedades que cuando no se dan pues ya se deja en friki. Aunque también antes nadie quería ser raro, y ahora casi es al revés —aún tengo una pequeña esperanza.
Ayer por ejemplo, coincidencias y gustos de amigos, me encontré con unas usuarias de IRC, de chatear —a mi desde que voy al Chamones que no me den el cambiazo con la palabra 😀 —, de hablar por escrito en tiempo real con alguien. Me impactó bastante la chulería con la que me dijeron de repente que es que ellos eran frikis. La manera con la que me hablaban de eso como si fuera un mundo especial, sólo entendible para unos pocos. Algo más complicado de entender que el cálculo infinitesimal o los modos de propagación de los campos electromagnéticos. Tuve que hacer memoria de cuando precisamente diez años atrás yo conocí eso del chat y en directo me cercioré de que eso ya no es lo que era antes. El capazo de gente que he conocido que usaba/usa los chats, y muy puntual ha sido la que ha dicho que se ha considerado propiamente gente rara. Todo ello sin entrar ya en la pobre educación con la que me hablaron en cuanto no se les seguía el juego —ayer. Cosas del alcohol espero por el bien de sus futuros, aunque no de sus hígados.
Y es que […] (continuar leyendo)

