Era 1998 ó 1999 cuando me hice una cuenta de correo electrónico en Hotmail. Hoy en día parece lo más normal del mundo, incluso hay gente que no sabe que sin tener Hotmail también puedes tener cuenta de MSN Messenger. Pero sobre todo en aquel tiempo sonaba gracioso.
Eso de tener Internet en casa era de lo más raro. No había tarifa plana en los hogares, el tiempo que estuvieras lo pagabas. Eso de los cibers tampoco existía casi. El uso normal de Internet se reducía a empresas, alguna clase de informática en el instituto o bibliotecas. En época de plena adolescencia cuando te encontrabas delante de un ordenador con conexión a Internet o buscabas información para algún trabajo o las página de Ferrari y Mercedes y te embobabas viendo fotos de cochazos que muchas veces el ordenador no tenía resolución suficiente para mostrar al 100% de zoom. Poco a poco ibas oyendo hablar de eso del correo electrónico. Que si arrakis, excite, lycos, teleline, yahoo,.. Y Hotmail.
Cuando a mis compañeros de clase les daba mi dirección de Hotmail se cachondeaban. Los y las más pillos y pillas […] (continuar leyendo)







. Y para arreglar estas aceptaciones de gente por quedar bien, o esconderle información según a quien, nos sirven las listas de amigos si se trata de Facebook, que valen hasta para esconderse en su chat de según qué lista —toma nota Rocío que eso te gusta 😛 —. En el caso de Tuenti lo siento, todos los amigos tienen de momento los mismos privilegios. Evidentemente con esta solución, si la aplicamos de manera muy restrictiva, a quien/es estemos negando determinado material se puede llegar a dar cuenta porque tu Facebook le parezca el más aburrido y callado de todos sus contactos.