Sobre el trovo

Sobre el trovo sé desgraciadamente lo justo. Hay otras zonas de España donde por hacer cualquier subnormalidad, más allá de lo que serían subvenciones irrisorias, se reciben muchos billetes de la administración y en las escuelas casi se obliga a los chiquillos a que aprendan tales menesteres. Pero yo vivo en la Región de Murcia, donde para según qué cosas atamos a los tusos —cotidianamente llamados tuuuuuuusso— con blanco, morcón o rollitos de San Antón.

Ahí están la Asociación Trovera José María Marín y la Cuadrilla de Aledo que con mucha paciencia van consiguiendo, entre otros muchos colectivos afortunadamente, que la costumbre se mantenga en el levante y alrededores. En las fiestas de casi cualquier lugar del Campo de Cartagena o fiestas de cuadrillas, según la zona. Cada cual a su manera pero conservando algo tan bueno y bonito como es la magia del trovo, con sobrada picaresca, tirándose al cuello entre los guiones o denunciando situaciones.

Para mi el trovo […] (continuar leyendo)

Historia de Internet

No recuerdo si en alguna entrada he contado algo referente a la historia de Internet —debería hacer más honor al nombre del blog. Hay muchas maneras de contarla pero de momento no va a ser cosa mía, sino este vídeo obra de Simón Hergueta que he descubierto a través de Rincón Hamijo —toda una caja de sorpresas.

Tengo mis dudas de que el iPhone haya sido el primer teléfono multimedia con conexión a Internet, pero son ocho minutos para hacerse una idea muy resumida y divulgativa de la evolución de la red de redes, de que Internet existía cuando aún no existía Google, Facebook ni YouTube. 😛

¿Eres un hombre Floïd?

Hoy, a cuento de la noticia del referéndum de Moclinejo para convertirse en referente homosexual y las ironías de Elentir me he acordado de la campaña que en los últimos meses viene haciendo la gama de productos Floïd —la web más oficial que le he encontrado aunque en Facebook hay página de fans también.

¿Eres un hombre Floïd?

¿Eres un hombre Floïd?

A excepción del fútbol, porque soy más de ciclismo, y de lo de la parroquia porque aunque también vaya a los bares la mía es una donde las ostias son obleas, me considero de Floïd. Lo mejor que he probado para después del afeitado. Digan que huele a viejo unos o que es hortero otras. Esa gente que se considera experta en colonias y sólo conoce las de campañas publicitarias de cachas con tías recauchutadas. A mi me importa que me guste el producto y por eso en una misma leja pueden convivir Floïd, Fa, Varón Dandy o Gentleman de litro, Rochas, Rodier y Montblanc —por ejemplo.

El tío del bigote

A cuento de la fama de estos días pasados que ha obtenido el hombre que aparece al fondo del dedazo de Mourinho a Tito Vilanova, Francesc Satorra alias el tío del bigote, el observador o the observer —porque ha cogido fama internacional— me he acordado del linimento de Sloan.

Frances Satorra, the observer

Frances Satorra, the observer

Linimento de Sloan

Linimento de Sloan

Y es que si a mi abuela o incluso a mis padres les hablo del tío del bigote pensarán en un preparado de los tiempos de María Castaña que se utilizaba para aliviar los dolores. Algo a lo que hoy podría ser por ejemplo el archiconocido Reflex. Todavía hay quien conserva un frasco de este linimento a buen recaudo a modo de coleccionista o por si las moscas, como quien guarda Floïd del de antes en tapón de corcho.

Los motes como las modas también se repiten.