Escoñar vs. Segurata

Hoy he leído el uso de un par de palabras en medios de comunicación que me han resultado chocantes.

Por un lado el verbo escoñar, de cuya presencia en un titular de La Verdad del pasado miércoles 14 de octubre: «Se escoña un trozo del emisario» he sabido por Las palabras de la tribu. Y por otro lado el sustantivo segurata, empleado por La Sexta en el rótulo de una noticia, «Agresión de un segurata a una fan en Chicago», como se ha expuesto en Sin Futuro y Sin Un Duro.

Las situaciones de ambas palabras me han resultado graciosas porque en el caso de escoñar se ha criticado de ser malsonante y poco apropiada para el titular de la noticia de un periódico, aunque existe en el diccionario de la RAE. Sin embargo en el caso de segurata, aunque el autor del blog al que me he referido con ella también ha criticado su uso en un medio de comunicación, han aparecido muchos defensores de tal vocablo porque es muy utilizado por la gente, a pesar de no estar en el diccionario.

Y aquí me pregunto yo, ¿qué motiva a los integrantes de la RAE a introducir una palabra en el diccionario estrella de tal academia? ¿pueden incluir un término que su único uso sea exclusivamente despectivo y/o malsonante?

[…] (continuar leyendo)

El teléfono de disco

Teléfono de disco¿Quién no recuerda estos míticos teléfonos de los que aún perduran ejemplares por algunas casas? También llamados en la jerga casera teléfonos de rula. Comparados a los de hoy en día tienen menos prestaciones, son analógicos y la calidad de voz es inferior, pero tienen sus curiosidades:

  • Ahora parece algo obvio de utilizar, pero en su tiempo tuvo sus videotutoriales (en inglés) y también más moderno en italiano.
  • El gusto que da cuando después de media hora dándole vueltas al disco el destinatario te da comunicando.
  • Los había con el cable de la base normal, sin enrollar, pero los últimos ya iban con el cable enrollado para así tenerlo recogido y no por el suelo molestando.
  • En los modelos más antiguos este cable, por supuesto sin enrollar, iba envuelto por una mala de hilo. Luego pasó ya a ser envuelto en plástico.
  • Un modelo de pared no servía para sobremesa ni viceversa.
  • En los primeros el auricular iba por un lado y el micrófono por otro, no iban ambos en el mango que conocemos actualmente.
  • A menudo tenían candados en las casas sobre todo con hijos/as que ya estuvieran mozos/as, aunque la medida tenía su truco.
  • Permiten, o permitían porque ahora no lo tengo tan claro, llamar con un solo botón, el de colgar/descolgar, pulsándolo tantas veces como cada dígito y con pausas entre uno y otro, burlando el candado del disco.
  • Servían y siguen sirviendo de defensa personal y en peleas como en tantas películas ha aparecido. En donde le dieras con uno de estos a alguien tenías por seguro que se iba a resentir.
  • Permite ejercicios de memoria con eso de que la función de rellamada es manual, con el consiguiente gusto antes comentado si comunican.
  • […] (continuar leyendo)

Anuncios de machotes

Con los años todo avanza y el mundo de la publicidad también, salvo contadas campañas publicitarias que hacen uso de anuncios antiguos, o al menos del estilo de los de antes.

Floïd Pero ya en televisión no se ven los anuncios de machotes, los de antes, esos de colonias que se referían a tipos duros. Hombres de pelo en pecho y mear en pared como dirían Los Hombres del Farias, aunque un señor no debe ir por ahí meando en paredes 😆 , y no los imitadores baratos de ahora.

En los anuncios de colonias de ahora nada más que salen hombres con la camisa abierta, cuando no ajustada como si se la hubieran comprado en Prenatal, pantalones caídos que no permiten saber lo que es ser un hombre como diría Leo Harlem de Alarma Social y con miradas algunas veces desafiantes, cuando no de inocentes, que no logran engañar a nadie, vacías, no reflejan pensamiento alguno en ellos. No son hombres de siempre, son metrosexuales de esos.

Para deleite de mis amigos defensores de los cánones del hombre, como Juan Manuel, y para oír leer a Senovilla renegar 😛 , unos anuncios de antes:

Y faltan Floïd, Andros, Vorago,.. Colonias y lociones de masaje para después del afeitado que cada vez le cuesta más a la gente encontrar en las estanterías de cualquier comercio. 🙁

Imagen → mi amigo Juanjo

Respeto a los templos religiosos

Quizás forme parte del progreso, pero hoy por la Catedral de Palma he visto unos cuantos ejemplos de escasez de respeto a los templos.

  • Gente haciendo fotos casi en modo de disparo en ráfaga, fueran cámaras de fotos desde las más cutres a las réflex o móviles, a ver cual tenía un flash más molón. Ello a pesar de que en la entrada así como en los folletos de guía y a lo largo del recorrido estaba el típico dibujo de una cámara de fotos tachada —¿prohibido hacer fotos?—.
  • Gente metiéndose en un confesionario y haciéndose fotos en lo que parecía un concurso de a ver cuántos eran capaces de coger todos juntos entre risas y muecas, que por supuesto inmortalizaban alguna que otra cámara de fotos.
  • Gente tocándolo todo, al más puro estilo de Santo Tomás, si no lo veo no lo creo, pero no por devoción, más bien por ese nervio típico de la gente a la que no le aguantan las manos en los bolsillos.
  • Gente espatarrada por algunos bancos, como si estuvieran en su propia casa echados en el sofá dejando pasar el tiempo mientras incluso algunos se rascan allá donde se juntan las piernas.

Y más detalles que me alegro de no haber visto de gente que paga dinero por acceder a un lugar que no le interesa en puesto de aprender algo más de cultura y modales. 😆

Solidaridad

Solidaridad, una definición que traté hace unos días en tono crítico referente a los diligentes pero que acorde a la propuesta de Senovilla y Ángel Cabrera se merece una explicación más personal, el aspecto más importante de ella.

La Solidaridad es una de esas cosas, por llamarla de algún modo, que ni puedo tocar ni ver, pero que la siento. Es así, y casi cualquiera de nosotros la puede sentir con solo quererlo. La vida nos va poniendo a prueba día a día y en cada una de esas pruebas es posible demostrarla, sin darnos cuenta, es cuestión de hacer caso al interior, a eso que llaman conciencia que hoy en día parece que suena a cuestión de carcas y viejos.

Compartir de lo que me sobra con quien no tiene, o incluso aunque no me sobre, pero también querer ser cómplice del sufrimiento ajeno, tratando de entender los problemas de los demás e intentando ayudarles. No es simplemente compartir alimentos y objetos […] (continuar leyendo)

Quieren saber sobre solidaridad

Senovilla y Ángel Cabrera lanzaron hace unos días la propuesta de escribir el próximo día 8 sobre solidaridad, titulada «queremos saber sobre SOLIDARIDAD». Una propuesta interesante y más en estos días, en los que tanta falta hace la solidaridad, pero la buena, la de verdad, la que dicta la conciencia y no la hipócrita. Como dicen los autores quizás es que tenemos el concepto equivocado.

Parece que yo me he adelantado un poco en cuanto a los días con lo de la «solidaridad» que nos quieren poner de moda, pero no. Eso ha sido una liberación de resquemores con los vividores a costa del erario y favoritismos por parte de los políticos y sus cuadrillas de enchufados. El jueves de la semana que viene escribiré sobre lo que yo pienso que es la solidaridad. Lo intentaré, va a ser difícil que no me vaya por las ramas, pero con lo palizas que soy hablando seguro que hayo palabras para tal explicación. 😳

PD: me va a costar que l@s facebooker@s lo hagan por esta vez donde deben, sin temer a salir del Facebook, en el blog de los inventores en puesto de decírmelo a mi. 😛

La «solidaridad» que nos quieren poner de moda

¿Qué tipo de solidaridad quieren los políticos que adoptemos?. Quizás me esté anteponiendo al 8 de octubre que es el día en el que senovilla nos invita a escribir sobre  solidaridad.

Dice el Diccionario de la Real Academia Española:

solidaridad.
(De solidario).
1. f. Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros.
2. f. Der. Modo de derecho u obligación in sólidum.

Los que nos gobiernan, desde Madrid hasta nuestros ayuntamientos pasando por los diecisiete miniestados que tenemos, que se supone que conocen el diccionario aunque su ética moral ya la pongo en duda, nos dicen que tenemos que ser solidarios. Yo entiendo por solidaridad darle a los que tienen menos que yo y lo necesitan, no para caprichos ni poyecespalabra de mi amigo JJ— ni que los que tienen poco encima tengan que darles a los que tienen más, pero posiblemente esté muy equivocado y la solidaridad nos la traten de alentar con pequeños detalles como estos: […] (continuar leyendo)