Llamadas peculiares a la policía

Derecho a la intimidad de cada cual al margen, resultan chocantes estas tres llamadas a distintas comisarías de policía. Tres ejemplos de con lo que la policía tiene que lidiar entre otro montón de cosas. Hay quien dice que son verídicas y quien las pone en duda.

Preguntando la matrícula de su propio vehículo: […] (continuar leyendo)

No es lo mismo ir que venir de Murcia

O mejor dicho, de la comarca de la Huerta de Murcia. Porque varios años de conversaciones, estudios y vivencias con gente de tal comarca y del resto de la Región de Murcia han avalado que no es lo mismo ir desde el resto de la Región a Murcia que viceversa.

Somos muchos los del Campo de Cartagena así como buenos amigos del Bajo Guadalentín, Mar Menor o Vega Alta del Segura, que con facilidad cogemos el coche o nos subimos al autobús o al tren para ir a Murcia. Ya sea para ir a rondar a una moza, ver a un buen amigo, cena con varios amigos, salir de fiesta o comprar en el IKEA o alguna tienda peculiar. La carretera tiene sus peligros y las distancias cuestan dinero. Pero lo solemos hacer de buena gana.

Sin embargo […] (continuar leyendo)

El Príncipe Gitano y el inglés

Antes de que artistas españoles de ahora decidieran cantar en inglés porque en español no se comían un rosco ya los hubo que se atrevieron. Seguro que el jipi de Falsa Sonoridad ya sabe de quien hablo. Sin tanta publicidad ni tantas pintas guays ni batallas de las bandas. El Príncipe Gitano fue uno de ellos interpretando el In the ghetto de Elvis Presley. Con su traje, pajarita, fajín y coleta recogida, porque como el de Misisipi él también tenía su manera de vestirse para las actuaciones.

Aunque traducidas El Príncipe Gitano también interpretó algunas como Delilah de Tom Jones y Obladi Oblada de los Beatles. […] (continuar leyendo)

Mini infante de marina de piquete

Mini infante de marina

Mini infante de marina

Procesión en Cartagena del Santo Entierro de Cristo del pasado Viernes Santo. El piquete de Infantería de Marina fue seguido durante casi todo el acto por un niño vestido de réplica exacta, más pequeña obviamente, de los infantes de marina que le precedían. Justo tras el piquete, tan campante él, siguiendo el ritmo de los tambores con bastón y herraduras en los zapatos..

 

Bicarbonato subvencionado

Las supuestas cabezas pensantes nacionales, las de los que nos dirigen, están obsesionadas con reducir el gasto sanitario. Y en parte tienen razón porque parece que algunos ciudadanos no se enterasen, o no quisieran enterarse, de lo que es necesario y lo que no. De lo que ha de pagar el seguro y lo que no. Que aquí «cada uno va a lo suyo, menos yo, que voy a lo mío».

Hace poco me contaban el caso de alguna gente que va al médico aquejada de molestias en la garganta. El profesional les aconsejaba, según cada caso, hacer gárgaras con agua y bicarbonato y la reacción del paciente era preguntar si el bicarbonato lo pagaba el seguro. Lógicamente no. Bote de 250g de Bicarbonato Sódico HACENDADO: 0.49€. Un lujo sólo accesible para las clases más altas. […] (continuar leyendo)

«¡Anda que avisas!»

Casi cada semana hay como mínimo alguien que me lo suelta cuando le comento algo que hice: «¡anda que avisas!». Porque en esta sociedad de las TIC en la que vivimos no toda la gente tiene por qué tener teléfono móvil, Internet o incluso el teléfono tal y como lo conocemos desde su invención. Y yo lo entiendo y lo respeto con mucha educación.

Sin embargo hay un grupo de gente que a pesar de ser capaces de tirarse enganchados al ordenador día y noche jugando a través de Internet, parece que estuvieran en un mundo aparte e imaginario. Personas que alardean de no tener ninguna adicción a redes sociales u otro invento alguno similar, pero que pueden estar interaccionando con elfos y orcos una noche entera, muchos de ellos manejados por una máquina inclusive. Aunque si se trata de mirar el correo electrónico siempre tienen la excusa típica del «casi no lo miro», o que se apaga solo si se trata del móvil, o mi favorita, si es cosa del MSN de Microsoft: «es que lo uso en invisible».

Así pues llegado a la situación ya descrita, y huyendo esta gente de Facebook, gNewBook, identi.ca, Picotea, Tuenti, Twitter,.. por parecerles herramientas del diablo, sumado a una cuenta de Skype escondida como cual secreto de estado, me dan ganas de mandarlos a tomar por donde la espalda pierde su casto nombre la próxima vez que se quejen porque no los he avisado de algo. O mejor dicho, no se han querido enterar puesto que también tienen Internet, algunos hasta en el móvil, que fue concebido para comunicarse más allá de jugar, leer artículos conspiratorios y descargar. Porque a mi sí que no me da la gana de instalarme un juego de elfos en busca de la princesa Tocomocho con la única finalidad, por mi parte, de mediante su chat poder contactar con ellos.