Con frecuencia hay personas de mi alrededor que me tratan de hacer ver que Gran Bretaña mola, es guay, sobre todo Inglaterra. Son puntos de vista de cada cual. Opiniones personales. La mía simplemente es que no los trago.
Sólo he ido por allí una vez, a Londres como no, y no estuvo mal, pero tampoco sentí espasmos orgásmicos por mi cuerpo. Prefiero una y mil veces volver por Suiza que por allí. Y ahora es cuando saltan las típicas críticas a los suizos por su neutralidad y famoso secreto bancario que tantos prósperos negocios les han propiciado. ¿Pero y los ingleses qué? ¿Qué han hecho ellos por nosotros?
Si me dijeran Alemania o Italia, me parece bien, pero los expertos estos en putearnos a lo largo de la historia… No me resultó fácil ver donde tienen enterrado a Lord Horatio Nelson, rodeado de banderas británicas de la época por supuesto, y en una distinguida zona de la Catedral de St. Paul, además de su estátua en Trafalgar Square. Se lo ganó a pulso el hombre y se quedó en Trafalgar como Churruca, aunque tampoco hay que desmerecer a Gravina ni al paisano Antonio de Escaño —que no enlazo a Wikipedia porque debiera tener delito leer los apellidos y no tener ni idea de quienes fueron— ni ningún otro que participó en aquella batalla salvo a […] (continuar leyendo)
Me ha llamado la atención, como ya he puesto de manifiesto en un comentario del blog en cuestión, el interés de La Sexta por contribuir a una especie de labor social, de ayudar a las familias. La misma cadena que a diario emite a las tres de la tarde los dibujos Padre de Familia no recomendados para menos de 13 años como ellos mismos indican en su guía de programación, pero que va a ayudar a padres ya con los hijos mayores de edad. ¿Es que lo que son ahora esos hijos se ha forjado sólo en cuestión de meses? ¿Con los pequeños que ahora los ven esperan tener para programas similares en el futuro? Conozco a padres que al medio día tienen que vigilar a sus hijos cuando han vuelto de la escuela porque se ponen estos dibujos que cualquier persona coherente que los haya visto sabe que muy adecuados para los niños no son. No es una mera opinión de alguna gente, Industria también lo sabe y ya los expedientó aunque a la cadena parece que le importó poco.
Con las normativas actuales y avances en la construcción se supone que los edificios que se construyen en estos tiempos han de tener unos accesos que no discriminen a personas con minusvalías. Que estén adaptados a ciegos y a gente que va en silla de ruedas, por ejemplo, hablando claramente. Sin embargo está a la orden del día el encontrarse con instalaciones que no cuentan con las medidas y facilidades oportunas para personas con este tipo de dificultades como he visto en la primera fase de la llamada «Ciudad de la Justicia» de Murcia ciudad. En el primer edificio, el único que hay en pie de momento, porque se supone que están haciendo otro dentro del recinto.