Los castillitos del tiñoso

En este recién pasado puente en que a todo quisqui le ha dado por echarse al monte para ciclismo o senderismo, no pudo faltar el sábado una salida de las típicas de ese día. A castillitos, en Cabo Tiñoso, en este caso. [hilo del foro].

Como siempre nos juntamos unos cuantos, entre los oscuros señores de las bicicletas dobles deseosos de llegar a la que llamamos senda del zurdo de bajada desde el repetidor hasta La Azohía llena de zarzas y demás matorrales simpáticos; y a los que nos gusta más la subida desde Cala Salitrona hasta arriba —aunque me agencie unas espinilleras para esas sendas no me vais a convertir 😛 —. [track de la ruta]

Así que el recorrido fue similar al de otras veces, creo que era ya la tercera vez que iba, aunque para los estiramientos elegimos esta vez la Venta Moya que con la crisis no hay que ir derrochando. Las fotos corrieron a cargo de nikoct. [álbum] 😉

Invierno, adiós invasión de Crocs

Hace nada que me enteré del nombre de tan peculiar calzado veraniego, Crocs. Esta especie de sandalias mazacotas que, sobre todo este verano, parecían una plaga en cualquier tienda de playa. De tropecientos colores y hasta multicolor, desde talla de niños hasta la de grandotes estilo pies grandes,.. Una plaga, lo reitero, de la que no han faltado los que han visto negocio en imitarlos.

Al principio pensaba que eran como un tipo más de sandalias, para ir a la playa y tal, llenarlas tranquilamente de arena que luego con unos chorros de agua se quedaran limpias, lo típico. Pero en una de las rutas ciclistas de primeros de verano me encontré al generoso —siempre está regalando cosas para la bici, salvo a mi— ULUWATU, que se bajó del coche con semejante calzado. En el AX, en verano, me habría gustado ver a mi a los Crocs estos, con lo caliente que se ponía el acelerador… Eso si que habría sido llevar el pedal tuneado. […] (continuar leyendo)

Anduve en la vagancia, lejos de mi tierra…

Como a tantos nos recuerda esa famosa canción de Malvariche, estos días festivos que vienen son los propiamente dichos de las Fiestas de Santa Eulalia, en Totana. Me dijeron que este año no iba a haber carpa de noche y que habrá que conformarse con la feria de día, que para que vamos a engañarnos, es bastante mejor que la de por la noche en cuya carpa caían chorretones por la condensación y algún comunista redimido de pañuelo tipo palestino al cuello me dió el tostón sobre la política del alcalde de allí, aunque entonces ni Tot Festival ni otros inventos parecidos se supone que habrá. 🙁

Ya veremos a ver lo que depara el finde, entre que ahora a todo quisqui le ha dado por salir a montar en bicicleta esos días y la cita obligada en la feria con los alhameños… Pero la bajada de La Santa el lunes no va a faltar, un acto de lo más típico de Totana, en el que ya la noche antes se empiezan a ver grupos de gente que suben al Santuario, algunos hasta con el carro de la compra directamente y eso que cuesta llevarlo hasta arriba, a pasar la noche y estar listos para al amanecer salir en romería hacia Totana. No estaría mal subir de noche a hacernos unas migas, que con estos fríos van a venir bien.

De bombas a mulos

Aunque ya pocas cosas puedan sorprendernos sobre como los políticos se van cargando las Fuerzas Armadas, ayer publicaron en Libertad Digital y COPE las acusaciones de un militar sobre la ocultación de los ataques que se reciben en Afganistán. Ahora gobierna un tal José Luis y antes fue un tal José María. Ya casi da igual quien gobierne. Pierden la vida soldados en un avión que deja bastante que desear —a diferencia de los que utilizan su Majestad, Presidente del Gobierno y demás gerifaltes—, en un helicóptero tras un ataque —aunque oficialmente casi se pretenda dejar a los pilotos casi de inútiles e irresponsables—, en una bomba por no llevar inhibidores de frecuencia —de lo que no le falta junto con gran cantidad de pijadas, a muchos políticos—, etcétera.

Y es que todos los que tenemos este pensamiento como de que cada vez Defensa va a menos estamos profundamente equivocados. Sin duda vamos camino de convertirnos en la primera potencia mundial, que ni tecnología electrónica made in EEUU ni en Rusia, ni bombas de racimo ni leches en vinagre, nada mejor que intentar liderar la producción de mulos para las brigadas de alta montaña. Con esta última venta de mulos —ironías al margen, pues son de lo mejor que hay para ir por el monte— a uno de los países líderes en fabricación de coches, nos van a temer el resto de potencias. 😆

¿Cuál es la colonia de verdad?

Un amigo que anda trabajando por Alemania una temporada nos ha pasado un par de fotos que hizo en un supermercado a modo de adivinar cual de las dos es la colonia de verdad. ¿Será el producto denominado GIN TONIC [web del producto] o el denominado CAPTAIN BLOOD —no se le ha encontrado web, se empeñaría el webmaster en probar el producto—?

A mi no sé cual de los dos fotos me ha impresionado más, si la colonia con nombre de cóctel con la que lo mismo los chicos alemanes consiguen cautivar a todas las chicas que se les ocurra acechar, o el ron con un nombre que traducido al español viene a parecer cosa de auténticos alcohólicos «Capitán Sangre», con un 73% de alcohol y el subtítulo de «ron fuerte». Si en Alemania sale caro comprar matarratas que le echen eso a las ratas directamente.

Aún así sigo teniendo mis dudas de cual de los dos productos será realmente la colonia… El de Captain Blood tiene un nombre más pegadizo para colonia de machotes y además te llevas más cantidad por un poco más de precio

Zona 7

Hace ya un tiempo que vi que cerca de El Corte Inglés estaban montando un local que tenía aspecto de catefería/pub, pero nunca caí en ir, hasta ayer. Se llama Zona 7, o «Zona Siete Disco Y Bar de» como pone en el perfil de Tuenti que hicieron —no admitiría más texto el Tuenti—.

Nos pasamos ayer después de la típica convidá de Capitolio y no nos defraudó. Con una decoración siguiendo las tendencias modernas y aunque no sea un local enorme, tenía su ambiente de gente, incluyendo a un par de chicas en este traje de baño moderno llamado bikini que bailaban sobre dos tarimas. Pero a mi personalmente lo que más me gustaron fueron los precios y el servicio.

Unas tarifas de un refresco a 2€, una tercio de Heineken a 3€ y una copa a 3,5€, distantes de los 6€ de media por copa que, si nada ha cambiado, vienen cobrando en otros establecimientos […] (continuar leyendo)