El erotismo del poder

Ayer me enteré de que nuestro Presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, parece que va a volver a presentarse a las elecciones. Se asimila esto a uno de esos casos de donde dije digo, digo Diego.

Hace cuestión de un año que este hombre dijo ante los medios, como ya se venía rumoreando:

No voy a repetir como candidato en 2011 pero el PP seguirá gobernando [elconfidencial.com]

Sin embargo a primeros de este mes me sorprendió un titular:

Presidente Murcia confirma que PP «casi, casi» le «exige»opte a la reelección [elconfidencial.com]

Del que deduje que ya estaba dándole vueltas al asunto de repetir en las elecciones y posiblemente el poder volver a salir elegido. Y como cuando el río suena agua lleva, antes de ayer se publicó sobre Mariano Rajoy, como confirmando aunque quede un poco en plan lenguaje de los indios:

Rajoy dice decisión Valcárcel presentarse a reelección es una «alegría» [elconfidencial.com]

Es decir, que fuera cierto o no lo de […] (continuar leyendo)

La más chula de Móstoles y el más chulo de Gijón

Foggos es de los que manda pocos correos a la lista, pero que cuando manda uno es porque merece la pena con creces. El vídeo de la llamada «la más chula de Móstoles», extraído de un reportaje reciente sobre acosadores y acosados porque yo creo que no llega a la altura para salir en Callejeros, donde sí que habría dado miedo aunque poco le falta.

Sin embargo a la más chula sólo fue cuestión de días el responderle con la aparición de «el más chulo de Gijón», interpretado por Henry Felgueroso y realizado por Jim-Box.

Unos artistas el realizador y el protagonista. Me han recordado a si en más de una ocasión Juanjo y el jipi tuvieran una cámara a mano con las ideas que tienen. 😈

Protegiendo Facebook según qué «amigos»

Con la expansión que están teniendo las redes sociales cada vez es más frecuente que nos añadan como [email protected] gente que realmente no lo son. Sean jefes, novias de una noche, conocidos de vista, espontá[email protected],.. Incluso madres. Gente que no nos hace gracia que pueda cotillear todas nuestras fotos y/o vídeos, lo que los demás nos escriben en el muro,.. Ya varía también en función de lo que cada cual exponga su vida en la red social. Pero cuando se dan estas situaciones es un poco duro ignorar la petición de amistad por ejemplo de nuestro jefe, que si no es muy negado para estas cosas se olerá que no lo has aceptado. O lo mismo no quieres que tu novio pueda ver las fotos que tienes por pendoneando en Mykonos.

Cada vez son más los amigos que me preguntan o incluso desconocían la existencia de poder configurar la privacidad de Facebook, así que voy a tratar de explicárselo a ver si me ahorro de alguna futura explicación en la servilleta de un bar a lo Joan Miró, y si sirve a algún anónimo lector pues doblemente satisfecho. En la necesidad de cada cual no entro :mrgreen: . Y para arreglar estas aceptaciones de gente por quedar bien, o esconderle información según a quien, nos sirven las listas de amigos si se trata de Facebook, que valen hasta para esconderse en su chat de según qué lista —toma nota Rocío que eso te gusta 😛 —. En el caso de Tuenti lo siento, todos los amigos tienen de momento los mismos privilegios. Evidentemente con esta solución, si la aplicamos de manera muy restrictiva, a quien/es estemos negando determinado material se puede llegar a dar cuenta porque tu Facebook le parezca el más aburrido y callado de todos sus contactos.

Voy a poner el ejemplo de crear una lista en la que incluir a quienes no queramos que puedan acceder a cierta información, y que el resto de contactos no presentes en ella sí que pueda. […] (continuar leyendo)

¿Qué es eso? Un gorrión

El llamado ahora vídeo del gorrión, titulado en inglés What is That? y de origen griego, es de esos vídeos que cualquiera debiera ver. Yo lo he conocido por mi padre, que aunque no tenga demencia senil es muy cabezota y tiene, como diríamos en la jerga teleco, una velocidad de escritura en memoria algo lenta.

Se está dando más a conocer por el programa de Intereconomía El Gato al Agua y por Internet, que por esos típicos programas tan de moda que sólo hablan de la intimidad de personas o tienen su fundamento en burlarse del resto de programas. Pero es de esos vídeos que hacen reflexionar a cualquiera a pesar de ser sencillos. Lleva un gran mensaje que dada la talla que tiene digno sería de haber sido publicitado, como poco, en Radio Televisión Española, que del resto de cadenas es de esperar que les sea menos rentable económicamente que Gran Hermano o la serie en la que el profesor de 45 primaveras se monta a una alumna de 16. Menos mal que ha estado por ahí Intereconomía, aunque sólo se vea en TDT y tenga tan mala fama por ser un canal diferente que habla de política, además de economía, y defiende a la familia en puesto de callarse como una puta y llenarnos los días de tonterías y chistes baratos.

Sin duda es una gran crítica social a la falta de respeto que tenemos hoy en día hacia nuestros mayores, esos que se dejaron la piel y lo que hiciera falta en darnos un futuro mejor que el que ellos tuvieron. Porque no vale la excusa de que «es que a mi los míos me llamaban gilipollas», que ese caso no es el mayoritario en la población. Contenidos como los de este vídeo son los que hacen ir a mejor a nuestra sociedad, y no la telebasura de cada tarde, algunas noches y por supuesto cada noche de viernes y sábado.

A la caza del médico

Además de no ser bueno para la propia salud del individuo agresor eso de ir por ahí amenazando a los médicos porque puede haber alguno al que le salga rana la víctima y le parta a él la cara, no es propio de una supuesta sociedad del siglo XXI. Pero lo de ir a la caza del médico hoy en día parece que es más frecuente que antiguamente cuando se supone que la gente no contaba con las facilidades de la educación actual, había menos leyes,.. Creo que la gente ahora hace más lo que le da la gana que antes, y lo peor es que entre lo que hacen está también el agredir a los demás. A estas alturas a poca gente sorprendería el pitote de hace nada en la Arrixaca con entre 20 y 30 personas que había en una habitación y que se pusieron violentas al perder a un ser querido en oncología que estaba en fase terminal, y diciendo «A la médico la vamos a matar».

Pero hace ya unos años que del antes Hospital Naval del Mediterráneo, o como los políticos de Madrid que se lo están terminando de cargar ahora quieran llamar a lo poco militar que queda ahí a pesar de que desde el Ministerio de Defensa les prometiesen que todos se jubilarían ahí, un ATS militar se cruzó con un par de gitanos que salían de recepción acompañados de una recortada. El propio militar tuvo que llamarles la atención puesto que los guardias de seguridad que por allí había no tuvieron cojones para ello, aunque recibió por respuesta de uno de los perlas «esta recortada me la regaló mi padre ¡y no me la quita ni Dios!». El Ministerio por supuesto que fue informado y no hizo nada al respecto. Y en el Rosell desde hace unos cuantos años hay médicos que se tienen que esconder porque las familias quieren agredirles.

¿A dónde hemos llegado? ¿Es que se piensan que los médicos quieren matar a los pacientes? Porque algunas veces la cosa ha ido a más y hasta ha habido víctimas como hace meses en Moratalla. Tristemente la solución a corto plazo pasa por aumentar la seguridad en los centros, endurecer las penas, otorgar al personal sanitario mayor amparo legal,.. Pero como dijo el viernes pasado Grande-Marlaska cuando vino a Cartagena en referencia a los delitos de los menores, es un problema también de educación y social. Cuantas más leyes tengan que hacer al respecto será señal de que peor están las cabezas.

Una muestra más de lo que está degenerando la sociedad. Pero luego las cabezas pensantes nos pedirán que seamos solidarios para seguir gastándose el dinero de todos en buena vida y aspectos menos relevantes para el bien común.

Un «solidario» policía local de Murcia

Escudo de la Policía Local de MurciaHoy he conocido de primera mano una historia con un policía local de Murcia de esas que marcan por dentro el afán recaudatorio de los ayuntamientos.

Los otros días alguien dejó el coche en las típicas zonas estas de carga/descarga para entrar unos minutos a un comercio. Que es algo que no está bien y perfectamente sancionable, por supuesto. Entonces cuando esta persona salía del comercio se encontró con que la grúa municipal estaba enganchando su coche. Se acercó al agente que estaba por allí poniendo autógrafos para pedirle que no se llevara el coche puesto que él era el dueño y actual conductor, como cualquier hijo de vecino habría intentado, y que si hacía falta pagaba la multa allí mismo, el coste de la grúa también, pero que había acudido desde fuera en el coche y se iba ya mismo. A lo que el educado agente dijo «venga, ¡llévatelo!» dirigiéndose al conductor de la grúa, y al propietario del automóvil le dijo «a por el coche al depósito, que para eso están las carreteras». Por supuesto el conductor de la grúa no permitió, ni el agente tampoco, que el propietario se subiera en la grúa para ir hasta el depósito municipal, y menos mal que tuvo la suerte de que uno que había en la tienda a la que había entrado y que salía en ese momento se ofreció a acercarlo al depósito porque le pillaba de camino, a cinco kilómetros desde donde estaban.

¿Coste de la broma? Pues 33 euros la sanción económica más 70 euros por la grúa. Ahora que está de moda eso de que seamos solidarios también está de moda que los ayuntamientos traten de sacar las perras con todo lo que sea posible. Como si fuera un castigo porque ya no tienen la buena cantidad de ingresos que la construcción les suponía. Aunque me cuesta pensar que la jugada que acabo de contar fuera sólo fruto de órdenes del Ayuntamiento de Murcia, pues los modales con los que el guardia trató al sancionado deja bastantes dudas. 😆

Hace más quien quiere

Que cierta es esa conocida frase de «hace más quien quiere que quien puede». Y es que para mí el querer hacer algo ya no es establecerse unas prioridades y desatender unas cosas en virtud de otras, es también cuestión de saber compaginarlas para atender si es posible a todos los menesteres.

Creo que en la sociedad actual esto se da cada vez con más frecuencia. Vamos a lo nuestro. Hacemos mil y una promesas a mucha gente que nosotros mismos sabemos que no vamos a dar abasto a cumplir. Nos cruzamos con amigos que hace meses, o incluso años, que no vemos por la calle y casi siempre intercambiamos esas frases del estilo «ya te llamo y te digo algo». Bien porque nos hayan pedido algún favor o porque simplemente nos hayan comentado que a ver si nos vemos para tomar algo, pero sea uno u otro motivo solemos dejarlo en el olvido.

Sin embargo, y también tiene relación con el hoy en día, también vamos descuidando hasta la gente de nuestro entorno, la más cercana a nosotros, incluso a la familia. Y es que también sucede que conforme más confianza tenemos con la gente más le fallamos. El típico buen amigo que se ha tenido que marchar fuera a estudiar o trabajar, o de estancia de Erasmus, al que le prometemos que iremos a verlo, que le escribiremos por Internet, que charlaremos por Skype,.. Para luego no volver apenas a saber de él hasta que vuelva. Pero la verdad es que nos sucede hasta, como he dicho, con quien tenemos cerca, que lo vamos descuidando, vamos prolongando en el tiempo las promesas y al final descuidamos demasiado sin darnos cuenta.

Y como siempre, que soy muy explayado hablando, todas estas líneas se pueden resumir en una frase que me dijeron hace años:

Las personas son como las plantas, hay que regarlas o se nos secan.

María Pilar, alias «Pi».