Desde hace ya unos cuantos meses vengo recibiendo mensajes de la famosa red social para el pendoneo, Badoo.com, a excepción por supuesto de Meetic y Sexyono, acerca de que un amigo o amiga ha dejado un mensaje para mi.
Son unos mensajes trampa, falsos, de mentira, para hacer que quien los recibe se registre y así intentar captar nuevos usuarios. Luego en realidad el mensaje que supuestamente nuestro amigo/a nos ha escrito sólo dice «Hola, ¿qué tal?» y similares, que han sido elaborados por la propia página y de los que nuestra amistad no tiene conocimiento.
Otras redes sociales tienen técnicas parecidas, como Facebook con el típico correo de que hay amistades tuyas —que presuponen amistad porque tienen tu e-mail y le han dado sin leer a que envíe invitaciones a todos tus contactos—, pero esta de Badoo me parece ya un poco cutre. 😆

Estos días de estudio por la biblioteca me he acordado de esa manía de las mujeres de ponerse morenas. Los hombres también las tenemos, sobre todo con las modas metrosexuales y los hábitos propios de los chulo-playas y chulo-piscinas de toda la vida.
—, y casualidad que el convite de la boda lo celebraron en el mismo salón de celebraciones que aquellas nocheviejas después de una ceremonia muy emotiva en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y unas cuantas sorpresas que les preparamos los amigos, que no los dejamos apenas cenar después.