La laca y las abuelas

Laca Nelly¿Hay olores muy fuertes, dejando al margen las de origen natural por supuesto, que te puedes encontrar en un aseo? Claro, como por ejemplo la de la laca si entramos después de que la abuela haya estado emperifollándose. Pero aún así, ¿hay peor olor todavía? ¡claro! cuando se trata de un importante evento familiar y ya compartes aseo con dos o más abuelas. O aunque no sea por el aseo, ellas se van dando retoques de laca por todas las partes de la casa aunque siempre el aseo será el que más dosis del fuerte aroma se lleve. Que además mezclado con el del típico pintalabios rojo ya es total.

En la foto he puesto la famosísima laca Nelly, mítica donde las haya, de los Laboratorios Belloch, pero en realidad pasa con casi cualquier laca. Aunque de esta puedo dar fe que además de su papel de fijación cumple muy bien el de ambientador allá por donde vaya la usuaria de la misma.

Sin embargo, todo sea dicho, me quejo de vicio, que espero poder seguir oliendo esta fuerte olor de las lacas en casa de las abuelas durante muchos años más. 🙂

Los hombres del Farias (ii)

Los hombres del FariasPaseándome por YouTube he visto unos vídeos de Los hombres del Farias que añadir a los de la otra vez. En estos ya el albañil y el barbero los interpretan otros actores, pero siguen conservando la misma gracia. Más de uno seguro que andaba ansioso por ver nuevos episodios.

Diálogos y gestos por el estilo de los anteriores pero en situaciones diferentes, sin dejar de dar el cante en cada remedio que se les ocurre a estos hombres en peligro de extinción. :mrgreen:

El DNI

El DNI

El DNI

Puede parecer un DNI vulgar pero no, este es el DNI de todos los DNI. Hecho para gobernarlos a todos. Alguien que se atreve a firmar en su DNI como «»MASÍA»» es porque sabe lo que hace. Más allá de las fronteras españolas, pero sin llegar a salir de la Unión Europea salvo en países como Suiza donde este documento también tiene validez, seguro que no lo entienden. Pero en cualquier discoteca nacional apuesto a que con esa firma le dejan entrar gratis y lo invitan a la zona VIP.

Esto será más viejo que el hilo negro, pero me he quedado a cuadros cuando lo he visto.

El Tío La Vara

El Tío La VaraLas otras noches mientras cenaba vi un invento muy bueno, un personaje en la tele que bien hace de lo que vendría a ser el héroe nacional que necesitamos: El Tío La Vara. Interpretado por José Mota, antiguo integrante de Cruz y Raya, en un programa que tiene ahora los viernes por la noche llamado La Hora De José Mota.

Yo no lo había visto nunca, sólo lo pude ver de refilón pero lo justo para quedarme con el nombre del personaje para después indagar por la red [el blog de El Tío La Vara Y José Mota], y vaya que si me ha gustado. Igual que otros inventos como Los Hombres Del Farias, pero esta vez por parte de otro humorista, que viene a reflejar algunos detalles sobre los cánones de la cultura ibérica, las tradiciones de bien y una crítica a estas cosas tan comunes hoy día sobre las que mejor no concretar ninguna porque ahora está de moda eso de ser metrosexual y pasar de todo. Lo mejor es verlo y opinar por uno mismo.

Pero sin duda unos cuantos como este vendrían bien para poner firmes a tanto político corrupto y parásito de la sociedad, entre otras muchas cosas que impiden que pudiéramos marchar todos en conjunto mucho mejor.

La saturación de la biblioteca de Antigüones

De Antigüones, del Campus Muralla del Mar o de como cada cual la quiera llamar… o considerar a esta biblioteca. El lunes vimos algo nunca visto aún por nuestras irónicas mentes, una chica que deja carteles cuando se ausenta. Hasta ese día nos parecía normal, aunque mal desde luego, la práctica de muchísimos compañeros que dejan los apuntes donde están sentados y se marchan tranquilamente a casa a comer para volver tres horas después y seguir teniendo sitio. Pero la chica de los otros días nos sorprendió, que poco más y se monta un twitter con carteles.

A mitad de mañana primero, —estaba al lado nuestra— marchándose y dejando un cartel en el que decía que estaba en el médico, que no tardaría más de una hora y media y que no le quitásemos el sitio por favor, dando las gracias por supuesto:

«me fui al médico no tardaré más de una hora y media, por favor no me quitéis el sitio»

Eso estuvo siendo el centro de atención de cualquiera que pasaba por la zona, al menos era novedad en esta biblioteca, en otras lo mismo está de moda ya hace tiempo.

Pero no quedó la cosa ahí, la chica volvió —no sé si en menos de esa hora y media o más—, después nos marchamos a comer y al volver nos encontramos con otro cartel […] (continuar leyendo)

La cosa cambia…

La cosa cambia...Los otros días vi una imagen muy graciosa de la que me he acordado hoy, que tener humor en la vida siempre viene bien.

Se trata de una rubiaza impresionante, de esas de infarto, que ya sin saber el nombre la ves y te gustaría conocerla desde hace mucho tiempo. ¿Alguien adivina ya de quién se puede tratar? :mrgreen:

Quizás si ella misma te dice su nombre la cosa cambie 😉

[…] (continuar leyendo)

Los hombres del Farias

Los hombres del Farias«En un mundo lleno de metrosexualidad y cremas para el cutis, un grupo de hombres lucha por evitar que la auténtica masculinidad desaparezca». Unos cuantos sketchs del programa Vaya Semanita de EITB que no tienen desperdicio, tanto si se es un metrosexual como a los que se alude al comienzo del vídeo, como si se es todo un defensor a ultranza de los cánones del macho ibérico.

Tienen ya unos meses, unos más que otros, pero el toque ese de gracia que esta gente sabe darle no les falta. Ya empezando por lo «del Farias», que cualquiera que haya conocido los buenos bares de toda la vida o escuchado el fútbol en la radio alguna típica tarde de domingo en algún lugar o en el coche del padre los conoce.  El taxista que hace lo que le da la gana, el peluquero barbero con la Brumel y la Varón Dandy, el albañil al que le falta tiempo para soltar todo el repertorio de alagos a la que pase y el del bar, todo un experto en el fino arte de sacar brillo a los vasos a base de escupitajos y conocedor del secreto de volver negro el suelo. Me recuerdan varios detalles a cierta bodega que a veces frecuentamos, y a mucha honra que conste.