¿Hay olores muy fuertes, dejando al margen las de origen natural por supuesto, que te puedes encontrar en un aseo? Claro, como por ejemplo la de la laca si entramos después de que la abuela haya estado emperifollándose. Pero aún así, ¿hay peor olor todavía? ¡claro! cuando se trata de un importante evento familiar y ya compartes aseo con dos o más abuelas. O aunque no sea por el aseo, ellas se van dando retoques de laca por todas las partes de la casa aunque siempre el aseo será el que más dosis del fuerte aroma se lleve. Que además mezclado con el del típico pintalabios rojo ya es total.
En la foto he puesto la famosísima laca Nelly, mítica donde las haya, de los Laboratorios Belloch, pero en realidad pasa con casi cualquier laca. Aunque de esta puedo dar fe que además de su papel de fijación cumple muy bien el de ambientador allá por donde vaya la usuaria de la misma.
Sin embargo, todo sea dicho, me quejo de vicio, que espero poder seguir oliendo esta fuerte olor de las lacas en casa de las abuelas durante muchos años más. 🙂



Las otras noches mientras cenaba vi un invento muy bueno, un personaje en la tele que bien hace de lo que vendría a ser el héroe nacional que necesitamos: El Tío La Vara. Interpretado por José Mota, antiguo integrante de Cruz y Raya, en un programa que tiene ahora los viernes por la noche llamado La Hora De José Mota.
Los otros días vi una imagen muy graciosa de la que me he acordado hoy, que tener humor en la vida siempre viene bien.