Hace cosa de un mes coincidieron un correo de un compi de la bicicleta, Sibenik, titulado «El Don» —fragmento en la serie Dilbert: El don…— con una broma de mi padre de decirme que yo tengo el Síndrome de Asperger por mi afición al mundo del ferrocarril; dos cosas que en parte tienen relación.
Y hoy me he estado acordando de esto a cuento de que en mi familia y también algunos amigos cada vez que se les estropea algo relacionado con la electrónica me preguntan a mi, ya mucho antes de que yo empezara a estudiar telecomunicación incluso. Ahora ya, por supuesto, todos se piensan que yo soy experto en arreglar televisiones, móviles, ordenadores y lo ahora tan de moda: sintonizadores de TDT, cuando en realidad no nos enseñan ni a instalar una antena de televisión.
Pero a trastear todos esos chismes se aprende con el tiempo y sin miedo a romperlos […] (continuar leyendo)





