Esta última Navidad no podía faltar un paseo por Sierra Espuña con mi tío. No teníamos claro el recorrido, dudando al calor de la lumbre de la chimenea entre si repetir sitios que conocemos y nos gustan (como Malvariche o el Barranco de la Hoz) o explorar nuevos lugares para nosotros. Fuera a donde fuera me servía cualquier lugar de la sierra, porque para mí Sierra Espuña es como canta Malvariche en Malagueña acerca de Aledo:
Que no las tiene Madrid,
tres cosas tiene mi Aledo,
que no las tiene Madrid,
sus fiestas, su buena gente,
y ver el carro venir,
bajando por la pendiente.
Mi tío llevaba años oyendo hablar de la senda del caracol, incluso le parecía haberla visto desde las paredes de Leyva, pero no le sonaba haber pasado por ella. Echamos un vistazo por YouTube a algunos vídeos para intentar averiguar desde dónde cogerla y allá que nos fuimos, al día siguiente, hasta La Perdiz para salir desde allí. Fue curioso que alrededor de la sierra estaba el tiempo nublado, pero allí hacía un buen sol (en las fotos se verá por qué).
Nosotros elegimos hacer el recorrido en sentido antihorario, aunque […] (continuar leyendo)
