El gran potorro

Nunca me gustó Gran Hermano. Reconozco que la primera edición tuvo su interés. Apenas lo vi pero las chicas de clase no hablaban de otra cosa y los demás seguimos el hilo, de modo resumido eso sí. Recuerdo sobre todo al tal Ismael que ganó y estuvo por ello rondando infinidad de programas durante un tiempo. Pero también al de «quién me pone la pierna encima» y la mujer con la que tuvo sus escarceos, que estuvieron sacando dinero de los programas de la telebasura aún durante más tiempo que el ganador.

Sin embargo del resto de programas no sé ni los nombres de los ganadores, aunque sí el de mi paisana que más tarde enseñó las pechugas en la revista típica y de la que cuentan que ahora va inaugurando discotecas y apareciendo por fiestas. Pero de la edición de ahora la ordinariez de una de las concursantes me ha llamado la atención al haber sido mencionada en tertulias de radio. Hay gente a la que le hace gracia que al ser extranjera haya aprendido tan bien el mal uso de la lengua, sobre todo con cierta palabra malsonante, pero a mi ni gracia ni pena. Es mi opinión.

Tiene que tener la rubia un potorro de grande que ni el de la que pasa la droga en Malviviendo, que por cierto tiene más mérito y con menos dinero que este comistrajo de programa. Creo que con tanto publicista y demás creativos de estas cosas que hay hoy en día podríamos tener programas de mejor calidad. Tampoco hay que ser ningún genio para superar a esto. Pero ya sabemos que para gustos…

Pon la pegatina de la ITV

Entorno a la colocación de esta pegatina, una de las más caras de la historia —toma chiste—, hay gente que tiene una gran incertidumbre, cada cual con su motivo. Que si envejece el coche, que si molesta justo en donde ha de ponerse, que si deja el cristal pegajoso, que si no quiero que se sepa que lo saqué con un chanchullo de alquiler, que si ya lleva muchas, que si me da pereza, que si no las dan con adornos de llamas ni inspiradas en el tuning, que si me tapa la que llevo con el nombre de la novia, que si no hace juego con la del Cristo escala 1:1 que llevo en el capó, que si es que soy coleccionista,.. Quizás todo venga por el intento que se hizo de eliminarla.

Excusas que bien pueden costar una cantidad considerable de dineros. Unos 90 euros dice una gente y 150 euros otra. Cantidad con la que se puede pagar más de una Inspección Técnica de Vehículos, alias la ITV. Puede sonar a cuento lo de que la gente no la ponga, pero lo que sí que no es cuento es que en la de Cartagena por ejemplo tienen puesto un cartel junto a la ventanilla donde las dan una vez superada la revisión, en el que se refieren al RD 224/2008. Este Real Decreto dice en lo relacionado al tema:

El punto 2 del apartado correspondiente a la señal V-19 DISTINTIVO DE INSPECCIÓN TÉCNICA PERIÓDICA DEL VEHÍCULO, del anexo XI del Reglamento General de Vehículos, aprobado por Real Decreto 2822/1998, de 23 de diciembre, queda redactado de la siguiente forma:

En el caso de vehículos que tengan parabrisas, el distintivo se colocará en el ángulo superior derecho del parabrisas por su cara interior. La cara impresa del distintivo será autoadhesiva.

En el resto de los vehículos, el distintivo se colocará en sitio bien visible. La cara sin imprimir del distintivo será autoadhesiva.

¿Te pensabas que la regalaban para tenerla de recuerdo? :mrgreen:

Solidaridad humilde

Hace nada, ayer mismo, pude ver un detallazo de lo que es SOLIDARIDAD. Con mayúsculas y en negrita, sí. Una solidaridad igual de humilde que de natural y de sincera, totalmente diferente a la de alguno que niega la existencia de hambre donde la hay, la bastante peculiar de nuestras supuestas cabezas pensantes o la de salvapatrias de pacotilla que aparecen si hay alguien dando testimonio gráfico.

En la Residencia María Inmaculada de Valencia, de las Religiosas de María Inmaculada, ha habido una representación de teatro con posterior entrega de juguetes a niños de la mano de SSMM los Magos de Oriente. Hasta ahí suena a algo normal. Pero cuando he visto gente de todos los colores, incluso creencias religiosas, como moras con su pañuelo a la cabeza por ejemplo y sus niños, y los regalos han sido donados por ciudadanos de a pie, el acto gana belleza.

Me he acordado bastante, todo sea dicho, de todas aquellas personas críticas a más no poder con la Iglesia y los/las religiosos/as que dedican cada día al servicio de los demás sin pedir nada a cambio. Pero lo más llamativo ha sido el hecho de que para hacer sonreír a los niños no hacen falta riquezas, sólo voluntad.

Reflexión al aire en este mundo egoísta.

Los «frikis» y los que dicen serlo

Ahora no parece, sino que ya está claro que ser «friki» —descripción frikipédica—está de moda. Pero decir que se es aún lo está más. Antes a la gente se le llamaba simplemente rara, pero ahora existen infinidad de términos para definir a esta gente rara, normalmente enfermedades que cuando no se dan pues ya se deja en friki. Aunque también antes nadie quería ser raro, y ahora casi es al revés —aún tengo una pequeña esperanza.

Ayer por ejemplo, coincidencias y gustos de amigos, me encontré con unas usuarias de IRC, de chatear —a mi desde que voy al Chamones que no me den el cambiazo con la palabra 😀 —, de hablar por escrito en tiempo real con alguien. Me impactó bastante la chulería con la que me dijeron de repente que es que ellos eran frikis. La manera con la que me hablaban de eso como si fuera un mundo especial, sólo entendible para unos pocos. Algo más complicado de entender que el cálculo infinitesimal o los modos de propagación de los campos electromagnéticos. Tuve que hacer memoria de cuando precisamente diez años atrás yo conocí eso del chat y en directo me cercioré de que eso ya no es lo que era antes. El capazo de gente que he conocido que usaba/usa los chats, y muy puntual ha sido la que ha dicho que se ha considerado propiamente gente rara. Todo ello sin entrar ya en la pobre educación con la que me hablaron en cuanto no se les seguía el juego —ayer. Cosas del alcohol espero por el bien de sus futuros, aunque no de sus hígados.

Y es que […] (continuar leyendo)

¿Es un buen negocio las campanadas con Belén Esteban?

Conforme más oigo lo de que esta y el mermelada, Jorge Javier Vázquez, van a presentar las campanadas más me convenzo del negocio que ha vaticinado Telecinco. No acostumbro a escribir sobre el chismorreo de nuestra telebasura cotidiana, pero ya hasta en la Nochevieja vamos a tener a este par de personajes.

Atrás quedaron aquellos años con los vestidos de la Borregón Obregón y la capa de Ramón García en la Puerta del Sol de Madrid con los que nos comíamos las uvas. Ahora parece que se lleva el lema de que cuanto más disparatada sea la idea pues mejor. Un lema que parece que Telecinco comprende mejor día tras día puesto que si ya tenemos el programa casposo ese del Sálvame a diario, ahora tampoco en las campanadas nos íbamos a librar de sus dos principales ídolos.

Y la gente dirá o pensará que para qué van a ver a la Esteban dando las campanadas, que esa mujer no representa a la clase obrera española sino más bien en lo que la televisión es capaz de convertir a una persona de a pie —y lo mismo aún no ha acabado el proceso—. Pero seguro que al margen de quien se niegue a verla habrá un montón de personas que sí que querrán verla.

Familia, amistades, vecinos de su barrio, ex-novios de sus tiempos mozos, ligues rechazados, gente que la odia, marujas envidiosas, morbosos con el sentido del gusto desviado, curiosos pendientes de la evolución de ese tabique nasal, diseñadores que quieran tomar nota de lo que no tienen que imitar esta temporada, gente que los fines de semana dice que no hay nada que ver en la tele y que ponen entonces los programas de marujeo, y por supuesto quien aguarde a ver qué metida de pata hace ante las cámaras. Además de que lo nuevo ya se sabe que siempre llama la atención.

En resumen, un montón de gente que por uno u otro motivo querrá ver a esta mujer y al mermelada con su mala leche característica y los anuncios que Telecinco haga los verá entonces mucha gente y podrá cobrarlos más caros. ¿Suena bien el negocio? 😉

Diez cosas que no debes hacer cuando…

Por un correo de estos de Juan OnE sobre diez cosas que no debes hacer cuando vas a orinar he descubierto que realmente se trata de una serie de vídeos alemanes que todos empiezan con lo mismo: 10 dinge, die sie nicht tun sollten … —10 cosas que usted no debe hacer…— del humorista Kesslers Knigge. Es un humor parecido al de Mr. Bean que no hace gracia a todos. Aquí van los enlaces a algunos. :mrgreen:

Diez cosas que no debes hacer: […] (continuar leyendo)

Viciados en el altar

Desde el altar, a mitad de la celebración de su matrimonio, a esta pareja de viciados a Internet se le ocurrió hacer un inciso para escribir lo que estaban haciendo en Facebook y en Twitter. El cura pues unas risillas y a esperar, lo que tampoco me parece bien por su parte. Geeks o como la gente les llame a los aficionados a las TIC no, lo de estos ya es ¡VICIO!

Que razón llevan mis abuelas cuando me dicen que la gente de ahora ya no tiene respeto por nada.