Ayer teníamos planes de hacer senderismo desde los Pozos de la Nieve hasta el Morrón Chico, aprovechando la nieve que aún quedaría del viernes noche en Sierra Espuña. Sin embargo cuando estábamos a la altura de la casa forestal de Las Alquerías nos encontramos con que la carretera seguía todavía cortada. Ya no había nieve en esa zona, pero es de suponer que sus motivos tendrían los forestales aunque en otras ocasiones no han tenido la carretera que sube hacia arriba tanto tiempo cerrada. Así que tuvimos que improvisar una nueva ruta.
Retrocedimos y continuamos por la carretera por la que habíamos llegado, en dirección a Casas Nuevas y Pliego. Nos acercamos por tanto nuevamente por los dominios de la cara Norte de Sierra Espuña, cerca de donde pasamos el sábado cuando la gran nevada. Se nos ocurrió probar entonces a buscar la manera de ir hasta el Valle de Malvariche desde el lugar más próximo de la cara Norte, antes de llegar a Casas Nuevas, cerca de la llamada Casa del Calderero. Ya teníamos indicios de que se tenía que poder hacer, incluso de que hace años se intentó comunicar ambos lugares por un camino, y aunque al principio tuvimos un intento fallido haciendo monte a través, al segundo intento dimos con la senda correcta. Ésta está señalada con un punto rojo en la orilla de uno de los caminos que sale por enfrente del Risco del Portillo. Es dura, sobre todo estos días que aún quedaba nieve de la nevada del fin de semana, pero de cuando en cuando tiene algún hito que ayuda a orientarse y en cuestión de 30 ó 45 minutos se llega arriba a un collado desde el que ya se observa el Valle de Malvariche. Para sorpresa nuestra en este collado nos encontramos con que también llega un camino que pareció ser el que habíamos cogido abajo al comienzo, que luego exploraríamos.
Echamos hacia abajo por […] (continuar leyendo)

Los otros días mi amigo Óscar me habló de un programa de 


¿Por qué Bibiana Aído no puede tener la misma inteligencia que Rubalcaba por ejemplo?. Si van de pedir igualdad podrían empezar dando ejemplo y de paso siendo razonables cambiando el nombre al ministerio por Ministerio de la Mujer —sería una igualdad de sinceridad entre políticos y ciudadanos—. Desconozco con exactitud la tensión del pedazo de enchufe que esta señorita tendrá para estar donde está, cuentan que fue cosa de que su padre tiene buena mano en el PSOE andaluz, pero desde luego ya lo quisieran muchos y muchas amistades mías que han estudiado ADE como ella.