La Semana Santa según «La Verdad»

Resulta cuando menos curioso echarle un vistazo a la portada del periódico La Verdad a lo largo de esta Semana Santa, que siempre ocupan por supuesto las procesiones de Murcia capital. Y cuando uno entonces se dirige a ver las galerías de fotos de la edición digital, como por ejemplo la de hoy referida a las procesiones de ayer Miércoles Santo, se encuentra con los siguientes álbumes y sus respectiva cantidad de fotos:

Y los detalles y calidad de las fotos tampoco son los mismos los de un sitio que los de los otros. No sé para qué vale eso de Declaración de Interés Turístico Internacional que tienen las de Cartagena y Lorca, a diferencia de las murcianas que es Nacional, si ni el periódico más conocido de la Región las promociona como sería de esperar. Quizás debiera rectificar el Ministerio de Turismo sobre esas declaraciones que da y que Cartagena y Lorca apenan tienen qué fotografiar en las procesiones. No entro en las características de cada Semana Santa porque la de cada lugar sólo se suele entender por los de ese lugar y no estaría siendo neutral. 😆

España, el Rey, el orden y la Ley

Locos al volante siempre habrá habido ¿pero tantos como ahora? ¿Está degenerando la sociedad? Este fragmento del programa de los número uno en buscar la imagen que venda, Callejeros de Cuatro, no deja lugar a dudas. Mucho repetir el irresponsable justo lo que no respeta, o bueno al Rey a lo mejor sí, pero a España, al orden y a la Ley para nada. Merece la pena verlo hasta el final más allá del zumbado, porque pudiera haberse encontrado con algo peor que la Benemérita y su gran paciencia.

Deben de estar las generaciones anteriores a la de este perla temblando por el porvenir de sus pensiones. Nos estamos quedando pobres en valores aunque ricos en payasos, y normal así que luego la casta política nos maneje a su antojo, que mejor para ellos cuantos más aborregados seamos.

Traslado de los Apóstoles

Santiago Apóstol a su paso por Calle del Aire Ayer, Martes Santo, tuvo lugar la procesión del traslado de los Apóstoles. Muy posiblemente la procesión con mayor carácter castrense de las que se suceden estos días en Cartagena. Santiago, San Juan y San Pedro salieron en procesión del Gobierno Militar, Parque de Artillería y Arsenal acompañados de sus correspondientes tercios, respectivamente, para encontrarse en la Plaza de San Sebastián y continuar juntos camino de la Iglesia de Santa María de Gracia con el orden y seriedad que caracteriza a nuestra Semana Santa.

Cada Apóstol comenzó la procesión tras la realización de unos actos allá desde donde saliera. En el caso de San Pedro, por ejemplo, presenció una oración y el arriado de bandera antes de proceder al famoso acto en el que el Vicealmirante le otorga permiso para salir franco de ría a Pedro Marina Cartagena. Aunque las compañías que vamos con él ya nos encargaremos de que vuelva pasada la media noche alborotando las calles de la ciudad con el pasodoble Gallito de Santiago Lope, porque el bueno de Pedro tiene buen corazón y siempre nos acabamos aprovechando de él, y quedará arrestado de nuevo en el Arsenal hasta la próxima Semana Santa.

Hice cuatro fotos sueltas de la procesión y un vídeo del piquete que más me gusta, el de Infantería de Marina. Para más detalles, incluidos los de los otros Apóstoles, y lo de ayer contado de buena manera mejor mirarlo en el periódico [laverdad.es].

A quien sea de fuera y no haya podido venir a ver nuestras procesiones puede pasarse por la web de Tele Cartagena Online que las retransmite en directo. Además supongo que cuando acabe la Semana Santa las pondrá para ver en diferido como están las de 2009.

«Haberte quedado allí»

Estábamos esta noche pasada en las inmediaciones de la Iglesia de Santa María de Gracia esperando a cantarle la salve a la Santísima Virgen de la Piedad, cuando uno de mis amigos ha tenido un breve pero curioso diálogo con una chica cercana de estas de acento finolis repelente:

—Es que los de aquí sois unos paletos —le ha dicho ella chulamente a sus amigos.

—Gracias por la parte que me toca, ¿y tú de donde vienes? —le ha dicho de repente mi amigo.

—De Madrid.

—Pues haberte quedado allí.

Todo sea dicho se lo ha ganado a pulso la moza, a la que hemos apodado de inmediato la rayos uva o la enlucidora dado el moreno que llevaba en el rostro, que no estaba muy claro si era de abusar de tomar el sol en una habitación o de llevar un par de dedos de maquillaje intentando disimular lo feica —como decimos en la Región— que era de por sí.

Si es que un buen rato antes estaba apuntando maneras la zagala presumiendo ante sus amigos que si su padre era patatín patatán y que manda en las fuerzas de la OTAN, aunque no tuviera ni puta idea de que Santiago Apóstol es el Patrón del Ejército de Tierra y se pusiera a dilucidar sobre que el motivo por el que en Martes Santo el apóstol sale del Gobierno Militar es debido a algo del Antiguo Testamento. Algo similar trató de explicarles a sus amigos con San Juan, la artillería antiaérea y el Antiguo Testamento por supuesto también, porque por muy hija de militar que se las diera no sabía ella tampoco del origen de sacar en procesión el San Juan californio desde el Parque de Artillería, demostrando ya de paso que ni de religión católica tenía idea.

Ya lo decía uno de mis abuelos: «de donde no hay no se puede sacar».

Cultura no sé, pero saber ligar que no falte

De piedra me quedé ayer con el telediario. No sé aún bien si de envidia o de la gilipollez de noticia: «el Ayuntamiento de Segovia enseña a ligar a las niñas». ¿Ein? De entre 13 y 16 años… ¿Esto es para que liguen más o para rebajar la tasa de zorreo tempranero?

Cuando yo tenía 13 años pasaba las tardes haciendo ejercicios, murales con los compañeros o en casa de algún amigo. Ya si era verano íbamos a alguna piscina unos cuantos o a la casa de la playa de mi amigo Francisco. Con 16 teníamos más variedad de planes, pues si no había tareas del instituto ni de la familia nos juntábamos cerca de una tienda llamada Patris —o algo así se llamaba— a comer golosinas y pipas mientras nos contábamos cosas de las vacaciones o planeábamos salir el fin de semana. Y en todo caso cuando salíamos éramos felices por alguna plazoleta la mitad de gente de la clase del instituto. Y aquí estoy yo y todos mis amigos, que Dios me los cuide muchos años. Unos empezaron a darse besitos a escondidas con las nenas antes y otros después, y las chicas pues igual con los chicos. ¿Y por ello hemos salido unos desgraciados? ¿Tenemos que sentirnos retrasados?

Pero ahora la cosa es distinta. Darle clases de cómo ligar a unas niñas, ¡como si no supieran las de ahora! Insisto en que sospecho que realmente es para que sean menos facilonas porque al/la lumbrera que se le haya ocurrido la idea habrá decidido que hay que elevar la decencia de algunas para que dentro de poco no protagonicen vídeos clandestinos de móvil a móvil y por Internet. Vamos que seguro que a una con 13 años que hace cosa de mes y algo se lió, y con algunos hasta donde ya se corren riesgos más serios que la fama, en una fiesta de confirmación con once chicos le van a hacer nada de falta esas clases, por ejemplo, y es un caso real. O a las que frecuentan las urgencias de los centros de salud los fines de semana rogando a los médicos por la píldora del día después porque aún no tienen la edad legal para comprarla también les va a servir de nada mucho. Tonterías. Manía de tomar a la gente por gilipollas. Como si nuestros tatarabuelos no hubieran sabido darle al asunto gracias al cual estamos aquí.

Se están poniendo las cosas que como de aquí a poco no cambien los gustos por las mujeres decentes a partir de cierta etapa de la vida, los bares van a rebosar de carlancas solitarias. Y las mujeres tampoco quieren compartir el resto de su vida con un chuloputas tengo entendido.

Luego da igual si con 16 años no saben quien escribió el Quijote, ni cuando ocurrió la Guerra Civil, ni desde qué año tenemos una Democracia y por supuesto que palabras del español conozcan las justas. Pero para enseñar la jodienda desde lo antes posible que no falte de nada, que vamos a ser una potencia mundial por fin en algo.

El negocio de los adoquines en Cartagena (ii)

Hace justo hoy tres semanas que traté el tema de los adoquines en Cartagena y lo pronto que estos se levantan, se rompen y forman charcos con las lluvias. Pues resulta que el martes pasado descubrí que tiene que haber un cemento milagroso que en cuestión de dos horas endurece como una piedra y aguanta el peso que le echen. Aún me queda que consultar a mis fuentes expertas en la materia, porque de existir tiene que ser muy interesante.

El martes a las cinco en punto de la tarde vi a unos operarios en la Calle del Aire, de los que por supuesto la mitad miraba mientras la otra mitad estaba amagada manos a la obra, echándole masa a los adoquines que estaban sueltos. Aún no habían terminado la calle, estaban en una de las zonas donde los adoquines al circular los vehículos mayor música producían con el plom-plom. Pues en esas que un par de horas más tarde, a las siete, volví a pasar por esta calle y me la encontré ya repleta de coches circulando uno tras otro, y por supuesto de nuevo con la misma música y ya algunos adoquines sueltos de nuevo pues. Además, por si acaso era cuestión de que se hubieran olvidado algunos adoquines sueltos, me acerqué a algunos entre cuyas juntas se notaba que habían echado masa y esta estaba fresca. Con pasar algo sobre ella comprobé cómo estaba aún blanda.

Efectivamente el Ayuntamiento trató de poner un parche en esta calle con la cercanía de las procesiones que le pisaban los talones, pero ya en el mismo día empezó a estropearse. Así que si la táctica de tiempo de secado que emplearon con esta ñapa es la estrategia habitual que utilizan cuando enlosan las aceras, ya sabemos un motivo más por el que las losas puestas hace un capazo de años siguen ahí en su sitio, aunque algunas estén hundidas, mientras las puestas en los últimos años se levantan y cuando llueve se vuelven losas-trampa, además de que resbalan más que los tipos de losas que ponían antes.

Con el paro que hay ahora en ese sector seguro que hay empresas que se pegan de ostias por ser ellas las contratadas para reemplazar a las que hacen estas chapuzas. Intentemos no pensar mal… 🙄

La primera procesión del año

Empieza la Semana Santa cartagenera. Son las tantas, no durará mucho, pero la espera siempre me ha merecido la pena. Hoy Viernes de Dolores empiezan las procesiones de Semana Santa en Cartagena, y mientras llega la hora de irme a verla pues ando un poco por la red. Haciendo tiempo.

En la madrugada de hoy procesiona la «Ilustre Cofradía del Santísimo y Real Cristo del Socorro». Es la única que saca a la calle esta cofradía. Una procesión peculiar y sencilla donde las haya, lejos del toque castrense y lujerío de la mayoría de las de la ciudad, aunque no por ello menos seria. Los del Socorro van a sacar a la Santísima Virgen de la Soledad del Consuelo y al Santísimo y Real Cristo del Socorro, acompañados ambos de los hermanos penitentes con hachotes de cera. Todo al ritmo de un tambor, el rezo de las estaciones del Vía Crucis y saetas del público.

De siempre me dijeron que es la primera de toda España, pero creo que con estas modas que hay de a ver quien hace la primera procesión ya habrá perdido ese puesto. De todas formas da igual. Me parece mucho más importante que en un tiempo no lejano vuelva a poder salir desde las ruinas de la Catedral de Santa María la Vieja, que no es que ahora tenga una salida desmerecida desde la Calle Concepción, pero ya se sabe que las obras en Cartagena pueden a veces hasta con la Semana Santa. 😆

Un día tengo que escribir sobre las sensaciones de lo que aquí llamamos «pisar la rampa».