Creo que en otras ocasiones ya he hablado, aunque haya sido de refilón, de esta moda que se está implantando en la Universidad, al menos en la mía. Con el asunto de Bolonia está habiendo hasta manifestaciones, ahora con que si es que la Universidad se va a privatizar y no se qué no se cuantos. Son aspectos que me dan igual, yo quiero acabar
Yo lo que veo día a día es a los profesores es diciéndonos, casi todos hasta con las mismas palabras, que con la convergencia de la educación en el espacio europeo, que con los acuerdos de Bolonia, las carreras están cambiando, la forma de impartir las clases, que los alumnos tenemos que participar más, colaborar en grupo… Un sermoncillo que se resume en que aunque no nos quitan el examen además tenemos que entregar trabajos. Según la asignatura y las ganas de trabajar del profesor esta cantidad de trabajos va desde muchos pequeñitos a uno solo grande, que por supuesto luego hay que exponer.
A mi es algo que personalmente me resulta gracioso. Desde Semana Santa los profesores empiezan a decirnos lo típico de que vayamos estudiando, hagamos los exámenes de años anteriores, ejercicios de libros… vamos todo lo posible, mientras acto seguido te sueltan «la orden» de que tienes que hacer un trabajo sobre tal materia o te recuerdan que cada semana hay que entregar la memoria de prácticas. Entonces los días, las semanas, se convierten en que ahora cuando sales de clase tienes que ponerte de acuerdo con tus compañeros de los trabajos para ver qué parte hace cada cual, ir a buscar al profesor para preguntarle dudas que van surgiendo, ir a prácticas y además estudiar. Estudiar ¿cuándo? ¿Qué es entonces del tiempo «libre»? […] (continuar leyendo)