Hoy me acordado de cuando en una clase de cuarto de carrera uno de los mejores profesores que he tenido se asombró al decirle los alumnos que no teníamos calculadora programable porque en el resto de asignaturas no nos la permitían —en los exámenes—. Todo vino a cuento de unas operaciones a mitad de resolución de un problema a modo de ejemplo que él estaba haciendo en la pizarra, sobre las que dijo que eso con la calculadora programable se resolvía en un momento porque si no era una pérdida de tiempo innecesaria en el examen.
Y justo me parece que el tema choca con esa noticia del mes pasado que anunció el Gobierno de que los escolares tendrán un portátil para cada uno [lavanguardia.es], cuya realidad me temo que al final será un ordenador para toda la clase y punto, porque salen más caros que un paquete de tiza, por no hablar ya del asunto de la infraestructura de redes a desplegar, seguridad de las mismas, protección de contenidos,.. Algo que choca con esa filosofía tan frecuente aún actualmente de hacernos aprender a los alumnos montones de fórmulas que pasados unos días tras el examen apenas recordaremos, y no digo nada años después. ¿Puede tener que ver quizás con que hay demasiado, y demasiada, docente en la enseñanza que no sabe transmitir los conocimientos ni despertar el interés de los alumnos?. 🙄 […] (continuar leyendo)
Hoy me ha pasado un amigo una noticia acerca de una sentencia de esas que intuyo que tiene que dar gusto leer. De las que se intuye que ponen de vuelta y media a quien se juzga, llegando a poner en duda el conocimiento que tiene el individuo acerca de lo que reivindica. «
¿Por qué Bibiana Aído no puede tener la misma inteligencia que Rubalcaba por ejemplo?. Si van de pedir igualdad podrían empezar dando ejemplo y de paso siendo razonables cambiando el nombre al ministerio por Ministerio de la Mujer —sería una igualdad de sinceridad entre políticos y ciudadanos—. Desconozco con exactitud la tensión del pedazo de enchufe que esta señorita tendrá para estar donde está, cuentan que fue cosa de que su padre tiene buena mano en el PSOE andaluz, pero desde luego ya lo quisieran muchos y muchas amistades mías que han estudiado ADE como ella.
