Cursos para el Aeropuerto de Corvera

Hoy he estado por el Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF) y ha sido inevitable enterarme de la oferta de cursos de formación para el Aeropuerto de Corvera, o Internacional de la Región de Murcia. Además de que está todo lleno de carteles indicando el lugar donde se atienden a los solicitantes, que parezca que eso va a ser la panacea, la presunta experta que me ha atendido me ha sugerido que los vuelva a mirar y me inscriba en alguno.

Yo contándole mi interés por los de bases de datos, páginas web, redes y telecomunicaciones, y ella refiriéndose a los de servicios de limpieza aeroportuaria, restauración en centros aeroportuarios y agente de plataforma. Toda una visionaria ella. Y con todo y con eso luego hay quien se extraña de la tasa de paro que tenemos.

Edito: angydia informa en su comentario del 20 de abril que en mayo salen los cursos y que se encargará el SEF y el Ayuntamiento.

«¡Anda que avisas!»

Casi cada semana hay como mínimo alguien que me lo suelta cuando le comento algo que hice: «¡anda que avisas!». Porque en esta sociedad de las TIC en la que vivimos no toda la gente tiene por qué tener teléfono móvil, Internet o incluso el teléfono tal y como lo conocemos desde su invención. Y yo lo entiendo y lo respeto con mucha educación.

Sin embargo hay un grupo de gente que a pesar de ser capaces de tirarse enganchados al ordenador día y noche jugando a través de Internet, parece que estuvieran en un mundo aparte e imaginario. Personas que alardean de no tener ninguna adicción a redes sociales u otro invento alguno similar, pero que pueden estar interaccionando con elfos y orcos una noche entera, muchos de ellos manejados por una máquina inclusive. Aunque si se trata de mirar el correo electrónico siempre tienen la excusa típica del «casi no lo miro», o que se apaga solo si se trata del móvil, o mi favorita, si es cosa del MSN de Microsoft: «es que lo uso en invisible».

Así pues llegado a la situación ya descrita, y huyendo esta gente de Facebook, gNewBook, identi.ca, Picotea, Tuenti, Twitter,.. por parecerles herramientas del diablo, sumado a una cuenta de Skype escondida como cual secreto de estado, me dan ganas de mandarlos a tomar por donde la espalda pierde su casto nombre la próxima vez que se quejen porque no los he avisado de algo. O mejor dicho, no se han querido enterar puesto que también tienen Internet, algunos hasta en el móvil, que fue concebido para comunicarse más allá de jugar, leer artículos conspiratorios y descargar. Porque a mi sí que no me da la gana de instalarme un juego de elfos en busca de la princesa Tocomocho con la única finalidad, por mi parte, de mediante su chat poder contactar con ellos.

Las pensiones nos incumben a todos

Aunque en la práctica parece que eso no es verdad. No me refiero a los banqueros ni estrellitas de darle patadas al balón, sino a que por que ellos lo valen parece que la cosa sólo fuera con el Presidente del Gobierno y un par de sindicatos. Que para según qué cosas existe el Congreso de los Diputados y el Senado o basta el dedo de José Luís Rodríguez Zapatero, autorizado algunas veces por supuesto por los de los gerifaltes de CCOO y UGT.

Las pensiones nos afectan a todos y nos importan a todos como para que se anden acordando y decidiendo los cambios entre cuatro gatos, o mejor dicho tres. Me importa un pito si le hubiera tocado decidirlo al gremlin bueno, el que lo que antes rechazó debatir ahora lo quiere proponer él, y a otro par de sindicatos o a Rita la Cantaora, aunque sin duda esta mujer lo hubiera hecho mejor que cualquiera de estos bandidos. Las pensiones son cosa seria y merecen como poco el consenso de todo el Parlamento, que para eso los hemos elegido y viven muy de bien ahí con sus privilegios, cuando no una de las palabras más olvidadas y parece que prohibidas de España: referéndum. […] (continuar leyendo)

Salvapatrias de pacotilla

Casi se me atraganta hace escasamente un rato el arroz con verduras que me estaba comiendo al enterarme de la pedazo noticia, digna por lo visto de interés general y nacional. Suelo ver las noticias de Antena 3 por eso de que es quizás de los telediarios más imparciales cuando de repente, en los titulares del comienzo del espacio televisivo, anuncian que por fin «Pe» y Javier Bardem han sido padres en Los Ángeles (EEUU). Todo ello entre los titulares habituales de asesinatos, juicios polémicos y políticos tirándose verbalmente del cuello mientras la cosa en España sigue igual.

He de reconocer que llevaba esperando esta noticia bastante tiempo. Ya me decía yo que tenía que estar cerca el momento, que llevaba unos días con un sentir raro, un no sé qué, que tenía que ser porque por fin este par de actores —y punto— iban a ser padres. Y que nadie me llame cotilla porque el hecho era tan relevante que hasta ha tenido que ocupar los titulares del telediario, que total para el repaso de tragedias y corruptos políticos que suele ser, en el relleno siempre tienen que meter idioteces.

Ser padre no es una idiotez […] (continuar leyendo)