Fomento de nuestra historia

Quien conozca de la historia de Cartagena sabe a lo que me refiero. En España tenemos cierta tendencia a envidiar multitud de costumbres e ideas de otros países, muchas de ellas no para tanto, pero la costumbre de recordar hechos y personajes influyentes de la historia no estaría de más aquí.

De estatuas en los últimos tiempos nos estamos sirviendo bien en Cartagena, aunque lo de la cola de ballena y El Zulo —alias el cagón de 700 000 euros según se dice— me parecen un poco fuera de lugar. Sobre todo el dineral del cagón para homenaje de las víctimas del terrorismo, con la de artistas que habrá que por menos dinero hagan algo más bonito para rendir tributo a los sufridores de esa gran lacra. Pero nuestra historia se extiende más allá de los últimos siglos como fe de ello dan el por fin accesible Teatro Romano y su museo, el nosesabequépasará Anfiteatro-Plaza de Toros, Decumano, Augusteum, Casa de la Fortuna, Museo Arqueológico Municipal, Museo Nacional de Arqueología Subacuática,..

Al parecer a ninguno de los alcaldes […] (continuar leyendo)

Mi universidad busca más mujeres

Logo UPCTHoy me he enterado de que la Universidad Politécnica de Cartagena busca que se matriculen más mujeres, según da a entender laverdad.es y su propia nota de prensa. De hecho se ha convocado un concurso para ello con premios en metálico para los tres primeros y exposición en la Casa del Estudiante. El premio es lo de menos, poco con otros gastos que se hacen.

Una cosa es fomentar la igualdad y otra pedir peras al olmo. Desde que el magnificus actual salió electo, en unas elecciones en las que solo hubo su candidatura por cierto, en la universidad existe la gran obsesión de que se matriculen más chicas. Y ya no es de los estudiantes masculinos que por supuesto nos inclinamos por tocar a muchas compañeras por cada uno. Es que cuando se miran los típicos folletos de publicidad de la universidad o incluso la agenda que cada año nos mandan a casa, hay un montón de fotos con chicas, más que de chicos. ¿Para qué? Cuando se han organizado actos en los que han tenido que participar alumnos y alumnas se ha intentado que a ser posible la participación femenina fuera mayor que la masculina. Como si las carreras de aquí fueran Derecho y Medicina. Y no es así, le pese lo que le pese al rector, las carreras técnicas de siempre les han gustado más a los chicos que a las chicas. Y el que esto sea una politécnica es lo que tiene, un capazo de ingenierías y por tanto hombres. Que es algo que también saben las estudiantes de letras motivo por el que cuando son nuestras fiestas acuden más que si fuéramos de letras.

Para mi no es discriminación, y de nada va a ayudar ahora aumentar la publicidad para intentar que se matriculen más chicas. Distinto es por ejemplo si en una sola esquina de la institución se discrimina según el sexo. Eso sí hay que erradicarlo, aunque a mi en revisiones me han dejado suspenso con la misma nota que a algunas a las que han aprobado a cambio de presentar un trabajito. Pero seguir con la campaña de siempre mientras esta institución se ha gastado el dinero público en llenar Antigüones de pantallas de televisión con el objetivo de anunciarnos a los propios alumnos las carreras que podemos estudiar, se han puesto videoconsolas en la llamada Casa del vago Estudiante, se ha permitido que se quede frente al antiguo CIM la puerta cayéndose, se sigue sin dotar de una solución al caos de aparcamiento en el Campus de la Muralla, sigue dejando que algún profesor se lucre privadamente haciendo uso de material público,.. Ya vale de publicidad y más publicidad, que en las ingenierías no van a aumentar las matriculaciones, ni de chicas tampoco, hasta que no pongan en marcha los nuevos planes de estudios, porque poca gente habrá que se quiera meter a algo para que de aquí a poco le digan que se dé prisa que su plan de estudios se quita. Y todo esto con el dinero de los impuestos y de las matrículas, que precisamente tampoco son de las más baratas de las universidades públicas de España.

Imagen → upct.es

Por una Semana Santa sin Sillas Gil

En Facebook han creado un grupo titulado «Por una Semana Santa de Cartagena sin «Sillas Gil»», al que invito a cualquiera que haya padecido de las jugadas de esta empresa a que se pase y eche un vistazo a las fotografías aportadas. Y todavía hay cosas que faltan por fotografiar del servicio que da esta empresa.

Fue en 2008 cuando el Ayuntamiento consiguió que Sillas Gil continuara siendo la encargada de llevar el servicio de sillas en Semana Santa, tras rebajar el precio de licitación a casi la mitad. Y por lo que parece quedan aún unos años de Sillas Gil, y me temo que con sus consecuencias, a pesar de las cofradías se quejaron antes y después de esta pasada Semana Santa de 2010, porque la empresa no parece haber hecho mucho caso por el momento de las sugerencias y quejas.

Por experiencia propia he de reconocer que fue todo un cambio el pasar de las sillas plegables de madera a las de plástico, aunque las primeras eran más resistentes. Pero bueno, las segundas son más blandas, sobre todo el respaldo. Sin embargo no me parece bien la manera leonina de poner las sillas, acto que en calles como del Aire o del Cañón se nota descaradamente puesto que las ponen pegadas a las fachadas y entonces para ver la procesión en estas calles o pagas silla o te fastidias y te vas a otro sitio, porque no te vas a poner de pie delante de la gente sentada. Sin obviar tampoco el coñazo que empiezan a dar quienes las colocan desde las primeras horas de cada tarde obstruyendo las entradas a las viviendas, que cuando ya la procesión está en marcha te provoca peleas con la gente que se sienta en ellas que no quiere apartarse para dejarte pasar al domicilio y/o te dice que le tapas la procesión mientras esperas a que se aparten. Y como participante de la Semana Santa también he sido testigo de cómo ponen sillas en zonas en las que llegan a molestar a la propia procesión, como es el caso también de la esquina de las calles del Aire y del Cañón, en donde más de una vez los tronos casi se llevan a gente por delante sentada en donde no debieran haber sillas.

Lo de las pintas y modales de quienes van cobrando y vigilándolas ya lo doy por perdido. Algunos cuando se te acercan al principio dudas de si realmente son del negocio o van a ver si te hacen el timo de la estampita y con ello irse a por unos cartones de vino. Tiene que haber entre ellos descendientes directos de mercenarios de los que trabajaban para nuestra Armada hace siglos, seguro. Pero vista la expansión de los empleados chinos por algunos sectores no me extrañaría que para el próximo año aparezcan ya también en este.

Costumbre o mala educación cartagenera

Hoy Domingo de Resurrección han terminado las procesiones de Semana Santa en Cartagena. De la procesión, como algunas otras, tengo pensado escribir, pero para no enturbiar esa futura entrada con ciertas costumbres que tenemos los cartageneros en Semana Santa mejor voy a tratar esos hábitos por aquí. Aparte.

El respeto y seriedad que los cartageneros tenemos por las representaciones en las calles de la Pasión de Cristo, me refiero obviamente a las procesiones, me parece ejemplar. Si eres católico pues como tal lo sientes y lo vives, conoces y sientes ya qué fue de Cristo, pero si no eres católico o sencillamente eres ateo lo respetas y ya está. Aunque siempre habrá gente comiendo pipas ante el paso de un Cristo mientras presumen acerca del tercio o trono en el que participan.

Sin embargo hoy he visto algo aún peor en la procesión de la cofradía que llamamos del Resucitado. Ya no ha sido lo común de falta de respeto a los procesionistas —de alguna gente puntual todo sea dicho— ni por supuesto tampoco de ellos al público, sino la falta de respeto del público hacia el resto de personas. De amabilidad, de educación. Estábamos un montón de gente como viene siendo habitual en una de esas zonas en las que no se ponen las sillas de alquiler, zonas de paso y para que los equipos de emergencias puedan actuar de manera más rápida en caso de ser necesarios. Cuando en diversas ocasiones ha habido personas que no han logrado atravesar ese grupo de gente recibiendo la respuesta de «por aquí no se puede pasar». Curioso porque el motivo era que la gente que daba esa respuesta tenía esclafado delante un carricoche de ellos mismos pero al que aludían como si tuviera la anchura de un tráiler. Y entre las personas a las que no les ha dado la gana de dejarlas pasar, que no pretendían posicionarse delante de ella ni cortar la procesión, ha estado una señora mayor en silla de ruedas, una madre con carricoche, propios componentes de la procesión y más personas en mayoría de avanzada edad con el sol de justicia que ha hecho.

Yo soy el primero que está en contra de la gente que se cruza en las procesiones, pero también entiendo que hay necesidades y muchas maneras de cruzarse o andar paralelos a ella. No es lo mismo cruzarse en mitad de un tercio de penitentes que justo por detrás del trono, ni si se va empujando al público que en lugar de pedir por favor, ni por capricho que por necesidad. Se pueden decir los motivos, que realmente es porque se considera aquí una falta de respeto el hacer eso, o que es que no vamos a ver si intuimos que se nos quiere poder delante alguien más alto, que desde luego queda mejor que oponerse en cerrado diciendo «por aquí no se pueda pasar» como si se tuvieran en escrituras las baldosas, que es lo que normalmente dice la gente que suena a: te jodes. Pero así es como algunos y algunas paisanos y paisanas tratan de fomentar nuestra Semana Santa, porque alguna de la gente víctima esta mañana de la tontería de la mollera de algunos cartageneros era de fuera y había venido para ver nuestra Semana Santa, una señora por ejemplo desde Barcelona.

Un reflejo más de que aún nos queda mucho por aprender, simpatía incluida, si de verdad queremos fomentar el turismo. Encima de pobres, tontos.

La Semana Santa según «La Verdad»

Resulta cuando menos curioso echarle un vistazo a la portada del periódico La Verdad a lo largo de esta Semana Santa, que siempre ocupan por supuesto las procesiones de Murcia capital. Y cuando uno entonces se dirige a ver las galerías de fotos de la edición digital, como por ejemplo la de hoy referida a las procesiones de ayer Miércoles Santo, se encuentra con los siguientes álbumes y sus respectiva cantidad de fotos:

Y los detalles y calidad de las fotos tampoco son los mismos los de un sitio que los de los otros. No sé para qué vale eso de Declaración de Interés Turístico Internacional que tienen las de Cartagena y Lorca, a diferencia de las murcianas que es Nacional, si ni el periódico más conocido de la Región las promociona como sería de esperar. Quizás debiera rectificar el Ministerio de Turismo sobre esas declaraciones que da y que Cartagena y Lorca apenan tienen qué fotografiar en las procesiones. No entro en las características de cada Semana Santa porque la de cada lugar sólo se suele entender por los de ese lugar y no estaría siendo neutral. 😆

Traslado de los Apóstoles

Santiago Apóstol a su paso por Calle del Aire Ayer, Martes Santo, tuvo lugar la procesión del traslado de los Apóstoles. Muy posiblemente la procesión con mayor carácter castrense de las que se suceden estos días en Cartagena. Santiago, San Juan y San Pedro salieron en procesión del Gobierno Militar, Parque de Artillería y Arsenal acompañados de sus correspondientes tercios, respectivamente, para encontrarse en la Plaza de San Sebastián y continuar juntos camino de la Iglesia de Santa María de Gracia con el orden y seriedad que caracteriza a nuestra Semana Santa.

Cada Apóstol comenzó la procesión tras la realización de unos actos allá desde donde saliera. En el caso de San Pedro, por ejemplo, presenció una oración y el arriado de bandera antes de proceder al famoso acto en el que el Vicealmirante le otorga permiso para salir franco de ría a Pedro Marina Cartagena. Aunque las compañías que vamos con él ya nos encargaremos de que vuelva pasada la media noche alborotando las calles de la ciudad con el pasodoble Gallito de Santiago Lope, porque el bueno de Pedro tiene buen corazón y siempre nos acabamos aprovechando de él, y quedará arrestado de nuevo en el Arsenal hasta la próxima Semana Santa.

Hice cuatro fotos sueltas de la procesión y un vídeo del piquete que más me gusta, el de Infantería de Marina. Para más detalles, incluidos los de los otros Apóstoles, y lo de ayer contado de buena manera mejor mirarlo en el periódico [laverdad.es].

A quien sea de fuera y no haya podido venir a ver nuestras procesiones puede pasarse por la web de Tele Cartagena Online que las retransmite en directo. Además supongo que cuando acabe la Semana Santa las pondrá para ver en diferido como están las de 2009.

«Haberte quedado allí»

Estábamos esta noche pasada en las inmediaciones de la Iglesia de Santa María de Gracia esperando a cantarle la salve a la Santísima Virgen de la Piedad, cuando uno de mis amigos ha tenido un breve pero curioso diálogo con una chica cercana de estas de acento finolis repelente:

—Es que los de aquí sois unos paletos —le ha dicho ella chulamente a sus amigos.

—Gracias por la parte que me toca, ¿y tú de donde vienes? —le ha dicho de repente mi amigo.

—De Madrid.

—Pues haberte quedado allí.

Todo sea dicho se lo ha ganado a pulso la moza, a la que hemos apodado de inmediato la rayos uva o la enlucidora dado el moreno que llevaba en el rostro, que no estaba muy claro si era de abusar de tomar el sol en una habitación o de llevar un par de dedos de maquillaje intentando disimular lo feica —como decimos en la Región— que era de por sí.

Si es que un buen rato antes estaba apuntando maneras la zagala presumiendo ante sus amigos que si su padre era patatín patatán y que manda en las fuerzas de la OTAN, aunque no tuviera ni puta idea de que Santiago Apóstol es el Patrón del Ejército de Tierra y se pusiera a dilucidar sobre que el motivo por el que en Martes Santo el apóstol sale del Gobierno Militar es debido a algo del Antiguo Testamento. Algo similar trató de explicarles a sus amigos con San Juan, la artillería antiaérea y el Antiguo Testamento por supuesto también, porque por muy hija de militar que se las diera no sabía ella tampoco del origen de sacar en procesión el San Juan californio desde el Parque de Artillería, demostrando ya de paso que ni de religión católica tenía idea.

Ya lo decía uno de mis abuelos: «de donde no hay no se puede sacar».