Debe ser cuestión de azar, de que ya no se hacen materiales como los de antes, de que quienes los ponen no saben ponerlos, de que no se elige el material adecuado, de que no se instalan pensando en el peso del tráfico que tienen que poder soportar, de que no les añaden un buen sistema de desagüe,.. No está bien pensar mal, pero cuando uno se pasea por otras calles que están con adoquines un montón de años y no hay ni uno solo descolocado, cuesta pensar bien sobre los actuales.
Las otras tardes con esto de la lluvia me pareció estupenda la ocasión para hacer unas fotos cutres con el móvil a los adoquines de las calles del Aire y Serreta de Cartagena. Cualquiera que pase por la zona, aunque sea ciego, puede darse cuenta del estado de los adoquines, que cuando pasa un coche van haciendo ruido entre ellos. Además del de la suspensión del automóvil mientras trata de sortear los baches. El adoquinado de estas dos calles da pena.
En el caso de la calle del Aire no sé ya si van por la tercera o cuarta tanda de cambio de adoquines. Al principio parecía que iban a ser de los buenos. Pero tuvo que fallar la elección del tamaño del adoquín, la colocación o la profesionalidad de los chapuzas, porque están sueltos. Para los oídos hacen música con el paso de cada vehículo, pero para cualquiera que cruce la calle o los portapasos de Semana Santa se den un traspiés están al pelo. Aunque las calles tienen guardados más secretos para la Semana Santa. Tienen los desagües en el centro de la calle, pero por la imagen parece que la evacuación del agua falla y por ello hay tantos que ahora no están bien agarrados con masa y se mueven. El Ayuntamiento ha informado de que los arreglará, pero ¿será otra ñapa? Ya veremos. […] (continuar leyendo)