La UPCT estudia la desigualdad de género en las titulaciones

No se de qué podrán presumir los alumnos y exalumnos de otras universidades. Con la UPCT, además de algunos buenos descubrimientos en materia agrícola y de telecomunicaciones, podemos presumir de que continúa en su empeño por luchar contra la desigualdad de género en las titulaciones. O al menos recibiendo subvenciones estatales para ello, supongo. El mensaje del año pasado era buscar que se matriculasen más mujeres y ahora hace poco me he enterado de que están haciendo un «ambicioso proyecto» con una investigación para recomendar a orientadores, universidad y empresas cómo reducir la desigualdad de género en el acceso a determinados estudios.

Dice así el texto, que por supuesto no podía empezar con esa machista generalización tan frecuente como correcta […] (continuar leyendo)

¡Deprisa, que vienen elecciones!

El título de esta entrada tengan por seguro que ha de ser de lo más dicho entre nuestros políticos en estos días hasta el 22 de mayo. Los que gobiernan para acelerar la finalización de lo que no esté acabado y la gente mire bien; los que no gobiernan para obtener y sacar a la luz más trapos sucios, a veces falsos, sobre los que están en el poder.

Los ejemplos típicos son más que conocidos. Calles levantadas por obras desde hace meses que ahora velozmente finalizan, farolas dignas casi de coleccionistas que tras años fundidas y enrobinadas son cambiadas, así como calzadas repletas de baches propios de fuego de mortero cuyo asfaltado se realiza en un tiempo récord más que increíble. Pero hoy voy a compartir una vuelta de rosca más: los hospitales en Cartagena.

En otros lugares de la Región de Murcia se tardó menos en tirar y volver a hacer nuevo un hospital que en Cartagena el hecho de sólo elegir en qué terrenos construirlo. Espera que no evitó la elección de un lugar próximo a una zona de gran actividad química —Escombreras. Una vez, por fin, que se empezó a construir se vendió la moto, y en parte se sigue vendiendo, de que el hospital de Santa Lucía es un hospital nuevo. Y claro que lo es, las paredes no son de segunda mano, pero sin embargo no se trata de un hospital más del todo […] (continuar leyendo)

Los malvados conductores

Es posible que usted o algún allegado suyo nos conozca. Acababa de salir de misa e iba prometiéndome —a patita— ser bueno al menos por una hora. Pero al volver a ver casi terminada la siguiente fase de obras en la calle de Juan Fernández se me ha a estropeado de nuevo el buen propósito. Otro gasto por gastar.

Para el Excelentísimo de Cartagena y casi cualquier otro semejante de España debemos de ser sus enemigos públicos números uno. Calles que no estaban tan mal no cesan de ser levantadas y volver a ser acondicionadas. Porque para levantar toda una acera por una sola baldosa rota sí sobran los cuartos. Aceras van y aceras vienen, árboles van y árboles vienen. Algunos no llevan plantados ni diez años. A veces con ello se logra que cambien las cuatro farolas con luz cual vela por otras que alumbren más y por menos dinero —esto último es lo que dicen los políticos. Pero la línea actual es dejar unas aceras tres veces más anchas y fastidiar todo lo posible la vida al que se atreva a conducir un vehículo de cuatro o más ruedas.

Donde antes se podía aparcar en batería las autoridades lo van convirtiendo en cordón, a ser posible con la O.R.A (Ordenanza Recaudatoria Abusiva). Donde antes era en cordón ahora nos fastidiamos y aparcamos en aparcamiento de pago o a tomar por donde la espalda pierde su nombre. Y ancha es Cartagena, Castilla y la cuenta corriente […] (continuar leyendo)

Recortes y futuro en educación

En la Región de Murcia llevamos un tiempo revueltos por el asunto de los recortes. En adición a los que el papi Estado hizo a todos los funcionarios, más tarde el Gobierno Regional les ha añadido otros. O reducido el sueldo mejor dicho. Primero empezó con los médicos y los maestros, pero poco a poco ha ido ampliando el cerco. Y hay otras medidas que nos van a afectar a todos como el céntimo sanitario en los combustibles. Sin embargo me gustaría compartir una reflexión en cuanto a la enseñanza.

Cada vez son más los colegios e institutos en los que me encuentro una pancarta con un lema que va siendo habitual: «más recortes en Educación, menos futuro para la Región». Tiene más razón que un santo esa frase. Sin embargo, a la par que esas pancartas van surgiendo docentes que se dedican a dar mítines en las aulas a los alumnos, como si todos tuvieran edad de votar, e incluso hay centros que concentran a los chiquillos en alguna redonda con la pancarta correspondiente bajo el brazo. Curioso sobre todo este último hecho porque al rato, cuando el que hace la foto se ha marchado, no ha quedado ni el tato ni la pancarta en el lugar. Pero todavía quiero ir más allá. […] (continuar leyendo)

FERRMED, Cartagena y Murcia

El proyecto de FERRMED lleva ya unos años luchando por: la mejora de la competitividad europea a través de la promoción de los llamados «Estándares FERRMED», la potenciación de las conexiones de los puertos y aeropuertos con sus respectivos «hinterlands», la impulsión del Gran Eje Ferroviario de mercancías Escandinavia-Rin-Ródano Mediterráneo Occidental y a un desarrollo más sostenible.

Lo curioso viene cuando en casi todos los mapas de su estudio argumental sólo se refieren a Cartagena, conectada con Almería y Valencia, de lo que se podría deducir que lo importante es conectar los principales puertos marítimos. Sin embargo parece que la realidad no va a ser exactamente así, que Cartagena se conectará a Murcia y esta última será la que esté conectada directamente con Almería y Valencia. Y esto tiene de curioso que el resto de puertos de España que entran dentro de este proyecto estarán conectados directamente a él excepto el de Cartagena.

Pero no queda ahí la cosa. […] (continuar leyendo)

«¡Anda que avisas!»

Casi cada semana hay como mínimo alguien que me lo suelta cuando le comento algo que hice: «¡anda que avisas!». Porque en esta sociedad de las TIC en la que vivimos no toda la gente tiene por qué tener teléfono móvil, Internet o incluso el teléfono tal y como lo conocemos desde su invención. Y yo lo entiendo y lo respeto con mucha educación.

Sin embargo hay un grupo de gente que a pesar de ser capaces de tirarse enganchados al ordenador día y noche jugando a través de Internet, parece que estuvieran en un mundo aparte e imaginario. Personas que alardean de no tener ninguna adicción a redes sociales u otro invento alguno similar, pero que pueden estar interaccionando con elfos y orcos una noche entera, muchos de ellos manejados por una máquina inclusive. Aunque si se trata de mirar el correo electrónico siempre tienen la excusa típica del «casi no lo miro», o que se apaga solo si se trata del móvil, o mi favorita, si es cosa del MSN de Microsoft: «es que lo uso en invisible».

Así pues llegado a la situación ya descrita, y huyendo esta gente de Facebook, gNewBook, identi.ca, Picotea, Tuenti, Twitter,.. por parecerles herramientas del diablo, sumado a una cuenta de Skype escondida como cual secreto de estado, me dan ganas de mandarlos a tomar por donde la espalda pierde su casto nombre la próxima vez que se quejen porque no los he avisado de algo. O mejor dicho, no se han querido enterar puesto que también tienen Internet, algunos hasta en el móvil, que fue concebido para comunicarse más allá de jugar, leer artículos conspiratorios y descargar. Porque a mi sí que no me da la gana de instalarme un juego de elfos en busca de la princesa Tocomocho con la única finalidad, por mi parte, de mediante su chat poder contactar con ellos.