No me salen las cuentas

En estos últimos días llevo viendo una serie de noticias, tanto en los informativos de televisión como en los periódicos y curiosidades que me mandan por correo electrónico que me hacen pensar en que las cuentas fallan. No me salen las cuentas sobre la cantidad de neuronas que se entienden entre sí de nuestros gobernantes y sus acérrimos seguidores, si es que aún les queda alguna que funcione.

¿Tienen que pagar más los pasajeros obesos?

Será cuestión de que hoy en día a cualquier cosa se le considera noticia, de lo que dicen de que cada vez hay más gente con obesidad en el mundo o que con el progreso también cada uno vamos más a lo nuestro y nos volvemos más insolidarios. Pero hoy he visto una noticia, con foto incluida, de esas que dan que pensar sobre el debate que hay con los pasajeros obesos.

¿A dónde estamos llegando? La polémica más famosa está en los aviones, pero seguro que es perfectamente trasladable al tren y al autobús. Los trenes tienen los asientos bastante anchos, pero a una persona con el nivel de obesidad como la de la foto de la noticia ¿dónde lo sientan? El reposabrazos de los asientos no se puede levantar ¿lo llevan en el coche de cafetería todo el trayecto como por ejemplo casi las trece horas del Talgo Lorca-Sutullena a Montpellier por los mismos 100 € del resto de pasajeros? Porque anda que ya en autobús como no sea en los asientos del fondo siempre que estos sean de los que tienen el reposabrazos desplazable… Y en los aviones se junta el tema del peso y de que quieren cobrar más billete por eso de que se requiere más espacio. Hay aviones modernos que tienen el reposabrazos móvil, pero otros que no, lo que conlleva en el caso de estos últimos el tener que cambiar asientos.

Yo no sé lo qué será más justo desde el punto de vista legal ni social. Pero desde mi punto de vista el tratar de cobrarle a una persona con obesidad el doble de billete por el hecho de que ocupa el doble de espacio me parece una salvajada. Lo asemejo como a que debieran también pagar el doble de seguridad social por el alto riesgo que tienen de padecer enfermedades cardiovasculares, o a que quien tiene un hijo tonto debe de pagar el doble de impuestos dado que al sistema educativo le va a costar más tiempo enseñarlo —que no educarlo porque eso ya no se lleva— que a uno listo. Una cosa es pagar más por querer lujos, pero pagar más por ser obeso… «Hay gente pa to», como dijo aquel torero.

Consultando a la población

Ayer domingo me enteré de un par de noticias de esas que dan que comparar entre países en lo que a consultas al pueblo se refiere. Porque mientras que aquí en España titula un periódico «El Gobierno reclama a los ayuntamientos suelo para las mezquitas», el mismo periódico titula sobre Suiza «Los minaretes suizos, en peligro de extinción».

Que bien es cierto que el segundo titular es alarmante de más puesto que lo que se cuestiona es prohibir que se construyan más minaretes, las torres de las mezquitas es decir, pero no a que no se permita la construcción de más mezquitas, que además a los suizos tampoco les conviene tener desavenencias con los musulmanes obviamente. Pero van a tener los cojones de consultarlo a pesar de que el Gobierno sepa que una respuesta contraria al islam no le favorecería internacionalmente. Sin embargo lo que a mi más me ha llamado la atención es que aquí ni de coña se nos consultaría algo así porque al grupo de ciudadanos que se le ocurriera sería tachado de racista —aunque científicamente es más correcto referirse a etnias— y/o xenófobo y no se le permitiría llevarlo a referéndum como tantas otras cosas se han descartado. […] (continuar leyendo)

Manía con las aceras anchas en Cartagena

Desde hace un buen tiempo vengo meditando, preguntándome a mi mismo, acerca de la supuesta manía que nuestra alcaldesa de Cartagena de ensanchar todas las aceras. Puede haber varias realidades, porque casualmente estos ensanchamientos en su mayoría se han producido, y otros tantos continúan, por zonas en las que se ha abierto recientemente un aparcamiento público, otras en las que los vecinos han conseguido que no se construya un aparcamiento subterráneo y otras en las que nunca se ha visto un volumen de gente por las aceras tal que falte acera. Cada día surgen nuevos ejemplos.

Por ejemplo en Ángel Bruna, donde las obras ya parecen concluidas, que han ensanchado las aceras el doble en cada sentido con el consiguiente perjuicio para aparcar el coche. Los pocos sitios que han quedado no están controlados por los gusanos —manera madrileña de llamar a los que trabajan para la O.R.A. que se pasan el día dando vueltas a la manzana—, aunque ya sólo les falta eso a los vecinos de dicha calle en  la que hay grandes edificios pero ahora no sé donde espera el Ayuntamiento que aparquen los ciudadanos. Además han dejado unas pedazo de aceras como si por la zona paseara un volumen de gente similar al que anda por el centro cada tarde de fin de semana. Han puesto un carril bici, eso sí, del que cuando se acerca a los cruces se pierde el rastro […] (continuar leyendo)

Relación alumno-profesor

La relación entre alumno y profesor de hoy en día ya no es lo que era antes. Ya no si se compara con hace cuarenta años, es que tampoco si se compara con hace diez años, por ejemplo. Y hoy me he acordado de ello a cuenta de ver este vídeo de la gente del programa de Vaya Semanita de ETB.

Si antes los alumnos nos tratábamos de poner como de víctimas del sistema con los profesores exigiendo día tras día sin excusas que les fueran suficientes, ahora la cosa ha cambiado y parece que son los docentes las víctimas del sistema educativo. Parece y en parte hasta realmente lo son [vídeo de los Batasunnis de Vaya Semanita]. Incluso los propios padres sabemos que están siendo unas auténticas víctimas en muchos casos como seña de la triste decadencia del sistema [vídeo de la autoridad de los padres antes y ahora de Vaya Semanita].

Los vídeos de antes son en tono de humor. Nos debieran de parecer exagerados y sólo hacernos reír, pero apuesto a que hay personas a las que no les hace ninguna gracia. Cuando yo […] (continuar leyendo)

Confundiendo alambradas y muros

Con esto del vigésimo aniversario de la conmemoración del derribo del Muro de Berlín ha estado de moda hablar sobre la crueldad de este tipo de construcciones y similares, como alambradas también, y me ha tocado la moral la hipocresía con la que alguna gente opina sobre el tema comparando este muro a otras barreras similares en apariencia, que estamos de acuerdo, aunque no en motivos en lo que discrepo bastante.

Cada cual puede opinar lo que le venga en gana sobre estas barreras físicas entre personas, países, civilizaciones, culturas,.. Como los tocapelotas de la BBC comparando los otros días el famoso muro con las alambradas de Ceuta y Melilla y otros muros que me dan más igual, francamente. Estos que llaman a ETA «grupo separatista». A los ingleses, de los más racistas que han existido como prueba de ello dará para siempre el casi total exterminio de los indios que hicieron en lo que ahora es Estados Unidos, me gustaría verlos a mi ahora teniendo frontera con Marruecos y sufriendo las avalanchas de inmigración ilegal que tenemos nosotros. Electrificada la iban a tener como poco. Y las playas de la península también. A estos a veces parece que se les olvida que España es una importante vía de entrada a Europa de la inmigración ilegal, que es un muro fronterizo entre países, entre la UE y Marruecos y que uno que sea legalizado aquí puede también ir a pasearse por las puertas del palacio de su mismísima reina. Que el problema también les afecta a ellos aunque indirectamente.

Nunca olvidaré la anécdota que un día contó un señor en una tertulia en televisión. Contó que por Madrid se cruzó con una mulata que se acababa de bajar de un taxi que no sabía llegar a una librería determinada de la capital, que le preguntó a él y que él sí que sabía ir y dado que estaba en su itinerario la invitó a acompañarle. A mitad del trayecto la mujer se puso a criticar la conquista española de América, a lo que el hombre […] (continuar leyendo)