Limitación de plazas y paro

La opinión que le debo a los numerus clausus y la limitación de plazas no es precisamente positiva. Y en estos tiempos de tanta escasez de trabajo y gente que tiene que emigrar para buscarse las habichuelas me viene al recuerdo un argumento más de los defensores de tal artimañana.

Muchos partidarios de los numerus clausus basan la necesidad de estos en la limitación de plazas de las carreras universitarias. Hasta ahí se puede entender. Alguna manera de selección hay que poner. Pero además los hay que justifican la limitación de plazas con la demanda que las titulaciones tienen en el mercado. Dicho queda correcto y hasta parece eficiente. Sin embargo cuando lo trato de aplicar a algún determinado ejemplo no me salen las cuentas, como derecho y medicina.

La titulación de derecho […] (continuar leyendo)

RENFE va moderando el paripé

RENFE sigue haciendo un paripé de acceso al tren distinto según la estación, aunque ya va moderando la obsesión por la seguridad que antes mostraba según el tren y la estación.

Con respecto a hace un par de años, ahora el escáner de equipaje ha quedado apartado en las estaciones como un chisme más. Como si ADIF, RENFE o el Gobierno —lo mismo son— hubieran vuelto a tener algo de confianza en el viajero. Al menos según la estación. Pues en el caso de la de Cartagena o Chamartín ya no queda rastro del escáner aunque las despedidas se siguen realizando antes del checkpoint de billetes. Y en Murcia del Carmen el asunto ya funciona como en Balsicas—Mar Menor, como toda la vida, con familiares que te acompañan hasta el propio vagón.

Se desconocen las razones por las que un balsiqueño o un murcianico puede llorarle a la chati desde el otro lado del cristal del vagón y un cartagenero o madrileño desde la quinta leche. Sobre todo en Atocha. Pero así va esto de los trenes. Otro misterio como el que cueste lo mismo viajar cinco horas en un asiento normal con las piernas estiradas que en uno enfrentado y encogido. Otra curiosidad como que la variante del pantano de Camarillas lleve en obras desde hace varios años y esté lista a falta de poner los raíles desde hace meses.

¿Productos mejores que antes?

Últimamente se han puesto de moda los productos que utilizan como reclamo publicitario el estar hechos, supuestamente, de manera artesanal, con materias primas ecológicas, respetando la receta original, el medio ambiente, con un mayor porcentaje de pureza y demás inventos de los expertos en vender la moto. Y con tanto nuevo producto que parece ser la repera uno se pregunta con más frecuencia qué narices han estado vendiendo hasta ahora.

Aunque, en honor a la verdad, hay varias técnicas a pesar de tener una estrategia común. Por ejemplo están los fabricantes que irrumpen en el mercado con altos precios y tratando de vender máxima calidad en todos los sentidos. Pero a uno los que más gracia le hacen son los que llevan toda la vida vendiendo productos a precios altos y ahora, para vender aún más caro, reinventan los productos iguales que los anteriores […] (continuar leyendo)

Casándonos con la compañía del móvil «por si acaso»

La otra noche estaba tomándome por La Latina un pisco sour que un amigo pidió en recuerdo de su temporada por Perú, cuando salió en la conversación el tema de la caterva de tarifas de telefonía móvil que la gente tiene contratadas y hasta qué punto son necesarias. Por supuesto suponíamos el caso del típico particular cuyo sueldo, y posiblemente tampoco su vida, le va en el móvil.

No importa que Movistar llegara no hace mucho a cuestionar públicamente la necesidad de eliminar las tarifas planas de acceso a Internet tal y como se conocen actualmente. En el asunto de la telefonía móvil cada día se ofrecen velocidades mayores junto a paquetes de más Megabytes, cuando no Gigabytes. Hasta aquí todo parece útil, pero mi compinche y yo nos cuestionábamos la utilidad que realmente le da la gente. Sobre todo cuando estas tarifas, bien debido al mismo por si acaso del que cualquier aseguradora se aprovecha, bien impuesto en el acuerdo cuasimatrimonial que la operadora impone, son contratadas junto con otras cuantas no siempre de necesidad real.

Con necesidad real […] (continuar leyendo)

Tornillo con ranura para un solo sentido

Scott Ehardt (Wikipedia) // Screws - tamper resistant slotted

Scott Ehardt (Wikipedia) // Screws - tamper resistant slotted

Llámesele tornillo de seguridad con ranura para un solo sentido, tornillo consumista, tocapelotas o como cada cual guste. Un tipo de tornillo que cada vez está más presente en nuestras vidas en lo que a productos que utilizan electricidad se refiere.

No importa si se trata de la típica regleta de baja calidad, unos enchufes, los interruptores de una lámpara, etc. Ahí está este tipo de tornillo para complicarnos la vida cuando algo se estropea y queremos intentar arreglarlo. Y tal complicación es bien fácil, pues la cabeza del tornillo está diseñada de manera que para apretarlo con un destornillador plano todo funciona divinamente. Pero luego a ver quién tiene bemoles para conseguir desatornillarlo porque en ese sentido la muesca se vuelve resbaladiza.

Según la paciencia de cada cual y las prisas hay varias soluciones. Al margen de darse por vencido y mandarlo a la basura o ecoparque más cercano, siempre se puede intentar cortar con alguna sierra —y posterior uso de cinta aislante— o hacer presión con el destornillador a ver si no patina la punta de este con las muescas tan peculiares. ¿Alguien sabe alguna solución más? Esta vez he conseguido desatornillarlos. 🙂

Lado del cliente

Cuando me preguntan acerca de mi preferencia personal por las aplicaciones programadas en su mayoría en el lado del servidor sigo sin saber dar una respuesta. Puedo dar un capazo de razones sobre accesibilidad, confiabilidad, consistencia, estandarización, seguridad y demás, pero el motivo por el que un día la balanza del aprender se volcó hacia el lado del servidor no lo tengo muy claro.

Estos días me lo he estado preguntando a diario, ahora que como algún día temía, he llegado a la situación de que sobre lenguajes en el lado del cliente apenas tengo idea y parezco un papanatas en el desarrollo de aplicaciones web. Casi no recuerdo nada de JavaScript y cuando me encuentro AJAX, jQuery o Mootools siento un escalofrío porque no tengo ni idea de cómo se programa en ellos.

La ignorancia en el asunto […] (continuar leyendo)

Raros de antes, guays de ahora

Antes usar más de cinco minutos el ordenador por ocio era de gente rara. Ahora trastear el teléfono móvil a todas horas por ocio mola, es de gente guay.La otra tarde estuvimos los telemáticos hablando de ello en el Capi. La gente ha desarrollado el vicio de comunicarse porque sí. La mayoría de mis colegas y compis empezaron en el trasteo de los ordenadores e Internet incluso antes de meterse a ingeniería, como un servidor también y entonces se nos miraba raro. Y ya no digo nada si también utilizábamos la red de redes para buscar información, aprender a hacer páginas web,..

El escoger una carrera llamada ingeniero técnico de telecomunicación, especialidad en telemática, me hizo tener que pegarme más aún a los ordenadores. No se estudia informática como tal, pero sí unos cuantos fundamentos, algunos lenguajes de programación, protocolos, electrónica y sobre todo a que hay que buscarse la vida. Hacer las prácticas en casa si faltaba tiempo en el laboratorio, redactar memorias, mandarse correos electrónicos con los resultados con compañeros de otras localidades, buscar ejercicios y exámenes de otras universidades si el profesor era muy egoísta con el material,.. Así que había que usar bastante el ordenador, incluso algo más que después en la superior. Demasiado para la gente cuyos estudios se reducían a libros y punto.

Pero los tiempos cambian. […] (continuar leyendo)