Acerca de dayer

telemático y teleco parlanchín que disfruta con MTB, amigos y vicios varios.

Coplas de la suegra de Nogalte

Del mismo cuaderno sobre las coplas de amores de Nogalte, toca también el tema de la suegra. Yo como no la tengo allá que las comparto sin temor a ningún sartenazo.

Tiene mi suegra un diente
y con él me muerde.
Mala pedrá le peguen,
que se lo quiebren.

 

Mi suegra me quiere mucho
y yo la quiero a ella;
ella, que me parta un rayo,
y yo, que la parta a ella.

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Coplas de amores de Nogalte (3)

Más de dos años hace que volví a compartir unas coplas más de amores de Nogalte. Más de tres años de las primeras. Aquí van unas más:

Eres más hermosa, niña,
que la nieve en el desierto,
la rosita en el rosal,
la manzanilla en el huerto.

 

Asómate a la ventana
cara de limón florido,
y échale la bendición
al que ha de ser tu marido.

[…] (continuar leyendo)

De aquí no me saca nadie

Hacía pocos días que había tenido lugar uno de aquellos Creamfields Andalucía que se celebraban en Villaricos. Concretamente era martes, cuando en el Ayuntamiento de Cuevas de Almanzora descolgaron el teléfono con una madre preocupada al otro lado del altavoz. Preguntaba por su hijo, del que sabía que se había ido al festival que era el sábado en Villaricos y no había vuelto a tener noticia. Ya a martes era lógico la preocupación de la señora.

La policía local se puso en marcha buscando al chaval desaparecido. ¿Cómo encontrarlo? Pues megáfono en mano se fueron recorriendo todas las raves posteriores al festival que encontraron. Por ninguna iban teniendo idea de quién sería fulanito de tal. Hasta que en una alguien dijo que le sonaba y a lo lejos se alzó un perla para indicar que era él.

El individuo al principio no atendió a muchas razones y no quería llamar a su madre para contarle que estaba bien. Tras mucho insistirle se consiguió que hablara con ella. ¿Y por qué de esta actitud? Porque según se supo, había ligado en el festival y por lo visto llevaba mucho tiempo falto de mujer, que se diría él mismo de aquí no me saca nadie. :mrgreen:

Diario de Navidad (i)

Me despierto a no sé ni qué hora. Mi reloj digital sustituto desde hace casi un año del de agujas al que sigo sin buscarle correa marca las 1231. El tren a las 1629 en Chamartín. Me sobra tiempo. Para el sablazo de billete en primera —y enfrentado— que he encontrado más me vale no perderlo. Quiero salir por Cartagena. En un parpadeo intento hacer memoria de lo que ha sido la semana. Combinando trabajo con planes cada tarde-noche de despedida navideña no he estado con la almohada más de cinco horas ninguna noche. Noches variadas y diferentes. Cenas modernas y tradicionales, concierto de jazz en El Junco, copas de caballeros en el café del Príncipe, risas con señoras por Malasaña, más cafés por Malasaña, comidas. Necesitaba darme una noche y esa fue ayer —viernes 21.

El reloj muestra ahora las 1245. El tiempo está empezando a volar. Respingo de la cama. Desayunar, ordenar, elegir qué se viene y qué se queda —estos vienen [0]—, limpiar, comer, revisar que no se olvide nada conectado innecesariamente. Las 1556. El tiempo ha volado inexplicablemente. El taxista se lía maniobrando pero consigue dejarme en Chamartín en tiempo récord. Las 1624 mientras me sellan el billete al lado del tren. Date prisa que me cierran las puertas a las 1627. Busco el coche 2. Locomotora, 3, 4, 1 —¡pero esto qué es!— y entonces […] (continuar leyendo)

A la primera que amarra…

En un pueblo de Extremadura cuyo nombre prefiero no revelar hubo hace unos cuantos años una pareja de novios. De las de antes. De las que están largos años de noviazgo antes de decidirse a dar el paso final del sacramento del matrimonio. También de las que se hacen famosas por algún hecho sonado durante o después de su relación.

Tras varios años de relación, el novio le pidió matrimonio a la aún por aquel entonces joven muchacha. Sin embargo, ella entre que se lo pensaba y volvía a pensar, lo rechazó alegando que había sentido la llamada divina de dedicarse a la vida religiosa. Misma razón que explicó en su casa, donde la familia ya también esperaba a que contrajera nupcias. De manera que ingresó en un convento de monjas y de clausura. […] (continuar leyendo)

El profanador de tumbas

En la localidad de La Carolina aún hay quien cuenta la historia de un conocido vecino cuyo nombre mejor no continuar publicitando, pero con una historia que no tiene desperdicio.

En otros tiempos era costumbre enterrar a los difuntos con todas las joyas y alhajas. No faltaban tampoco por aquel entonces los ladronzuelos que se aprovechaban del descuido y qué mejor víctima que quien no puede defenderse. Los muertos. Así que de vez en cuando el protagonista de esta historia le daba vuelta al cementerio de La Carolina, de su localidad, en busca de algún nuevo objetivo. Una, dos, tres noches. Pero como todo lo gratis y fácil nos gusta, el individuo continuó haciendo de las suyas sin darse cuenta de que alguien ya se estaba coscando del asunto.

Efectivamente, […] (continuar leyendo)

Combinar múltiples imágenes con ImageMagick

En ocasiones puede hacer falta la típica composición de imágenes, una al lado de otra, de m x n celdas. Para eso el comando montage de ImageMagick viene de perlas:

montage -mode concatenate -tile mxn <archivos de entrada> <nombre de salida>

Donde m es el número de columnas y n de filas.

Fuente → Combine multiple images using ImageMagick [superuser.com].