Un año de Madrid

A la par que tecleo estas líneas estoy cumpliendo un año desde mi llegada a Madrid. O regreso, según se mire. El Talgo, amigos, compañeros de pisos, compañeros de trabajo, tertulias, excursiones, fiestas, la nieve, los mil y un bares, la oreja a la plancha, el cocido, etc. Doce meses llenos de personas y situaciones de lo más variado, tanto para olvidar como para recordar. Un camino en el que se han quedado personas, otras han aparecido y por supuesto también las hay que han sabido continuar.

Llegaba a estas horas de un domingo por la noche con un amigo a su piso. Un colchón hinchable, una manta polar de esas finas y un saco de dormir. Casi supera el frío a aquella noche en Sierra Espuña donde me sorprendió una nevada dentro de dos sacos de dormir de verano. Pero la fatiga de a la mañana siguiente mereció la pena para dar con unos compañeros de trabajo que me han hecho sentir privilegiado por el gran valor humano del lugar. Muchos podrán presumir de sueldos o nombres, pero de estar agusto no tantos. Aunque como la salud es lo primero no tuve más remedio que pedir auxilio a otra bella persona para que me acogiera mientras me buscaba un lugar. Con paciencia y mucho preguntar logré dar con un piso de esos que marcan. Un piso mítico con gente aún más mítica. Sin embargo como la vida da muchas vueltas, acabaría resultando que tres compañeros de carrera y paisanos coincidiríamos y nos iríamos a vivir juntos. Porque sí, aún comparto piso, a pesar de que no suene a Don Juan, pero me confieso dependiente de tratar con gente y contrario a la soledad.

Ahora es cuando se supone que podría hacer balance, pero para los balances hay que tener en cuenta lo bueno y lo malo y uno ha decidido hacer como a final de año. Quedarse sólo con lo bueno y que así siga siendo por el tiempo que tenga que ser, porque fuera de Cartagena y de algún lugar de la Región de Murcia para mi Madrid siempre ha tenido y tendrá algo especial. Un lugar donde nunca me he encontrado una mano o unos brazos cerrados por ser de fuera y en el que quien se encierra y se amarga es porque quiere.

¿Publicidad con la tarjeta sanitaria de Madrid?

Carta que acompaña a la tarjeta sanitaria de la Comunidad de Madrid

Carta que acompaña a la tarjeta sanitaria de la Comunidad de Madrid

Un fragmento de la carta que acompaña a la tarjeta sanitaria de la Comunidad de Madrid:

Permítame que le diga algo acerca del Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid. Cuenta con más de 420 Centros de Salid, en los que podrá encontrar atención médica y enfermera de máxima calidad, de los cuales 67 han sido construidos en los últimos años.

Igualmente, la Comunidad de Madrid cuenta con 33 Hospitales públicos, 8 de los cuales han sido construidos recientemente, y en los cuales usted podrá recibir, cuando su estado de salud lo precise, una atención de altísima calidad.

La carta íntegra va en la imagen que incluyo en esta entrada. ¿A ustedes qué les parece? Desde mi punto de vista, estos dos párrafos, tal cual, parecen idóneos para un panfleto de cuando se acercan las elecciones, pero nada idóneos para informar al usuario. Considero que está bien concienciar e informar del uso de la tarjeta sanitaria, y punto.

Turismo de lata de sardinas

Medusa Cotylorhiza tuberculata. Alias «huevo frito»

Medusa Cotylorhiza tuberculata. Alias «huevo frito»

Otro verano en el que ya estamos metidos de lleno y los periódicos de la Región de Murcia con las noticias de marras a excepción de la prima de riesgo: las medusas y el Mar Menor. Como los otros días por ejemplo [laverdad.es]. Porque ni en el Palacio de San Esteban ni en la Asamblea Regional parece haber una sola cabeza pensante de esas que salen elegidas por las urnas que ni con toda su caterva de enchufados sepa encontrar de una vez por todas una solución para el Mar Menor.

El pasado fin de semana estuve borneando por Los Urrutias y la imagen lamentable se repite. Diría que hasta peor que algunos años. Haciendo algo de memoria bitacorera resulta que en 2009 lo importante eran los chiringuitos y reemplazar baldosas, en 2010 las babosas, en 2011 los nutrientes y las ramblas y ahora en 2012 los barcos que rompen redes y los delincuentes que roban el plomo que las anclan. Las excusas que se le ocurren a las diversas administraciones para distraer la atención del ciudadano no tienen límite. […] (continuar leyendo)

Badoo y sus tribus

Tres semanas de duración tuvo la oportunidad que le di a Badoo. No me busquen porque no me van a encontrar ya. Ni a mi ni a lo que pudiera haber sido ahí. Porque Badoo se supone que está hecha para conocer gente. Finalidad que nunca se ha ocultado a pesar de ser famosa por parecer una discoteca, con los satélites —hombres al 99%— rodeando a las buenorras del lugar, o que se lo creen, y las demás pues de marginadas a excepción de algunos buitres en busca de la presa débil. Por ejemplo, en el estado del «quiero» ofrece una lista que parece interminable pero acaba repleta de cursilerías o eslóganes de facilona.

Al público femenino sé que no le sientan nada bien este tipo de entradas en el blog, pero para poder opinar con criterio de algo es necesario haberlo conocido. Aunque sea haberlo intentado. Todo surgió fruto de una de tantas bromas e ideas que tengo con un grupo de amigos. Sin ánimo de lucro ni subvención de los políticos de turno por cierto, hacemos de observatorio social. En este caso hemos tratado Badoo, por ser de las redes sociales en su especie más longevas y por no pedir dinero por todo, a pesar de que cada día van cerrando más el cerco de lo gratuito.

El cómo funciona no es ningún misterio. Chicos y chicas, e incluso algún adulto, se registran […] (continuar leyendo)

La llamada «vida 2.0»

En realidad ya no sé si vamos por la 2.0, la 3.0 o la 4.5. Alguna gente alguna vez me pregunta qué es eso de la vida 2.0 y a otra le leo mucho que vuelven a la vida 1.0. Lo cierto es que yo la definiría como llevar una vida virtual que en ocasiones difiere totalmente de la real. O siendo sincero, comunicarse utilizando Internet. Porque los olvidados SMS existían antes de todas estas modas de Twitter, Facebook, Whatsapp, etc y nadie se molestó en buscarle una denominación que quedara guay.

Yo por ejemplo estaba a ver si hacía unas cosas de un curso que estoy haciendo a través de Internet, enseñanza 2.0, e-learning o cómo se llame. Pero, cosas de las modernidades […] (continuar leyendo)

Segunda etapa madrileña

Creo que nunca he tratado anteriormente este tema. Ni sobre la primera etapa ni sobre la segunda, la de ahora. Pero lo cierto es que desde hace unos meses he vuelto a Madrid tras un capazo de años. Dicen que las historias se repiten y que todo se hereda menos la hermosura. Bien cierto que es el repertorio de dichos y refranes del español. Presumo de ser cartagenero allá por donde voy, de verdad y no como Julio Iglesias que tributa en Miami, pero no puedo presumir de que allí haya trabajo.

Hace un montón de años ya estuve por aquí. Barrio y razones diferentes. Ahora soy yo quien viene a por las habichuelas. El medio de transporte en el que venir se mantiene, con la misma duración, mismas vías tanto en el trazado como las plataformas en las estaciones, incluso los mismos nervios porque las anuncian o cambian pocos instantes antes de la salida del tren. En honor a la verdad he de decir que raíz del accidente de Chinchilla entonces la línea Cartagena—Chinchilla cuenta con sistemas de seguridad ASFA. Antes eran señoras locomotoras con nombres de vírgenes y bocinas que retumbaban remolcando composiciones de Talgo III. Ahora […] (continuar leyendo)

Limitación de plazas y paro

La opinión que le debo a los numerus clausus y la limitación de plazas no es precisamente positiva. Y en estos tiempos de tanta escasez de trabajo y gente que tiene que emigrar para buscarse las habichuelas me viene al recuerdo un argumento más de los defensores de tal artimañana.

Muchos partidarios de los numerus clausus basan la necesidad de estos en la limitación de plazas de las carreras universitarias. Hasta ahí se puede entender. Alguna manera de selección hay que poner. Pero además los hay que justifican la limitación de plazas con la demanda que las titulaciones tienen en el mercado. Dicho queda correcto y hasta parece eficiente. Sin embargo cuando lo trato de aplicar a algún determinado ejemplo no me salen las cuentas, como derecho y medicina.

La titulación de derecho […] (continuar leyendo)