La misinda

Inspirado en reflexiones como las de #SeñorasQue analizan al terrorista sentimental, yo podría compartir la de «la misinda». Una manera como tantas de denominar a ese tipo de mujer del que todos conocemos gran cantidad de ejemplares y que nunca estamos a salvo.

La misinda es esa clase de mujer, aunque a veces puede que sin clase, que aparece precisamente en un día en que necesitas ser escuchado o tener una pausa en tu rutina. Con unas palabras cariñosas adornadas de risas ñoñas, miradas de comprensión y voz dulce irrumpe en tu vida despertando en ti una llamativa complicidad. Resulta a su vez como un oído generoso y paciente que sabe escuchar como nadie pero con una boca que sabe callar como menos aún. Porque ella siempre evitará hablar de sí misma.

La misinda te invitará a que le cuentes tus problemas y pensamientos sin apenas manifestarte opinión alguna. Y si de verdad quieres que se calle invítala a que te hable de sí misma, de su vida, de su pasado, de sus planes, de sus desamores. Con ella no descubrirás la riqueza del español, porque para evitar contestar a lo planteado dirá «no sé» o cambiará a un rostro triste acompañado de un «prefiero no hablar de ello». Y entonces erróneamente caerás en su red […] (continuar leyendo)

Problemas y aburrirse

En las últimas semanas me ha venido al recuerdo varias veces aquella entrada sobre la película Las reglas del juego. Un título tan abierto y concreto a la vez. Alguien me cuenta que nadie le quiere, otro alguien que pasa totalmente del sexo opuesto, otro alguien que está herido y uno y no más, otro alguien que se siente utilizado,.. Y tienen en común más de lo que pudieran pensar, pues niegan lo que como pocas veces han ansiado: correspondencia.

Pero desear correspondencia tiene el mismo problema que cualquier otra cosa que se anhele: desesperación. Y la desesperación es de esas alteraciones que entran en un bucle infinito, que además se retroalimenta. Asimismo, como esté originada por asuntos de sentimiento y/o ebullición de hormonas, apaga y vámonos. Mas al margen del dicho de «un clavo saca a otro clavo», es imprescindible querer salir de ese círculo. De ese camino sin fin. […] (continuar leyendo)

A la primera que amarra…

En un pueblo de Extremadura cuyo nombre prefiero no revelar hubo hace unos cuantos años una pareja de novios. De las de antes. De las que están largos años de noviazgo antes de decidirse a dar el paso final del sacramento del matrimonio. También de las que se hacen famosas por algún hecho sonado durante o después de su relación.

Tras varios años de relación, el novio le pidió matrimonio a la aún por aquel entonces joven muchacha. Sin embargo, ella entre que se lo pensaba y volvía a pensar, lo rechazó alegando que había sentido la llamada divina de dedicarse a la vida religiosa. Misma razón que explicó en su casa, donde la familia ya también esperaba a que contrajera nupcias. De manera que ingresó en un convento de monjas y de clausura. […] (continuar leyendo)

Badoo y sus tribus

Tres semanas de duración tuvo la oportunidad que le di a Badoo. No me busquen porque no me van a encontrar ya. Ni a mi ni a lo que pudiera haber sido ahí. Porque Badoo se supone que está hecha para conocer gente. Finalidad que nunca se ha ocultado a pesar de ser famosa por parecer una discoteca, con los satélites —hombres al 99%— rodeando a las buenorras del lugar, o que se lo creen, y las demás pues de marginadas a excepción de algunos buitres en busca de la presa débil. Por ejemplo, en el estado del «quiero» ofrece una lista que parece interminable pero acaba repleta de cursilerías o eslóganes de facilona.

Al público femenino sé que no le sientan nada bien este tipo de entradas en el blog, pero para poder opinar con criterio de algo es necesario haberlo conocido. Aunque sea haberlo intentado. Todo surgió fruto de una de tantas bromas e ideas que tengo con un grupo de amigos. Sin ánimo de lucro ni subvención de los políticos de turno por cierto, hacemos de observatorio social. En este caso hemos tratado Badoo, por ser de las redes sociales en su especie más longevas y por no pedir dinero por todo, a pesar de que cada día van cerrando más el cerco de lo gratuito.

El cómo funciona no es ningún misterio. Chicos y chicas, e incluso algún adulto, se registran […] (continuar leyendo)

La llamada «vida 2.0»

En realidad ya no sé si vamos por la 2.0, la 3.0 o la 4.5. Alguna gente alguna vez me pregunta qué es eso de la vida 2.0 y a otra le leo mucho que vuelven a la vida 1.0. Lo cierto es que yo la definiría como llevar una vida virtual que en ocasiones difiere totalmente de la real. O siendo sincero, comunicarse utilizando Internet. Porque los olvidados SMS existían antes de todas estas modas de Twitter, Facebook, Whatsapp, etc y nadie se molestó en buscarle una denominación que quedara guay.

Yo por ejemplo estaba a ver si hacía unas cosas de un curso que estoy haciendo a través de Internet, enseñanza 2.0, e-learning o cómo se llame. Pero, cosas de las modernidades […] (continuar leyendo)

«¿La senda del crecimiento, por favor?»

Hoy quiero dedicar una entrada al joven pero sabio blog de Luis García: ¿La senda del crecimiento, por favor?. Ya en varias comidas del Bar Valencia se lo he venido diciendo y nunca encontraba el momento para cumplirlo.

En estos tiempos quien no tiene un blog es porque no quiere o porque se lo han cerrado por infringir la ley. Quizás precisamente con la crisis ya no sólo económica sino también política son, si cabe, más la cantidad de webs que se elaboran dedicadas al tema. Sin embargo, parejo al gran número de páginas electrónicas van los colores e intereses políticos de cada cual. Y si no también están las redes sociales, como Twitter, en las que son frecuentes encontrar muchos usuarios que generan duda acerca de si es que sólo saben opinar en un sentido o cobran por hacerle campaña a un partido. Pero el blog de Luis es distinto.

En cualquiera de las entradas de los tres meses de edad de su blog es fácil encontrar opiniones fundadas, datos verídicos y sobre todo temas abiertos que dejan al lector pensar por sí mismo. El posible crecimiento demasiado acelerado que llevamos y asuntos del petróleo es lo que más ha tratado de momento. Desde mi punto de vista La senda del crecimiento se centra en la senda que ha llevado el crecimiento y en la que se espera que lleve, o que se supone que debería de llevar. Con el gran valor que suponen los datos y la crítica abierta que Luis deja a los lectores. Además de buenas palabras, estilos de frase variados y un léxico muy amplio.

Ya me contarán.

Gracias al personal de la estación de tren de Cartagena

Las infraestructuras de ADIF y la página web de RENFE dejan que desear, pero por suerte siempre habrá lugar para la parte humana y su buen saber hacer, como ejemplo de ello ha sido para mi lo que me aconteció hace tan solo unos días con un par de billetes de tren como objetos principales.

Los viajeros solemos tener la costumbre de tener a mano el billete a la vez que a buen recaudo por razones obvias. Sin embargo siempre hay una excepción y la mía tuvo lugar el pasado miércoles. En la estación de origen no se nos requirió el billete como viene siendo habitual, por lo que nada más sentarme en el asiento decidí tenerlo bien al alcance, junto con el de vuelta por eso de tenerlo todo junto, confiando en que en breve el típico revisor me lo solicitara con el famoso humor que caracteriza a este gremio. Concretamente cometí el error de colocar tales billetes […] (continuar leyendo)